Ficha técnica
Cristina Pedroche se sincera tras su segunda maternidad: "pues muy bien. O sea, esta segunda maternidad como que me ha, me ha ayudado a reencontrarme con la Pedroche que era antes y a perdonarme muchas cosas de la primera maternidad con las que he sido muy injusta conmigo misma. Y, o sea, no sé, estoy, estoy muy bien. Estoy como muy en paz. Y al final, yo no busco la felicidad últimamente, busco como la paz. Y la paz me lleva a ser feliz." "sí, porque yo he sido muy injusta conmigo misma. Es que he sido, he sido mi peor hater. Entonces, es que, claro, todo lo que me decían los demás era como, me resbala. Es que no tiene nada que ver con lo que yo me digo. He querido siempre ser la mejor en todo. Y cuando eres madre es imposible ser la mejor en todo. Es que es imposible leerlo todo y estar informada absolutamente de todo. Es que es imposible llegar a todo. Hasta que entendí eso, pues todo el rato sentía que lo estaba haciendo mal y que yo no era suficiente para mi hija." Explica porque ha tenido que perdonarse a ella misma: "el mensaje general, el sentirme que no soy suficiente para mi hija. Eso es lo peor que puede sentir una madre. Y la culpa, siempre cargar con la culpa. Y ahora pues no. Sigo siendo muy pragmática y muy estricta con muchas cosas. Pero si no se echan la siesta a la hora que se tienen que echar y se la echan media hora más tarde, o hoy no se echan la siesta, pues ya está, no pasa nada." No descarta tener un tercer hijo junto a Dabiz Muñoz: "no, bueno, pues la verdad es que a mí me gustan mucho los niños y me encantaría tener más. Pero es que vivimos en una sociedad en la que es muy difícil conciliar y hacerlo todo bien. Y yo además, que también es un tema que estoy trabajando, pero que me cuesta mucho confiar. Estoy aquí hoy y tengo las tetas durísimas porque siento que estoy haciendo como mal. Como que mi cuerpo me está diciendo, no tienes que estar aquí, tienes que estar allí. Pero es como, no, también tengo que estar aquí por dabiz. Entonces, bueno, pues las cosas de..." Nos habla de cómo mantiene su relación: "sí, sí, un ratito para los dos. Ahora estamos haciendo los viernes que nos vamos de cena los dos solitos y el primer día se me olvidó, pero la segunda semana ya muy bien. Siempre hay momentos en los que tenemos nuestros momentos íntimos y nuestras miradas y ahora como que la relación también cambia una vez que tú... ¿cómo consigues estar enamorada de tu marido tantos años? Es que no sigo enamorada de la misma persona que conocí, es que cada día me enamoro de la persona que es, que cada día vamos cambiando y eso es lo bonito, eso es lo que hace que las parejas duren. Bajo mi punto de vista, cada una que piense lo que quiera, pero yo no soy la misma persona que dabiz conoció en el 2015. Entonces él lo que está haciendo, porque yo me lo estoy currando, es enamorarse de mí cada día y él igual conmigo. Entonces al final llega un momento en el que es guay porque te estás enamorando cada día, entonces es como que vas echando palitos al fuego y el fuego nunca se apaga." Total Cristina Pedroche: - Bueno, Cristina, ¿cómo vas a faltar? - ¿Cómo iba a faltar yo esta noche tan importante? - ¿Qué significa estar aquí? - Pues un sueño, la verdad. Que todo el mundo sepa que mi marido es el mejor cocinero del mundo, pues es un orgullo. Es como si España gana el Mundial. Todo el mundo estaría feliz, ¿no? Pues yo también. - Nunca te habrán hecho esta pregunta, pero ¿cómo se lleva estar con el mejor cocinero del mundo? - Jo, pues se lleva increíblemente bien. O sea, como, como nadie. No sé, en mi casa nunca falta una comida rica, entonces es que a mí que me gusta tanto comer, pues es que es un sueño, la verdad. O sea, porque ya estoy casada con él, que si no me casaría otra vez. - ¿Presumes de eso? Decir es que tengo el mejor cocinero del mundo. - Bueno, no me hace falta presumir, pero yo creo que se me nota. Sí, es que como muy bien y mis hijos se alimentan también muy bien, entonces es que comemos todos muy bien. O sea, los momentos en torno a una mesa, que son momentos así como muy familiares y muy bonitos, pues lo nuestros, además de familiares son gastronómicos, son deliciosos. - ¿Tienes la competencia tú en algún plato? - ¿En dónde? - ¿En algún plato? - En ninguno. Bueno, a veces me hago un café, leche. Descafeinado. No, no, yo nada, es que no. Yo siempre había pensado, cuando tenga hijos, pues aprenderé a cocinar para ellos. Pero me casé con Dabiz Muñoz, entonces ni eso. No, no, me gusta que cocine él, porque es que le va a salir mejor, es que yo tardo más tiempo. Siempre estoy preguntando. Es mejor que lo haga él. - Dices, me volvería a casar con él. Nunca es tarde si la dichas buena. ¿Te vuelves a casar o no? - Sí, sí, yo me quiero volver a casar por la iglesia y quiero unas fotos bonitas, y no la foto esa que tenemos ahí en el vestidor con todos los vaqueros y todo eso. No, no, quiero una foto bonita. - No me quiero imaginar cómo será el vestido. - Espectacular. - ¿Pero hay planes o es un proyecto mental? - Sí, o sea, planes como con fecha no, no hay planes. También quiero que se arrodille y anillo otra vez. - ¿Sí? ¿Quieres anillo y arrodillamiento? - Sí, sí, sí, yo quiero de todo, yo quiero