Mariano Barroso, Belén Cuesta y Karra Elejalde reflexionan sobre la muerte en 'El niño'

Ficha técnica


Fecha 05/11/2026
Parte 1
Duración 00:09:28
Sonido Totales
Edición Bruto Compactado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Mariano Barroso, Belén Cuesta y Karra Elejalde reflexionan sobre la muerte en 'El niño': "Yo creo que de alguna manera todos sabemos que la muerte, todos vamos a llegar a ella o ella a nosotros, ¿no? Y lo normal suele ser que suceda a cierta edad, ¿vale? De hecho, se me ha muerto el viejo. ¿Cuántos años tenía? 93. ¡Oh, jovencito! Bien, cuando se me murió mi padre, un amigo me llamó y me dijo: "tío, piensa una cosa, lo normal es que a ti se te muera tu padre. Lo anormal sería que tu padre se entere de que te has muerto tú". Lo que empatiza con nosotros lo que nos hace flipar es que son niños lo que muere, ¿sabes? Es distinto cómo se gestiona eso cómo se gestiona. No es lo mismo que dice, pues se ha caído un autobús mira, voy a hacer un chiste, de monjas por un puente, ya han fallecido 56 a que se ha caído un autobús de niños por un puente y han fallecido 56. Es muy distinto llevar la muerte de un ser querido cuando es tú mayor que cuando es tú menor, por decirlo de alguna manera. Y ahí Nicasio sí, Nicasio piensa que la muerte nos sobrevuela y que la muerte la inventamos nosotros, no existe. De alguna manera si dejas de tratar si dejas de ver, si dejas de hacer el bocadillo cada día, si dejas de llevarle de la mano como haces cada día, tú mismo lo estás matando. Olvidar es una cosa que el cerebro hace para sobrellevar la vida. Mantener es otra cosa, otro modo de gestionar el que tu cerebro Podría parecer cobarde, no quiere entender el duelo o se arriesga a ser el pitorreo de todos los demás porque te digan que estás como una puta cabra. Cada ser humano tiene derecho a llevar el duelo como sea. Lo triste es cuando el duelo no es por un ser querido. El duelo por un ser querido es tremendo, pero el duelo por un hijo o por un nieto es distinto que el duelo por un padre o por un abuelo. Yo quiero creer así". El director de la nueva película española de Netflix asegura que en la sociedad sigue habiendo mucho miedo a la hora de afrontar la muerte de un familiar o un ser querido: "Tenemos muchas cosas pendientes para acompañar porque le tenemos mucho miedo. Está bien tenerle respeto a la pérdida y a la muerte pero, lamentablemente, que convivir con ella. Lamentablemente también se ha puesto de actualidad lo que cuenta esta película porque nos olvidamos de que, bueno, vivimos y morimos y eso es parte del día a día no es muy duro. Pero sin entrar en cuestiones políticas o tal, sí que decirte que la película parte de un hecho real, colectivo, y es muy diferente que sea colectivo, o es muy diferencial el hecho de que sea colectivo porque hemos visto miles de películas sobre un niño enfermo o que le pasa algo en un hospital y tal, ¿no? Pero el hecho de que sea colectivo, de que sea algo que afecta a toda una comarca, a un pueblo lo convierte en algo que yo creo que genera o que provoca mayor identificación o mayor empatía para ponerte en el lugar de estos personajes que han vivido esta tragedia. Esa era la intención y a partir de ahí, efectivamente, como tú dices, entra la ficción. Entra la ficción para contar todo lo que estaba oculto, para contar todos los secretos. Los secretos de este personaje que hace de forma brillante Belén que no puede decir, que no puede compartir, que ha creado un mundo, que ha creado una identidad que no es real pero que lo ha hecho por amor que lo ha hecho por la familia y que si no fuera por este incidente, pues ella tirar el resto de su vida con esa ficción que ha creado, ¿no? Pero se le desbarata todo y tiene que buscar una salida. La salida se la está dando su padre, el personaje de Karra, y ella quiere entenderlo, quiere encontrarlo, quiere aprender lo que él le quiere enseñar, pero no sabe, no conoce las claves hasta que las va descubriendo. Entonces sí, no les queda más remedio que enfrentarse. Yo creo que lo hacen de una manera llena de esperanza, llena de ilusión y llena de vitalidad, porque fíjate, el personaje que no lo hace así, que es el del marido, que hace estupendamente Pep Ambròs, tiene las de perder porque él no sabe cómo manejarse y se hunde. Pero esta familia, el padre y la hija, Karra y Belén, o Belén y Karra, bueno, pues buscan la salida y la encuentran". Por su parte, Belén Cuesta desvela que es lo que más le llamó la atención de su personaje: "Lo que me atrajo del guion y de la historia es precisamente que decías tú si sabemos acompañar o no. Yo creo que parte de lo interesante del guion y de lo que habla es que el duelo es una cosa tan personal, es una cosa tan insospechada de cómo uno se va a enfrentar