Ficha técnica
Ignacio Relaño, superviviente de Urda, relata cómo vivió el terrible accidente ferroviario: "antes estaba sintiendo normalidad, trabajando con el ordenador. Y la experiencia fue un golpe tremendo. Recuerdo el olor, el olor ese a hierro. El polvo como que se descomponía el vagón. Un medio vuelque. Esa sensación de un abismo que se te viene encima de algo muy pesado. Esto lo estoy destacando muchas veces porque fue algo muy impactante. Algo muy hondo que se te venía encima. Porque hubo un choque, pero luego sucesivos choques. Y no acababa de parar la máquina hasta que se detuvo. Y todo ese tiempo fue de una espera, una incertidumbre grande. Y temí por mi vida, sí". Este tema es en exclusiva Total Ignacio Relaño: - Ignacio, muchas gracias por atendernos. Lo primero, ¿cómo estás? - Pues estoy cansado, pero a la vez con una mezcla de energía, supongo que fruto de la adrenalina, de toda la experiencia. Cansado, la verdad, de explicar lo que ha sido la vivencia del accidente tantas veces. Me gustaría ir enfocando en otros aspectos. Como la indignación que siento, ¿no? Eso es lo que destacaría ahora, en el poco tacto de estos dirigentes, el ministro tiene que dimitir ya, evidentemente no es su responsabilidad directa, él no estaba ahí controlando operando los botones, pero por tacto, por simbolismo, por pura decencia, pura decencia, algo tan grande, tan simple a la vez como el honor, que parece que no tiene, pues debería dimitir. En cascada, realmente debería dimitir el presidente, el presidente del gobierno que es quien puso a este sujeto. - El mismo admitía que dos accidentes en diez meses es totalmente inadmisible. - Inasumible, ¿no? Bueno, yo he dicho en algún programa de televisión que efectivamente, si lo reconoces, que no lo puedes asumir, márchate, coge y márchate. Deja el mando a alguien. Es que no hay mando. Parece que no hay nadie al mando con este desgobierno y sus socios. - ¿Y tú emocionalmente cómo estás? - Yo muy contento porque desde el primer momento vi que salí ileso. - Como recuerdas, el ¿El primer momento antes del accidente? - Antes estaba sintiendo normalidad, trabajando con el ordenador. Y la experiencia fue un golpe tremendo. Recuerdo el olor, el olor ese a hierro. El polvo como que se descomponía el vagón. Un medio vuelque. Esa sensación de un abismo que se te viene encima de algo muy pesado. Esto lo estoy destacando muchas veces porque fue algo muy impactante. Algo muy hondo que se te venía encima. Porque hubo un choque, pero luego sucesivos choques. Y no acababa de parar la máquina hasta que se detuvo. Y todo ese tiempo fue de una espera, una incertidumbre grande. Y temí por mi vida, sí. - ¿Viste alguna señal, algún detalle justo antes del golpe? - No, antes, minutos antes. Lo que sucedió es que el tren estuvo parado un largo tiempo, que nos llamó la atención. El maquinista acabó diciendo, informando, que se debía a aglomeración. Estamos parados porque hay aglomeración en las vías. Eso causó estupefacción entre los pasajeros, porque no entendíamos exactamente cómo puede haber aglomeración. Pero bueno, supongo que es el término que utilizan en ese contexto en el sector. Eso ya nos pareció extraño. Fue como el aperitivo o una señal, porque ya olía extraño eso. - ¿Qué piensa uno justo después del accidente, cuando ve todo...? - Yo, mi primera reacción fue de que esto ya me lo esperaba. Lo que no contaba era que fuera conmigo de protagonista, ¿no? Pero era totalmente de esperar otro gran accidente. Era obvio, por todo lo que conocimos de Adamuz y todos los años de incidencias previas, de las que hoy se está informando los medios, ¿no? Y los informes técnicos que hemos sabido que también se han... que técnicos de Adif y de Renfe iban suministrando, iban elaborando y suministrando, pero parece que no han llegado a nada. Pero, ¿cómo es esto? Estas son las sensaciones que tengo. De asco, alegría, indignación, enfado... - Alegría porque lo estás contando. - Alegría porque, sí, sí. - Hay gente que no lo puede contar. - Claro, claro. - ¿Pudiste ayudar a gente? - Apenas a una mujer que parecía haber, lo dijo, tenía una intervención quirúrgica reciente. Claro, le costó horrores bajar el terraplén lleno de piedras y hubo que hacerlo con cuidado. Al final la ayudó básicamente su pareja. Yo no pude hacer mucho. En la zona en la que fue infernal, que yo describo como infernal, había un médico que no era de los servicios de asistencia. Simplemente coincidía que iba en el pasaje. Y nos dijo algunos que a algunas personas era mejor no tocarlas y dejarlas como estaban. Que podía ser peor tratar de removerlas de los amasijos de hierro. Entonces yo ya con eso no pude ayudar. Ofrecí comida, unos cacahuetes a un hombre que estaba en el suelo. No respondía el tipo, estaba como ido completamente. No pude ayudar mucho, no. Me sentía un poco perdido. - Los servicios médicos. - Bueno, acabaron llegando. Llegó una u otra ambulancia y luego más servicios. Al rato, a lo largo. Llegó toda la tromba de servicios y asistencia. Pero bueno, eso tardó. Bueno, qué más añadir. Que me impactó ver cadáveres. Me ha impactado saber que el tren en el que yo iba es el tronchado por la vía. - ¿Ibas en el Iryo o en el Ave? - En el Ave. - ¿En qué vagón? - En el 3 es el de esa viga que se ve, que atraviesa el cielo. Es impresionante esa imagen. - O sea, que tú has vuelto a nacer realmente porque en ese vagón... - Sí, hoy me enteré de que hubo una mujer muerta en mi vagón, afectada por esa vía. - ¿Vas a tener miedo a montar en tren? - Miedo no, porque ya es muy improbable que a mí me suceda de nuevo, por meros efectos de la probabilidad. Pero entiendo que no es el medio que tomar ahora, no es seguro en absoluto. Nadie allí lo comentaba, nadie quería volver a coger un tronchado. Estos miedos ya venían de antes, tanto en trayectos hacia Levante como hacia el sur sobre todo. La experiencia que se tiene el usuario es que eso va mal, no tiene un deslizar suave. Se ve que las vías están mal, que las máquinas también. Algo no funciona, no se quiere arreglar. No lo quieren arreglar. No lo quiere arreglar este ministro lo que si quiere es tuitear. Para eso sí que no le falta tiempo, pero para hacer su trabajo, por el que ha jurado la constitución para servirnos, pues eso no le está haciendo. Pero tuitear y hacer chistes en la televisión pública, eso lo hace bien. - Muchas gracias Ignacio. Imágenes de Ignacio Relaño, superviviente del accidente ferroviario de Urda. Este tema es en exclusiva
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