Ficha técnica
Sarah Santaolalla desvela cómo lleva trabajar junto a su pareja, Javier Ruiz: "es verdad que yo nunca hablo de mi vida privada, pero se lleva. Hemos trabajado durante mucho tiempo en otra etapa. Yo estaba en un programa que conocéis, que es 'mañaneros 360', que lo presentaba otra gente, que cuando llegó el equipo de Javier, Dani, Fernández, Vero, Marina y otras personas que formaron parte del equipo y que consiguieron incluso subirnos en lo más alto, yo estaba en la etapa cuando no hacíamos ese dato. Está claro que por mí no era cuando empezó a ir bien. Pero ya habíamos trabajado, ya nos habíamos conocido. Al final esto es como una pequeña familia e incluso en las teles nos conocemos todos. A mí me hace mucha gracia porque siempre se habla de los mismos pero luego anda que no hay líos y rollos en los camerinos de los pasillos y tal, pero son más listos que nosotros. Nosotros somos más torpes, nos dejamos ver". La comunicadora afronta con muchos nervios su debut como presentadora de un programa de televisión en 'La Séptima': "bueno, yo estoy con los pelos a flor de... Vamos, se me nota todo. Tengo una sonrisa de oreja a oreja, tengo unos nervios que me muero. Llevo sin dormir cuatro días. Voy a salir, pero voy a salir como pueda. Voy a salir con unas ojeras y con... No sé, pero necesitamos salir, necesitamos contarlo. Tenemos cierta frustración también porque nos hemos perdido grandes acontecimientos, grandes noticias. Perdonad la voz porque como veis también en los pilotos yo estos días tenía miedo, digo espero llegar con la voz un poco ronca pero espero llegar y aguantar y la verdad que los nervios y la ilusión no desaparecen. Y espero que estén hasta el último momento. Espero secarme las manos con el sudor en las piernas. Voy a llevar un pantalón para que no se note tanto como cuando llevas algo corto y salir a la pantalla y a comernos el mundo o por lo menos ese día un bocadillo después". En cuanto a que espera del espectador: "bueno, yo sé que el espectador va a recibirme con los brazos abiertos y que va a ser más riguroso que muchas de algunas crónicas que me están esperando y que ya están escritas. Así que como yo trabajo para el espectador, mis jefes no son José Miguel Contreras o Javier Ruiz. Mis jefes son la gente y esto parece que queda muy cursi, pero hay que decirlo porque al final el espectador te pone en el foco, el espectador te pone en la franja, el espectador decide si les gustas o no les gustas. Yo quiero que el espectador me dé una oportunidad, como me ha dado durante todos estos años de tertuliana. Yo he podido estar en casi todas las cadenas de este país y en distintos medios de comunicación porque el espectador ha confiado en mí, si no yo hace tiempo que por ser una bocaza me hubiese ido. Pero como al final había unos datos que avalaban en las mesas que estabas, en los programas que estabas y crecían, las cadenas te sientan y te mantienen los contratos. O sea que gracias a la gente he podido mantener mi curro y gracias a la gente he encontrado un curro mejor. Así que yo solo espero que la gente me dé el mismo cariño que yo les quiero dar a ellos porque, sin duda, yo el otro día ponía un vídeo en mis redes sociales que para mí fue muy bonito y muy emotivo, porque estos últimos años, estos últimos meses he hecho muchas charlas por toda España y he recibido un amor y un apoyo incondicional. Pues yo ese amor y ese apoyo quiero que esté el día 5 y espero que el día 6 se lo pueda devolver con creces". Total Sarah Santaolalla: - Bueno, nervios que ya quedan unas horas. - Bueno, yo estoy con los pelos a flor de... Vamos, se me nota todo. Tengo una sonrisa de oreja a oreja, tengo unos nervios que me muero. Llevo sin dormir cuatro días. Voy a salir, pero voy a salir como pueda. Voy a salir con unas ojeras y con... No sé, pero necesitamos salir, necesitamos contarlo. Tenemos cierta frustración también porque nos hemos perdido grandes acontecimientos, grandes noticias. Perdonad la voz porque como veis también en los pilotos yo estos días tenía miedo, digo espero llegar con la voz un poco ronca pero espero llegar y aguantar y la verdad que los nervios y la ilusión no desaparecen. Y espero que estén hasta el último momento. Espero secarme las manos con el sudor en las piernas. Voy a llevar un pantalón para que no se note tanto como cuando llevas algo corto y salir a la pantalla y a comernos el mundo o por lo menos ese día un bocadillo después. - ¿Qué va a aportar La Séptima que no esté ofreciendo otras cadenas de televisión? - Bueno, yo creo que va a aportar lo que todos echamos de menos. Hay un público que se siente huérfano televisivamente, que se siente huérfano