a según qué pérdida y a según qué dolor tan brutal, que del guion a mí me llamó mucho la atención no sólo el personaje de Mariaje, sino por supuesto el de Nicasio también, de intentar comprender, de intentar estudiar y poder hablar y poder intentar casi investigar cómo es, cómo puede funcionar el duelo en cada uno y cómo al final no se exige nada a nadie. Lógicamente, el ser humano tiende, afortunadamente, a sobrevivir y cada uno encuentra una manera. Nicasio su manera es recordando y teniéndolo y manteniendo ese recuerdo no vivo, sino visualizándolo. Y Mariaje intenta reponer lo que ha perdido No solo lo que ha perdido, sino lo que ella ha futurizado con que va a seguir siendo, y su identidad. Quiero decir que parte de la belleza de este guion, aunque se inicie en algo súper trágico, es que es pura vida, es que la vida es así. Es que el duelo es algo muy personal. Es que todo el mundo conocemos a alguien que ante tal tragedia o tal pérdida, se comportó o reaccionó de una manera. Yo no creo que se le exija a nadie nada. Yo creo que lo importante del aprendizaje es entender que cada uno tiene un tiempo, cada uno tiene una necesidad y creo que lo bonito es que si existe un posible acompañamiento, es precisamente en entender la necesidad individual de cada uno". Total Mariano Barroso, Belén Cuesta y Karra Elejalde - Es un día que es difícil este, la verdad, porque aunque los personajes son ficticios de la novela de Aramburu, la película parte de esa tragedia real, de lo que pasó en 1980 cuando la explosión en Colegio que acabó con la vida de 50 niños, y relata como una de esas familias afectadas no intenta seguir adelante. Estos días, estos días, la tragedia ferroviaria de Toledo, ese dolor vuelve a estar muy presente. Y os quería preguntar, no puedo empezar el junket sin dejar de preguntaros si creéis que como sociedad y también de los medios o incluso de las instituciones, sabemos acompañar a las víctimas y estar a la altura de tragedias como esta una vez que pasa esa promoción inicial. - M: Tenemos muchas cosas pendientes para acompañar porque le tenemos mucho miedo. Está bien tenerle respeto a la pérdida y a la muerte pero, lamentablemente, que convivir con ella. Lamentablemente también se ha puesto de actualidad lo que cuenta esta película porque nos olvidamos de que, bueno, vivimos y morimos y eso es parte del día a día no es muy duro. Pero sin entrar en cuestiones políticas o tal, sí que decirte que la película parte de un hecho real, colectivo, y es muy diferente que sea colectivo, o es muy diferencial el hecho de que sea colectivo porque hemos visto miles de películas sobre un niño enfermo o que le pasa algo en un hospital y tal, ¿no? Pero el hecho de que sea colectivo, de que sea algo que afecta a toda una comarca, a un pueblo lo convierte en algo que yo creo que genera o que provoca mayor identificación o mayor empatía para ponerte en el lugar de estos personajes que han vivido esta tragedia. Esa era la intención y a partir de ahí, efectivamente, como tú dices, entra la ficción. Entra la ficción para contar todo lo que estaba oculto, para contar todos los secretos. Los secretos de este personaje que hace de forma brillante Belén que no puede decir, que no puede compartir, que ha creado un mundo, que ha creado una identidad que no es real pero que lo ha hecho por amor que lo ha hecho por la familia y que si no fuera por este incidente, pues ella tirar el resto de su vida con esa ficción que ha creado, ¿no? Pero se le desbarata todo y tiene que buscar una salida. La salida se la está dando su padre, el personaje de Karra, y ella quiere entenderlo, quiere encontrarlo, quiere aprender lo que él le quiere enseñar, pero no sabe, no conoce las claves hasta que las va descubriendo. Entonces sí, no les queda más remedio que enfrentarse. Yo creo que lo hacen de una manera llena de esperanza, llena de ilusión y llena de vitalidad, porque fíjate, el personaje que no lo hace así, que es el del marido, que hace estupendamente Pep Ambròs, tiene las de perder porque él no sabe cómo manejarse y se hunde. Pero esta familia, el padre y la hija, Karra y Belén, o Belén y Karra, bueno, pues buscan la salida y la encuentran. - Karra, precisamente de esto que ha hablado Mariano te quería preguntar por qué. vuestros personajes reflejan distintas formas de vivir la misma pérdida. Una tragedia terrible. En estos casos se habla mucho de superarlo, de seguir adelante y os quería preguntar si no habéis un poco injusto que se le pida a alguien que además de afrontar una tragedia así, pase página cuanto antes o incluso le acabamos pidiendo que salga siendo más fuerte o habría aprendido algo de todo esto. - B: Yo es que no creo que O sea, yo, por ejemplo, lo que me atrajo del guion y de la historia es