Ficha técnica
Carla Goyanes explica cómo la le ha ayudado a superar la pérdida de su hermana: "sí, yo creo que tener fe es un don, como lo he dicho muchas veces, es una suerte, es un privilegio y creo que te hace llevar las cosas malas que te ocurren en la vida mucho mejor. De hecho, yo era una de las cosas que admiraba más de mi hermana, por eso me apunté a Emaús, porque yo veía que después de lo de mi padre estaba como bien, no pasa nada, está en un sitio mejor, está muy tranquila" además matiza: "yo por fin he entendido que le llenaba tanto a mi hermana de estar tan presente en esos retiros, de ayudar en esos retiros. Y me ha parecido que era una faceta de ella espectacular, que no conocía" asegura que sus hijos también han heredado esa fe: "súper bonita. Sí, a mí y sobre todo a sus hijos que tienen la misma fe y la misma fuerza que ella" si le preguntan por sus hijos, comenta "tengo unos hijos que me los como con patatas. El pequeño que nos tiene locos, que ese no va a pasar hambre, porque es más listo que no os podéis imaginar. Nos va a dar años de gloria. Y luego los mayores, que son súper responsables, súper deportistas, y es estupendo" al igual que sus sobrinos que forman parte de su vida en el día a día: "mi sobrina, que me derrito con ella, imagínate, la única niña. Pedro, que es súper responsable, metódico, estudioso, nos da un montón de alegrías en los estudios. Sí, sí, ese es alucinante, ese se ha saltado la adolescencia. Es estupendo, no ha dado ni media guerra. Y los demás darán la guerra que tienen que dar, la que hemos dado todos. Efectivamente, bendita guerra" sobre la visita del papa, asegura que audirá a algunos de sus actos: "pues sí, vamos a acudir, no a todo, pero sí vamos a acudir parcialmente, porque luego también están exámenes finales, que al final, entre unas cosas y otras, como tienen muy poco tiempo, porque al final para ellos su fútbol es como un trabajo, es muy exigente, no puedes faltar" Total de Carla Goyanes Un día especial no podía faltar, ¿verdad? No, claro que no. A Olivia y a Julián siempre hay que apoyarles en todas sus iniciativas. Un año ya, desde que formó la marca, acabamos de hablar con él muy ilusionado, sobre todo porque va a estar acompañado de familia y amigos, en este caso también con Olivia. Por supuesto, por supuesto. Eres familia. La familia, la unión que tenéis. Sí, zí, sí, sí, totalmente. Cómo son sus... porque, bueno, hablábamos de elegancia, de lujo, bueno, más que lujo, elegancia, la palabra elegancia. ¿Qué significa para ti la elegancia? Uy, pues para mí elegancia es, lo primero de todo, discreción, es sobriedad, es... bueno, yo creo que eso, elegancia y sobriedad, sobre todo en la moda masculina. En tu casa, esa moda masculina, tendrás que ir, bueno, y tu marido, pero tendrás que ir tomando un tatuaje para que en un futuro, que puedan... Pues sí, porque además somos todos muy clásicos, así que... y elegantes, y cuadra perfectamente, efectivamente. Carla, preguntarte, ¿cómo estás tú? ¿Cómo te encuentras? Pues estoy muy bien, dentro de lo que cabe, muy ilusionada con la inmobiliaria, que es donde llevo 20 años, es la faceta menos conocida, desgraciadamente, mía. En las redes se te ve mucho, ¿eh? En las redes... Es verdad que en el mundo inmobiliario sí que ya tengo un nombre y, bueno, ya estoy muy reconocida, pero, bueno, públicamente se me conoce menos esa faceta y estoy muy feliz porque estoy viviendo, pues, un buen momento en el resto, ¿no? En el resto de mi familia, trabajo y demás. Te permite tu trabajo, ese tipo de trabajo, también compaginarlo bien, ¿no? Al final eres madre de familia numerosa, te permite, ¿no? Estar ahí, el disfrutar de los partidos de tus chicos, del tenis, del fútbol, de todo. Sí, es verdad que entre semana es mucho más difícil de compaginar de lo que la gente piensa, porque al final, muchas veces el cliente tiene disponibilidad cuando termina de trabajar, con