Ficha técnica
Joaquín Torres rompe a llorar al desvelar que se ha planteado dejar de vivir: "cuando uno cree que ya no tiene nada que ofrecer y cuando cree que está siendo un mal ejemplo para los que quiere. Me da vergüenza de haber llegado a ese punto (llora) pero bueno, ya está. Yo soy otra persona y estoy muy bien. Pues me estoy reconstruyendo. Esto necesita un proceso. Estoy yendo a terapia. Estoy, bueno, pues reconstruyéndome". Pero se muestra optimista: "es una lección de vida brutal. Me avergüenzo mucho. Pero ya pasó. Ya no lloro más. Ya no me quejo más. La queja es absolutamente absurda. Hay que centrarse en lo bueno que tenemos, no en lo que no tenemos. Hay que centrarse en las presencias, no en las carencias. Siempre lamentamos lo que no tenemos. En vez de alabar lo que tenemos. Y yo tengo muchísimas cosas por las que levantarme cada día con muchísima ilusión. Y eso hago". Este tema es en exclusiva Total Joaquín Torres: - ¿Qué tal, corazón? - Pues mucho mejor, mucho mejor. Después de un periodo muy difícil, estoy aquí. - Nos sorprende verte, pero por lo menos te vemos entero. Hoy a apoyar a una gran amiga como Isabel. Sí, estoy aquí por Isabel. - Estoy aquí por Isabel, por la labor que hace y lo digo con mucho orgullo. Por lo difícil que es en este país conseguir fondos para una causa como esta. Y bueno, pues apoyando, apoyando como hay que apoyar, poniendo dinero. Porque no vale convenir, hace falta apoyar con dinero. - Hacía tiempo que no te veíamos, Joaquín. ¿Cómo estás? - Bien, bien. Estoy bien. Estoy aquí, hoy y ahora estoy muy bien. Y es lo que tenemos, el hoy y el ahora. Pasado, pisado y mañana es demasiado pronto para actuar. Estoy muy bien. - Me sorprendió mucho los titulares. Lo he perdido todo. ¿Eso ha sido cierto? ¿Hay dicha veracidad en ese titular? - Bueno, perdí mis raíces. Perdí a mis padres, a mi madre, perdí a mi pareja, me perdí a mí mismo. Eso es mucho, ¿no? No sé si es todo, pero mucho. Cuando uno se pierde a sí mismo, pues lo pierde todo. - Y a día de hoy, en esa pérdida de uno mismo, ¿en qué momento de la orientación te encuentras, Joaquín? - Pues reconstruyéndome, superándome, nada es eterno, nada es para siempre. Todo tiene un final. Y bueno, hoy soy otra persona, soy la mejor versión de mí mismo. Sí, sin duda, sin duda, porque por fin hay algo que valoro por encima de todo, que es a mí mismo. Bueno, hoy soy Yo era el último en mi lista, no el último. - ¿Antes no? - Antes no, antes no. Antes mis hijos, mi madre, mi her Mi marido, mi Yo era el último en mi lista. Y además no era suficiente. Y hoy soy suficiente. Hoy me quiero. - ¿Se te ha pasado por todo en la mente? - Todo. No, yo no quería seguir viviendo. - ¿Te has planteado la muerte? No. - Claro que sí. Completamente destructivos. Yo no quería seguir viviendo. - ¿Querías desaparecer? - Sí, sí. Claro. No, quería seguir viviendo. Cuando uno se pierde a sí mismo y pierde tus referencias y no tiene Pues pierde las ganas de vivir. ¿Cómo pude llegar a eso? Pues llegué a eso. Hoy lo veo desde mi perspectiva y digo cómo, la vida es el mejor regalo que tenemos. Es un regalo que se nos brinda todos los días y no se nos pide nada a cambio. Solo aprovecharlo al máximo. Y confundimos el amor propio con el egoísmo. El amor propio es fundamental. Quererse a sí mismo es lo único importante. - Y en qué momento se encuentra una persona para decir Ya, me quiero ir de este mundo. Me quiero ir. Quiero desaparecer. - Cuando cree que ya no tiene nada que hacer. Cuando cree que no tiene esperanza. Cuando cree - MUJER QUE INTERRUMPE Cuando cree Cuando cree que Perdón. Ahí os va bien. Es que dicen los que mandan aquí que el protocolo y esas cosas. Gracias. Gracias, perdón. - Nada, por favor. Cuando uno cree que ya no tiene nada que ofrecer y cuando cree que está siendo un mal ejemplo para los que quiere. Me da vergüenza de haber llegado a ese punto (llora) Pero bueno, ya está. Yo soy otra persona y estoy muy bien. Pues me estoy reconstruyendo. Esto necesita un proceso. Estoy yendo a terapia. Estoy, bueno, pues reconstruyéndome. - No te tienes que avergonzarte de decirlo. - Es una lección de vida brutal. Me avergüenzo mucho. Pero ya pasó. Ya no lloro más. Ya no me quejo más. La queja es absolutamente absurda. Hay que centrarse en lo bueno que tenemos, no en lo que no tenemos. Hay que centrarse en las presencias, no en las carencias. Siempre lamentamos lo que no tenemos. En vez de alabar lo que tenemos. Y yo tengo muchísimas cosas por las que levantarme cada día con muchísima ilusión. Y eso hago. - Con Raúl ¿Qué tal todo? ¿Amigos, por lo menos? - Yo necesito tiempo. Sí, me dejó en un momento que yo le pedí que no me dejara. A lo mejor nos salvábamos nuestra pareja, pero necesitaba el apoyo y él no pudo. No pudo, simplemente no pudo. No pasa nada, pero yo ahora necesito tiempo. - Para sanar - Para tener una relación sana con él y recuperar todo aquello que tuvimos muy bueno. Fueron 13 años. Yo lo quise mucho, pero el amor también pasa. - No te quiero quitar más tiempo. Disfruta de la noche que te lo mereces. Chao. Este tema es en exclusiva
Relacionados