precisamente que decías tú si sabemos acompañar o no. Yo creo que parte de lo interesante del guion y de lo que habla es que el duelo es una cosa tan personal, es una cosa tan insospechada de cómo uno se va a enfrentar a según qué pérdida y a según qué dolor tan brutal, que del guion a mí me llamó mucho la atención no sólo el personaje de Mariaje, sino por supuesto el de Nicasio también, de intentar comprender, de intentar estudiar y poder hablar y poder intentar casi investigar cómo es, cómo puede funcionar el duelo en cada uno y cómo al final no se exige nada a nadie. Lógicamente, el ser humano tiende, afortunadamente, a sobrevivir y cada uno encuentra una manera. Nicasio su manera es recordando y teniéndolo y manteniendo ese recuerdo no vivo, sino visualizándolo. Y Mariaje intenta reponer lo que ha perdido No solo lo que ha perdido, sino lo que ella ha futurizado con que va a seguir siendo, y su identidad. Quiero decir que parte de la belleza de este guion, aunque se inicie en algo súper trágico, es que es pura vida, es que la vida es así. Es que el duelo es algo muy personal. Es que todo el mundo conocemos a alguien que ante tal tragedia o tal pérdida, se comportó o reaccionó de una manera. Yo no creo que se le exija a nadie nada. Yo creo que lo importante del aprendizaje es entender que cada uno tiene un tiempo, cada uno tiene una necesidad y creo que lo bonito es que si existe un posible acompañamiento, es precisamente en entender la necesidad individual de cada uno. - K: Yo creo que de alguna manera todos sabemos que la muerte, todos vamos a llegar a ella o ella a nosotros, ¿no? Y lo normal suele ser que suceda a cierta edad, ¿vale? De hecho, se me ha muerto el viejo. ¿Cuántos años tenía? 93. ¡Oh, jovencito! Bien, cuando se me murió mi padre, un amigo me llamó y me dijo: "tío, piensa una cosa, lo normal es que a ti se te muera tu padre. Lo anormal sería que tu padre se entere de que te has muerto tú". Lo que empatiza con nosotros lo que nos hace flipar es que son niños lo que muere, ¿sabes? Es distinto cómo se gestiona eso cómo se gestiona. No es lo mismo que dice, pues se ha caído un autobús mira, voy a hacer un chiste, de monjas por un puente, ya han fallecido 56 a que se ha caído un autobús de niños por un puente y han fallecido 56. Es muy distinto llevar la muerte de un ser querido cuando es tú mayor que cuando es tú menor, por decirlo de alguna manera. Y ahí Nicasio sí, Nicasio piensa que la muerte nos sobrevuela y que la muerte la inventamos nosotros, no existe. De alguna manera si dejas de tratar si dejas de ver, si dejas de hacer el bocadillo cada día, si dejas de llevarle de la mano como haces cada día, tú mismo lo estás matando. Olvidar es una cosa que el cerebro hace para sobrellevar la vida. Mantener es otra cosa, otro modo de gestionar el que tu cerebro Podría parecer cobarde, no quiere entender el duelo o se arriesga a ser el pitorreo de todos los demás porque te digan que estás como una puta cabra. Cada ser humano tiene derecho a llevar el duelo como sea. Lo triste es cuando el duelo no es por un ser querido. El duelo por un ser querido es tremendo, pero el duelo por un hijo o por un nieto es distinto que el duelo por un padre o por un abuelo. Yo quiero creer así. - M: Contamos algo los personajes se encuentran un camino muy luminoso, creo, y muy bonito cuando, bueno, tú decías usabas la palabra acompañar. Acompañan, siguen viviendo con el niño. El niño sigue vivo en ellos y descubren eso. Él ya lo descubrió en su día y ella lo descubre en la película, sin hacerte spoiler, pero cuenta eso un poco. - K: El dolor es por proximidad. Probablemente en ese pueblo toda una generación se perdió. Pero los dolores son por proximidad. Si nos enteramos de que dos trenes han chocado en Múnich, en Alemania, no estaríamos como estamos porque ha sucedido por proximidad. Cada día en Gaza mueren niños y mujeres, pero casi como que te acostumbras, ¿no? Lo que es difícil para un abuelo, para un padre o para una madre, es perder a un niño. Eso ya es algo que toca mucho y que además es más próximo no puede ser. Entonces, ante eso, yo creo que ahí, bueno, pues no todos somos iguales y no sé si hay muchas maneras de gestionarlo. Habrá gente que requiera de ayuda psicológica y otros que, pues yo qué sé, yo qué sé Que se busquen un hobby, no sé, no sé. Pero yo creo que hay culturas donde gestionan mucho mejor la muerte. Para nosotros la muerte es negra, en el oriente la muerte es blanca, ¿sabes? - M: Y el personaje de Karra es un monje tibetano. es oriental, aunque no lo sabe. - K: Sí, me acabo de enterar ahora, pero bueno, pues me ha salido bien, de churro. Imágenes de la entrevista a Mariano Barroso, Belén Cuesta y Karra Elejalde.

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