de todo. Pero también cuando los niños se posan un poco más mayores y ya que también lo disfruten ellos. - ¿Cómo está siendo la maternidad, esta segunda? - Pues muy bien. O sea, esta segunda maternidad como que me ha, me ha ayudado a reencontrarme con la Pedroche que era antes y a perdonarme muchas cosas de la primera maternidad con las que he sido muy injusta conmigo misma. Y, o sea, no sé, estoy, estoy muy bien. Estoy como muy en paz. Y al final, yo no busco la felicidad últimamente, busco como la paz. Y la paz me lleva a ser feliz. - A perdonarte es dura la frase, ¿no? A perdonarte muchas cosas contigo misma. ¿Es verdad que te ha costado perdonarte? O sea, ¿te has necesitado perdonar a ti misma, Cristina? - Sí, porque yo he sido muy injusta conmigo misma. Es que he sido, he sido mi peor hater. Entonces, es que, claro, todo lo que me decían los demás era como, me resbala. Es que no tiene nada que ver con lo que yo me digo. He querido siempre ser la mejor en todo. Y cuando eres madre es imposible ser la mejor en todo. Es que es imposible leerlo todo y estar informada absolutamente de todo. Es que es imposible llegar a todo. Hasta que entendí eso, pues todo el rato sentía que lo estaba haciendo mal y que yo no era suficiente para mi hija. - ¿Y por qué crees que te tenías que perdonar? ¿Ha habido algo que decías, me tengo que perdonar esto que te haya costado más? - El mensaje general, el sentirme que no soy suficiente para mi hija. Eso es lo peor que puede sentir una madre. Y la culpa, siempre cargar con la culpa. Y ahora pues no. Sigo siendo muy pragmática y muy estricta con muchas cosas. Pero si no se echan la siesta a la hora que se tienen que echar y se la echan media hora más tarde, o hoy no se echan la siesta, pues ya está, no pasa nada. - ¿Y qué te hizo cambiar? - Pues yo creo que la segunda, porque claro, con el primero sientes que no llegas a todo. Pero con dos, mucho menos. Entonces claro, tienes que soltar. - No te quiero preguntar por tres, ¿no? - No, bueno, pues la verdad es que a mí me gustan mucho los niños y me encantaría tener más. Pero es que vivimos en una sociedad en la que es muy difícil conciliar y hacerlo todo bien. Y yo además, que también es un tema que estoy trabajando, pero que me cuesta mucho confiar. Estoy aquí hoy y tengo las tetas durísimas porque siento que estoy haciendo como mal. Como que mi cuerpo me está diciendo, no tienes que estar aquí, tienes que estar allí. Pero es como, no, también tengo que estar aquí por Dabiz. Entonces, bueno, pues las cosas de... - ¿Por qué te fustigas tanto? - Porque es que les amo tanto y les echo tanto de menos cuando no estoy con ellos, qué quiero estar con ellos. Es que yo entiendo que hay otras madres que les encanta trabajar, ir a eventos, y yo no. O sea, que luego estoy aquí y hay momentos en los que estoy bien, pero sobre todo, cuando empiezo a disfrutar, es cuando llego y veo que están bien. Y entonces digo, ah, pues me lo he pasado bien, pero en el momento estoy como nerviosa, estoy todo el rato sudando, estoy todo el rato pensando, estoy todo el rato con el móvil, mamá, ¿cómo están? Porque lo dejo con mi madre, o sea que, vamos, mejores manos no pueden estar. - ¿Te autoexiges más por algo en especial? Que te ha venido así, o por algo, no sé si de la infancia, de tú, por hija o por... - No, para nada, es que además soy hija única, o sea que siempre he estado como súper cuidada y protegida y de todo, pero como que me ha salido la madre leona de forma extrema y mucha gente lo mira como que es un problema y yo así lo sentía también con mi primera hija, pero después, hablándolo con más gente, haciendo tribu y hablando con más madres, te das cuenta de que hay muchas que son como yo y que no pasa nada. Cada una tiene que tomar sus decisiones y ya está, y yo ahora estoy en un momento más de estar con mis hijos porque son muy pequeños y nunca van a ser así otra vez. - Y con tanto tiempo la última, también habrá que cuidar un poco a la pareja. Dabiz, el mejor cocinero del mundo, ¿también conseguís un ratito para los dos? - Sí, sí, un ratito para los dos. Ahora estamos haciendo los viernes que nos vamos de cena los dos solitos y el primer día se me olvidó, pero la segunda semana ya muy bien. Siempre hay momentos en los que tenemos nuestros momentos íntimos y nuestras miradas y ahora como que la relación también cambia una vez que tú... ¿Cómo consigues estar enamorada de tu marido tantos años? Es que no sigo enamorada de la misma persona que conocí, es que cada día me enamoro de la persona que es, que cada día vamos cambiando y eso es lo bonito, eso es lo que hace que las parejas duren. Bajo mi punto de vista, cada una que piense lo que quiera, pero yo no soy la misma persona que Dabiz conoció en el 2015. Entonces él lo que está haciendo, porque yo me lo estoy currando, es enamorarse de mí cada día y él igual conmigo. Entonces al final llega un momento en el que es guay porque te estás enamorando cada día, entonces es como que vas echando palitos al fuego y el fuego nunca se apaga. - Como diría la Pantoja. - Totalmente, dientes, dientes. - Muchas gracias Cristina, cuídate mucho. Imágenes de Cristina Pedroche en el evento de ELLE Gourmet Awards 2026
Relacionados