Ficha técnica
Alberto San Juan y Fernando Franco, hablan de la presentación de la película 'La luz' justo cuando el Papa visita España. El director subraya: "que la película se estrene en el momento de la visita del papa nos parece que es bueno porque es un momento en el que se genera una conversación en la que queremos estar presentes" el actor opina: "a ver, creo que dar a conocer la verdad, compartir toda la información existente es un principio imprescindible para intentar alguna forma de reparación que difícilmente pueda llegar a ser completa nunca. El hecho de castigar a un culpable individual, bueno, me parece que puede tener algún valor. Pero es que aquí hay un responsable colectivo, una institución, que es la iglesia, que está formada por individuos que forman una organización. Y la verdad es que no se ve, no sé. Yo como ciudadano, ya no como actor ni parte de la película, no me parece nada evidente que estén haciendo todo lo que pueden hacer, pero ni muchísimo menos que el papa no se reúna en España con las víctimas en un encuentro público y transparente, en un encuentro privado del que luego se informe, pues me parece otra vez pasar por encima de las víctimas, otra vez contribuir al silencio, a la ignorancia de un dolor provocado dentro de la iglesia y gracias a las dinámicas de la iglesia utilizando el ser sacerdote, el ser la palabra de dios frente al niño, el tener espacios privados con un niño en el confesionario, en el despacho del profesor, en el campamento no sé qué y encubierto por la iglesia, entonces yo estoy muy sorprendido como ciudadano de que no tome la iniciativa de la iglesia, de que tengan que ser los medios de comunicación, el defensor del pueblo, el gobierno quienes presionen para que reaccione la iglesia, y que sea tan reticente a abordar este problema tan grave y que pone en cuestión su existencia misma, si la iglesia ampara abusos sexuales contra niños, vamos, es el antievangelio, no sé, perdón por hablar de esta manera tan vehemente, pero es que estoy muy sorprendido, la verdad" Entrevista a Aberto y Fernando: - Quiero saber lo que crees, que fue lo que te lleva a hacer para tener esta historia. - ALBERTO: La película surge con una propuesta de Matt Colomer y es productora ejecutiva morena film que estaba muy indignada leyendo continuamente noticias sobre el tema de los abusos en la iglesia y viendo que realmente las prácticas de encubrimiento eran reiteradas y que de alguna manera no había nada hecho en el campo de la ficción sobre este tema o prácticamente nada en España, siente la necesidad de hacer una película sobre ello y me contacta, me lo propone, me da libertad total a la hora de abordar el tema. Siempre y cuando no fuese una película, digamos, de abusos, en la primera no hay ninguno, de hecho sino una película sobre la gestión que hace la iglesia de ese problema que tiene dentro de su propia estructura, ¿no? Y a partir de ahí surge un proceso de documentación, por mi parte, hasta llegar, digamos, al resultado que es el guion de la película que ya está en salas. - Tenía que darle profundidad humana, digamos, a este abusador que me apeteciese o que pudiese No, no como prenderlo, pero bueno, para instar como - FERNANDO Bueno, yo creo que hay cineastas más de peripecia y cineastas más de personaje, igual que hay retratistas y paisajistas, y yo me considero más un cineasta de retrato. E intento indagar en la psicología del personaje y no concretamente un efecto, digamos, en el espectador o la espectadora en el sentido de Simplemente, yo creo que intentando hacer un retrato riguroso, ya estás trasladando una pregunta al público sobre el nivel de empatía y o simpatía que te genera ese personaje, ¿no? Pero yo intento no empujar al personaje hacia ningún sitio e intento no empujar al público tampoco hacia otro, sino más bien confrontar ambas cosas. - En tu caso, Alberto, ¿qué fue lo que te llamó la atención de este personaje? No sé si también para ti ha sido difícil ponerte la pierna con todos esos pecados como el que te dice, ¿no? Que luego, al final de la turba dices, bueno, son delitos, ya no son tantos pecados, ¿cómo ha sido para ti estar en esa piel? - ALBERTO: Para mí siempre es difícil hacer un personaje, y este pues mucho más, porque es un personaje especialmente complejo. No porque sea un tipo extraordinario en ningún sentido, sino porque sí ha, en su pasado, décadas más atrás del presente en el que empieza la película, ha cometido unos actos de los que él mismo no ha salido ileso. Habiendo destrozado vidas ajenas, él mismo no ha salido ileso, como no podía ser de otra manera. Y digamos, ha vivido eso extraordinario y extremo, y ha querido olvidarlo, pero 30 años después le estalla en la cara y no