lo cual los horarios es más difícil de compaginar de lo que parece. Pero, por otro lado, efectivamente, si un día tengo algo importante, pues me lo puedo cerrar. Y tus hijos. Tengo unos hijos que me los como con patatas. El pequeño que nos tiene locos, que ese no va a pasar hambre, porque es más listo que no os podéis imaginar. Nos va a dar años de gloria. Y luego los mayores, que son súper responsables, súper deportistas, y es estupendo. Y los voy a incluir a tus sobrinos, con tu permiso, porque al final... Bueno, totalmente. Mi sobrina, que me derrito con ella, imagínate, la única niña. Pedro, que es súper responsable, metódico, estudioso, nos da un montón de alegrías en los estudios. Sí, sí, ese es alucinante, ese se ha saltado la adolescencia. Es estupendo, no ha dado ni media guerra. Y los demás darán la guerra que tienen que dar, la que hemos dado todos. Efectivamente, bendita guerra. Carla, a mí también me gustaría preguntarte, tú has hablado abiertamente sobre la fe. Se acercan unos días muy especiales aquí en Madrid, con la visita del Papa. No sé cómo vivís esos días, si vais a acudir, cómo lo estáis viendo. Pues sí, vamos a acudir, no a todo, pero sí vamos a acudir parcialmente, porque luego también están exámenes finales, que al final, entre unas cosas y otras, como tienen muy poco tiempo, porque al final para ellos su fútbol es como un trabajo, es muy exigente, no puedes faltar, no puedes tal... están becados, con lo cual, pues al final, es importante que hay que estar y entonces, bueno, pues con paginar todo, vamos a ir a lo que se pueda. ¿Y cómo lo están viviendo ellos? ¿Están nerviosos, impacientes? Sí, bueno, cada uno un poco a su manera, ¿no? El pequeñito no se entera tanto, el mediano es el que más ilusionado está, el que está así un poco hito por adolescente, pues sí, porque es un acontecimiento histórico, tal, y no sé qué, y le hace ilusión y tal. Luego a mi marido es que no le gustan mucho las masas, sí, las aglomeraciones y tal, le gustan menos, entonces, bueno, pues me va a organizar yo. El verano, bueno, a disfrutar, a descansar, a desconectar, son fechas también complicadas, pero bueno, poquito a poco, me imagino, y sobre todo estar todos. Sí, hay que ser positivos, hay que pensar en lo bueno, lo malo hay que apartarlo de la cabeza y ya está. Imagino, hablaba la compañera de la FE, también, me imagino que ha sido para vosotros algo a lo que os habéis agarrado. Sí, yo creo que tener FE es un don, como lo he dicho muchas veces, es una suerte, es un privilegio y creo que te hace llevar las cosas malas que te ocurren en la vida mucho mejor. De hecho, yo era una de las cosas que admiraba más de mi hermana, por eso me apunté a EMAÚS, porque yo veía que después de lo de mi padre estaba como bien, no pasa nada, está en un sitio mejor, está muy tranquila. La veía tan bien que yo decía, madre mía, yo tengo fe, pero esto ya es otro nivel, yo quiero alcanzar este nivel. Fue la que me empujó, tengo que decir que no he llegado a su nivel todavía, no sé si lo llegaré, pero lo suyo es que era muy fuerte y no sabéis la de bien que hizo. Yo después de hacer EMAÚS entendí lo que ella había hecho por tantas otras personas, el significado que hacen estos retiros y cómo le cambia la vida a muchas personas. ¿A ti te ha cambiado la vida? Sí, a mí no tanto como a otras personas que se han visto testimonios, pero el hecho es que yo por fin he entendido que le llenaba tanto a mi hermana de estar tan presente en esos retiros, de ayudar en esos retiros. Y me ha parecido que era una faceta de ella espectacular, que no conocía. Qué bonita herencia, ¿no? Súper bonita. Sí, a mí y sobre todo a sus hijos que tienen la misma fe y la misma fuerza que ella. Chapo, porque no es fácil gestionar todo eso. Muchísimas gracias. Gracias a ti. A disfrutar del evento, a disfrutar con amigos y familia.
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