Rafael Amargo, roto de dolor y sin poder contener el llanto, lee una carta a su padre

Ficha técnica


Fecha 16/10/2026
Parte 1
Duración 00:08:09
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Rafael Amargo, roto de dolor y sin poder contener el llanto, lee una carta a su padre, subido al templo y al lado de la fotografía de su progentior. Visiblemente afectado, Rafael narra: "pero si existiera un trato pequeño, uno que no rompa el universo, yo creería que lo necesitaría. Porque quiero contarles lo que me ha pasado desde que no estás aquí. ¿por qué pasa todo esto? Pasan demasiadas cosas. Cuando falta la persona que me haría sentir a salvo en el mundo este. Y sin ti, y sin ti no me amargo. Esas cosas se me hacen más grandes. Han sido los días duros. Los días duros, duros de verdad. Yo aunque creo que está conmigo, no me hago la idea de no volver a verte" recuerda los momentos de la enfermedad de su padre, los consejos que le daba y le manda mensajes personales. Imágenes de Rafael que sube al altar y le da un beso a la foto Imágenes de Rafael leyendo la canta a su padre, haciendo uso de su teléfono móvil: "Padre No quiero ser pretencioso. ni pedirle a la vida que me devuelva. Eso sería robarle a Dios lo que ya le hicimos. Ya no tengo la fuerza para pelear con el cielo.Ni méritos tampoco para hacerlo. Pero si existiera un trato pequeño, uno que no rompa el universo, yo creería que lo necesitaría.Porque quiero contarles lo que me ha pasado desde que no estás aquí. ¿Por qué pasa todo esto? Pasan demasiadas cosas. Cuando falta la persona que me haría sentir a salvo en el mundo este.Y sin ti, y sin ti no me amargo. Esas cosas se me hacen más grandes. Han sido los días duros. Los días duros, duros de verdad.Yo aunque creo que está conmigo, no me hago la idea de no volver a verte. Lo demás es p. Son actuaciones de personas cobardes de rencores del pasado, de personas que no aceptan la verdad. Desde tu primera operación, traqueotomía. Ya desde ese día me tenías ese dolor que me tocó en el pecho antes.Yo te miraba y me dolía cada punto que te echaban en el cuello. Pero hijo mío, que señorío, y que guapo estabas.Pero me decías, hijo mío, es que como y me sabe la boca s hierro. Y entonces yo me iba a ir a comer y mordía un trozo de hierro, para saber lo que tú sentías. Y es que yo comiendo con cuchara y con cuchillo, y tú comiendo con una papilla de potitos.Y entonces yo no podía mirarte, por eso me fui a tu casa, porque me dolía mucho menos lo que eras. Porque yo quería más nunca.Y quería comer que impotente, que frustrante, y que rara. Una mesa en la que todos están comiendo, y tú, que ni tan mal podías. Y de consuelo, me llevas a un bar, a un bar popular, a una tabla rara, pero no me llevas a una cosa que pienses.No tengo ni dinero para eso. Me duele mucho el dolor. Por si me duele el dolor, te lo tengo.Me duele mucho, mucho, la pena. Por si me duele el dolor de los demás, no tengo nada que hacer. () Una muerte en vida, como tú estás muerto, yo ya lo estuve.Mira, todo esto que me ha pasado se trata de algo relevante, y no para que me aplaudan, porque no quiero que me aplaudan, pero quiero que te mire con muerte y te diga ese cansancio que carga un revolucionario de poder. Mira, ese cansancio ya lo he salvado.Pregunta que nadie sabe responder. ¿Sabes qué es preguntar? Es preguntar una cosa, y no con una respuesta. Pregunta que no sale en el libro, ni en la terapia, ni en la alma.Son preguntas que solo un padre puede hacer, no un padre cualquiera. Porque yo soy padre.Son preguntas que solo un padre puede hacer, no un padre cualquiera"

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