le queda otro remedio que enfrentarlo. Y entonces, pues, son dos. Haberlo hecho y tener que enfrentarlo públicamente, años más tarde, pues son dos circunstancias tremendamente complejas y extremas en la vida de una persona. Y como tales, pues son Piles de encarnar, para mí, y a la vez, digamos, una vez que el director me escoge para hacerlo, pues es un regalo total tener la ocasión de hacerlo. - ¿Y a la hora de prepararte, no sé, cómo te preparaste un poco mentalmente para afrontar a una persona como la que tenemos hoy? - ALBERTO: Me preparé sobre todo ensayando con Fernando y con el resto de los compañeros que forman el elenco, actores a los que admiro mucho y con los que me gusta mucho trabajar, Luis Callejo, Pedro Casarlán, María Galeana, Ramón Barea, Miguel Rellán. Entonces fue a través de los ensayos, muchas conversaciones, mucho poner en pie las escenas una y otra vez, probarlas de una manera, de otra, hablar sobre el personaje. Fernando me aclaró pronto que no quería ver a un gripo raro, a alguien que se le pudiera pensar, ah bueno, es un otro que no tiene que ver conmigo, porque está loco, porque es malo, porque no es que no, es cualquiera de nosotros, y eso es lo terrible. Entonces, bueno, pues la preparación fue a través del trabajo con los compañeros en los ensayos - ¿Qué reflexión os gustaría? Que si se puede tener la conferencia episcopal con la Iglesia Católica Española, con Gerard, bueno, ver la película - FERNANDO Bueno, que genere reflexión, ya, el mero concepto de generar reflexión me parece bien. O sea, que alguien se pare a pensar en esto y, a nivel de conclusión, creo que tampoco estamos diciendo nada nuevo, quizás sí desde el punto de vista de la ficción cinematográfica y tal, porque no hay tanto hecho en este sentido en este país, pero que aquí hay un gravísimo problema, problemas sistémico Que afecta a muchísima gente, es un problema sistémico y que hay que acabar con él, entonces hay que ponerse las pilas porque hay muchísima gente afectada por esto y hay que intentar erradicar de raíz este problema. - Después de encarnar a Manuel, ¿qué te parece más o menos? ¿Castigar al culpable, preparar a las víctimas o mitigar? - ALBERTO: A ver, creo que dar a conocer la verdad, compartir toda la información existente es un principio imprescindible para intentar alguna forma de reparación que difícilmente pueda llegar a ser completa nunca. El hecho de castigar a un culpable individual, bueno, me parece que puede tener algún valor. Pero es que aquí hay un responsable colectivo, una institución, que es la Iglesia, que está formada por individuos que forman una organización. Y la verdad es que no se ve, no sé. Yo como ciudadano, ya no como actor ni parte de la película, no me parece nada evidente que estén haciendo todo lo que pueden hacer, pero ni muchísimo menos que el Papa no se reúna en España con las víctimas en un encuentro público y transparente, en un encuentro privado del que luego se informe, pues me parece otra vez pasar por encima de las víctimas, otra vez contribuir al silencio, a la ignorancia de un dolor provocado dentro de la Iglesia y gracias a las dinámicas de la Iglesia utilizando el ser sacerdote, el ser la palabra de Dios frente al niño, el tener espacios privados con un niño en el confesionario, en el despacho del profesor, en el campamento no sé qué y encubierto por la Iglesia, entonces yo estoy muy sorprendido como ciudadano de que no tome la iniciativa de la Iglesia, de que tengan que ser los medios de comunicación, el defensor del pueblo, el gobierno quienes presionen para que reaccione la Iglesia, y que sea tan reticente a abordar este problema tan grave y que pone en cuestión su existencia misma, si la Iglesia ampara abusos sexuales contra niños, vamos, es el antievangelio, no sé, perdón por hablar de esta manera tan vehemente, pero es que estoy muy sorprendido, la verdad. - se me acaba el tiempo, pero voy a escuchar y yo soy abonado, pero a medida que está el papá aquí Ya que está aquí el papá en España, que os interesa la visita, que os parezca que no se reúna con víctimas de la lucha por el Estado, que os parezca la acuerda con nuestro gobierno y la Iglesia Católica para los abusos, ¿qué le pediríais al Papa si tuviese la oportunidad de ver la película? Disculpe por interrumpir, pero es una respuesta muy larga, perdón. - FERNANDO. Es que en realidad es larga. No te puedo dar un titular de eso. Es larga. Si me preguntas por el acuerdo No te puedo responder nada, que no sea un tuit, ¿sabes? Y no es plan. Pero bueno, que la película se estrene en el momento de la visita del Papa nos parece que es bueno porque es un momento en el que se genera una conversación en la que queremos estar presen
Relacionados