informativamente. Y esto es el espacio que quiere ocupar La Séptima. La Séptima va a aportar un debate con rigor, un debate con datos. Vemos muchos debates donde todas las opiniones son iguales o son todas legítimas y aquí va a haber un contexto. Cuando tú partes de unos datos antes que de un relato, por mucho que quieras decir una cosa, si los datos avalan lo contrario, el tema no sigue. Entonces vamos a hacer mucho dato, mucho trabajo, mucha verdad. Creo que también va a aportar una mirada distinta al panorama televisivo que tenemos, va a tener una línea editorial clara, una línea editorial progresista. Estamos viendo teles que parece que nunca se pregunta al resto por qué opinan así o por qué tienen esos criterios. Parece que solo se pone el foco cuando el tablero está a un lado y yo creo que aquí el tablero está para todos. Y es una tele que sirve para todos los espectadores, que todos se van a sentir a gusto, que todos se van a sentir acompañados y que al final va un poco de eso. Va de que la tele es parte de tu casa y nosotros queremos ser hogar y casa para todos los españoles que sienten que hace tiempo la han dejado de ver. - Ya comentaba Javier Ruiz hace unos minutos que no ha sido nada fácil llegar hasta aquí. ¿Cómo habéis vivido todo este proceso? - Bueno yo os puedo adelantar, no lo he contado porque a veces entre tanto trabajo y entre tantas horas Estamos echando muchas horas porque no solo es presentar, también es escaletar, también es elegir los temas los contortulios, estar en el fondo de la ecuación para que si sale algo mal, sea culpa de quienes estamos en ello y no se lo tenga que comer otro. Y si sale algo bien, sea gracias al equipo y no gracias a los que estamos ahí pero es verdad que yo en dos semanas he recibido siete demandas. Claro, siete demandas que cada uno de formas distintas, de personajes distintos algunos de estos que se pasan el día en YouTube, otros que van más a platos de televisión otros que te mandan un burofax pero te van avisando Y esto hace que todas sean en el mismo tiempo, en el mismo periodo de tiempo, oye, pues empieza a oler un poco extraño. No solo la presión que tiene la cadena con otro tipo de procedimientos, sino la presión que tenemos algunos de sus profesionales, algunas de sus caras y esto lo estamos viviendo, no solo es una presión informativa y mediática en la que te ves reflejado en artículos, en noticias diarias, yo ya sé que hay artículos escritos de lo mal que lo voy a hacer antes de verme y no me van a dar la oportunidad, pero bueno. También tengo la espalda ya un poco curada de espanto, pero que no solo hay una presión mediática o una presión social, una presión política que ya te están poniendo el foco de qué vas a ser, de si eres el rojo de guardia, como dice Ruiz, sino hay una presión judicial donde algunos nos están llevando por el camino de amargura, pero aguantamos porque yo ya tengo el traje listo para salir mañana y para devorar todo. - Es tu primer programa en solitario, ¿impone? - Bueno, impone porque es mi primer programa de televisión presentado por mí. En radio había presentado durante muchos años pero no tiene nada que ver la radio con la televisión. Claro que impone, yo el primer día era un manojo de nervios. Luego me ha pasado una cosa que estoy orgullosa de que así sea y ha sido una decisión y es que yo voy sin CUE. El CUE, vosotros lo sabéis pero la gente que a lo mejor pueda estar escuchando esto no, pero el CUE es al final el teleprompter donde mira un presentador y lee un texto porque muchos leen. Yo voy sin nada, sin chuleta, sin tener en ni siquiera en el cuaderno de confianza nada, ni en el móvil, ni en las tarjetas que tenemos. Vamos a hacerlo como mejor se nos da. Yo creo mucho en ser naturales y como creo que ser espontáneo es algo que necesita la televisión y los medios de comunicación hace tiempo que la gente impostada dejó de estar de moda y que cansa porque el espectador es más listo que incluso los que salimos en pantalla Yo creo que por eso era importante hacerlo así. Y aunque sea el primer programa me la voy a jugar a todo o nada. Y en ese juego de todo o nada pues va sin leer, sin que nadie te diga lo que tienes que decir, sin que alguien haya escrito algo que tú no sepas que hayan escrito. No, que sepa la gente que cuando meta la pata será porque la he metido yo y que cuando lo haga bien será porque lo han hecho el resto pero que en esta primera vez, me alegro de perder la virginidad televisiva presentando un programa con La Séptima, sin duda. - Esta pregunta es un poquito más delicada. ¿Se consigue separar en el terreno personal toda la parte profesional? Porque Javier Ruiz y tú sois compañeros pero también sois pareja. No sé si al llegar a casa decir, mira, ya no hablamos más de trabajo, se queda en La Séptima, por así decirlo, o al final es inevitable. - Bueno, yo he de decir que nunca he confirmado que sea mi pareja. Yo pensé que me ibas a decir que estaba con otro. Así un George Clooney, algo así. No sé, estamos dando por hecho cosas A lo mejor imaginaos que mi pareja es Keké y de repente que le veo ahí. - Tu sonrisa te delata. - No, es verdad que yo nunca hablo de mi vida privada, pero se lleva. Hemos trabajado durante mucho tiempo en otra etapa. Yo estaba en un programa que conocéis, que es 'Mañaneros 360', que lo presentaba otra gente, que cuando llegó el equipo de Javier, Dani, Fernández, Vero, Marina y otras personas que formaron parte del equipo y que consiguieron incluso subirnos en lo más alto, yo estaba en la etapa cuando no hacíamos ese dato. Está claro que por mí no era cuando empezó a ir bien. Pero ya habíamos trabajado, ya nos habíamos conocido. Al final esto es como una pequeña familia e incluso en las teles nos conocemos todos. A mí me hace mucha gracia porque siempre se habla de los mismos pero luego anda que no hay líos y rollos en los camerinos de los pasillos y tal, pero son más listos que nosotros. Nosotros somos más torpes, nos dejamos ver. - Tienes los micros abiertos. - Los micros abiertos. He de decir que yo soy muy profesional, que me hayan podido ver diciendo a lo mejor un comentario fuera lugar o blasfemando, yo tengo una boca con la que hablo bastante mal, pero pocas veces me han podido ver un beso en una televisión que otros presentadores y presentadoras no pueden decir lo mismo porque yo he visto de todo. Así que - Bueno, no sería nada malo. Al final es amor. - No, no, pero por supuesto que no es nada malo pero es verdad que yo en el trabajo soy muy Sí, diferencio mucho el terreno. Es más, y voy a seguir exigiendo. Creo que, además, hay unas exigencias que a mí se me están pidiendo que creo que también nacen de la confianza e incluso de lo que uno cree que puede llegar a hacer. O sea, que no es por quejarme y que me llaméis quejica, pero creo que - ¿Crees que se te está pidiendo más por Javier Ruiz? - Sí, sí, yo creo que a mí me está pidiendo más que al resto, sin ninguna duda. Y creo que, además, eso se ve. Que no va a haber ningún trato de favor porque no lo ha habido nunca. O sea, a mí me ha dicho y me ha encarrilado muchas veces y esto no se hace, esto se hace así y una aprende también golpeando y fracasando, así que no. No va a haber peting como dicen ahora por los pasillos, pero sí va a haber mucha información, respeto y rigor y no va a afectar a nada en la vida normal, laboral, porque nunca ha afectado y porque así somos. Joder, yo os he contado de todo. Al final suelto y me vais soltando prenda. ¿Algo más? Que es que si no me pongo aquí al final... - No, que os vaya fenomenal. - Es que al final os voy a contar el San Valentín. - Para terminar, ¿qué te gustaría que dijera el espectador después de ver tu primer programa? - Bueno, yo sé que el espectador va a recibirme con los brazos abiertos y que va a ser más riguroso que muchas de algunas crónicas que me están esperando y que ya están escritas. Así que como yo trabajo para el espectador, mis jefes no son José Miguel Contreras o Javier Ruiz. Mis jefes son la gente y esto parece que queda muy cursi, pero hay que decirlo porque al final el espectador te pone en el foco, el espectador te pone en la franja, el espectador decide si les gustas o no les gustas. Yo quiero que el espectador me dé una oportunidad, como me ha dado durante todos estos años de tertuliana. Yo he podido estar en casi todas las cadenas de este país y en distintos medios de comunicación porque el espectador ha confiado en mí, si no yo hace tiempo que por ser una bocaza me hubiese ido. Pero como al final había unos datos que avalaban en las mesas que estabas, en los programas que estabas y crecían, las cadenas te sientan y te mantienen los contratos. O sea que gracias a la gente he podido mantener mi curro y gracias a la gente he encontrado un curro mejor. Así que yo solo espero que la gente me dé el mismo cariño que yo les quiero dar a ellos porque, sin duda, yo el otro día ponía un vídeo en mis redes sociales que para mí fue muy bonito y muy emotivo, porque estos últimos años, estos últimos meses he hecho muchas charlas por toda España y he recibido un amor y un apoyo incondicional. Pues yo ese amor y ese apoyo quiero que esté el día 5 y espero que el día 6 se lo pueda devolver con creces. - Muchísima suerte. - Gracias a vosotros, gracias de verdad. Imágenes de Sarah Santaolalla.
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