Susana Molina defiende a Anabel Pantoja y habla de su deseo de ampliar familia

Ficha técnica


Fecha 19/09/2026
Parte 1
Duración 00:05:20
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Susana molina defiende a su amiga, Anabel Pantoja: "bueno, creo que ella siempre ha sido muy transparente con cómo se siente. Siempre lo cuenta y no vende una vida idílica que no es. Yo creo que ella, justamente, jamás te va a sorprender si dice estoy mal o estoy bien porque siempre lo cuenta. Y está como dijo, pues no tiene una vida de cuento de hadas, como todo el mundo tiene sus cosas, pero cuando está contenta pues lo sube y cuando está triste pues también lo sube". "Es que sí, yo lo entiendo. Las primeras veces que fui dije que te entiendo perfectamente porque al principio me parecía una locura. Pero la gente, sus amigos de allí son maravillosos, el clima, su casa, todo, todo, yo la entiendo que le esté costando se adaptará, pero es normal". "Yo, bueno, no sé, transparente. Creo que se le nota en la cara, que no puede disimular. Y creo que eso que es transparente, que no hace un papel, que no va de maja. Si ese día no le apetece hablar con la prensa y le está molestando porque se está grabando la puerta de su casa o porque tal, no te va a hacer un papel de qué bien. Lo que pasa es que hay gente que disimula mejor y hay gente que disimula peor. Y ella pues es lo que ves. Pero ya te digo yo que a ninguna celebrity que tú ves por la calle, le persigues la puerta de su casa, a ninguna le hace gracia. Lo que pasa es que ella pues pone mala cara, porque le da igual". Desvela que quiere ampliar la familia: "sí, sí, lo hemos pensado, lo hemos pensado, claro. Bueno, claro no, podría ser que no, pero sí, sí." "sí, tampoco tanto, porque tengo 36 años, pero sí, sí". Total Susana Molina: - Bueno, muy buena Susana, ¿vuelve en las rutinas? ¿Cómo estás? - Vuelve muy bien, la verdad, con ganas. - ¿Estás morenita todavía? - Sí, sí, bueno, es un poco también de maquillaje, la verdad. Sí, sí, sí, me aguanta, me aguanta. Sí, es que he exprimido bastante el verano, la verdad. - Sí, cuéntanos, ¿qué has hecho? - Pues, muchas cosas. He estado en Mallorca, lo de siempre, la verdad. Mallorca, Cádiz, que me encanta, y unos días en Ibiza también. - O sea, que ha sido un verano que te ha hecho recargar pilas a tope para este nuevo curso. - Sí, la verdad que este verano me la he gozado bien. - ¿Qué nos viene? ¿Qué nos viene? Cuéntanos. - ¿Qué nos viene? A vosotros no sé, a mí me viene una obra, que se estoy acabando la casa. - ¿Qué tal? ¿Cómo va? - Pues va, no preguntes mejor porque... - Estás estresadísima. - No preguntes. Y pues mucho trabajo, cambios laborales y muchas cosas. - Pero además se vas a ir como a las afueras, ¿no? A un sitio más tranquilo. - Sí, me voy a las afueras. - ¿Cómo crees que va a ser ese cambio? Que tú has sido hasta ahora como muy de ciudad, muy urbanita. ¿Y cómo esperas esa vida? - Pues no lo sé porque nunca he vivido en mi vida a las afueras, pero me apetece mucho. Creo que estoy en un cambio, en un momento de mi vida que va muy acorde con todo lo que voy a vivir. - ¿En qué momento estás? - Pues eso, que me apetece menos salir, la verdad. Cada vez soy menos sociable, cada vez me apetece estar en mi casa más. Más contacto con la naturaleza, más estar con mis perros, tranquila. Y yo creo que esa casa me va a dar todo eso. - Y dentro también de pensar en el futuro, ¿habéis pensado ampliar familia, formar? Yo qué sé, cuando la gente se mude a una casa más grande... - Sí, sí, lo hemos pensado, lo hemos pensado, claro. Bueno, claro no, podría ser que no, pero sí, sí. - Pero despacito, ¿no? - Sí, tampoco tanto, porque tengo 36 años, pero sí, sí. - Ya sabéis que hay mujeres que tienen con más de 40, así que se puede. - Despacito, pero sí, tampoco tan despacito. - O sea, que en cualquier momento nos das la sorpresita. - Bueno, según la gente llevo un año y medio embarazada. Entonces, bueno, llevo un año y medio, lo que pasa es que lo disimulo muy bien. - ¿Y el balance del matrimonio? - Muy bien, la verdad. Sí, muy feliz. Muy contenta. Tampoco cambia tanto. O sea, sí que cambia porque me parece que es importante el momento de compromiso, pero tampoco cambia tantísimo la vida porque ya vivíamos juntos ya todo. Pero bueno, para mí es un paso importante. Para mí es, simbólicamente, me parece como un paso más. - Sabes que siempre te preguntamos por tu amiga Anabel. Hace poquito estuvo en un programa y causó algo de preocupación. ¿Tú la ves triste? Incluso la llegaron a preguntar. ¿Crees que puedes estar pasando una depresión? ¿Tú cómo la ves a ella? - Bueno, creo que ella siempre ha sido muy transparente con cómo se siente. Siempre lo cuenta y no vende una vida idílica que no es. Yo creo que ella, justamente, jamás te va a sorprender si dice estoy mal o estoy bien porque siempre lo cuenta. Y está como dijo, pues no tiene una vida de cuento de hadas, como todo el mundo tiene sus cosas, pero cuando está contenta pues lo sube y cuando está triste pues también lo sube. - Ha sido un año duro, el último año para ella. Los últimos han sido bastante más complicados. ¿Tú intentas verla? ¿Intentas animarla? - Sí, bueno, como al resto de mis amigas pues intentamos estar entre todas cuando las cosas no están muy bien. - ¿Ahora la vas a tener más cerquita? - Sí, ahora por lo menos la tengo a dos horas y media, el otro en horas. - Pero es difícil llegar a Arguineguín, ¿no? - Sí, pero a mí me encantaba irme para allá y evadirme del mundo. A mí me encantaba, la verdad. Yo estoy contenta por ella pero estoy triste porque a mí me encanta su casa y me encanta Canarias. - Pero a ti también te gusta mucho Sevilla. Siempre te has declarado una enamorada. - Sí voy a Sevilla voy muchísimo. Pero para mí su casa era como mis vacaciones. Cuando estaba estresada me iba allí y era como irte a otro país. Era increíble. - El cambio, porque era su hogar. - Es que sí, yo lo entiendo. Las primeras veces que fui dije que te entiendo perfectamente porque al principio me parecía una locura. Pero la gente, sus amigos de allí son maravillosos, el clima, su casa, todo, todo, yo la entiendo que le esté costando se adaptará, pero es normal. - ¿Y cómo es para la gente que dice que a veces a lo mejor es un poquito menos simpática? ¿Cómo defines tú a Anabel? ¿Tú que la conoces bien? - Yo, bueno, no sé, transparente. Creo que se le nota en la cara, que no puede disimular. Y creo que eso que es transparente, que no hace un papel, que no va de maja. Si ese día no le apetece hablar con la prensa y le está molestando porque se está grabando la puerta de su casa o porque tal, no te va a hacer un papel de qué bien. Lo que pasa es que hay gente que disimula mejor y hay gente que disimula peor. Y ella pues es lo que ves. Pero ya te digo yo que a ninguna celebrity que tú ves por la calle, le persigues la puerta de su casa, a ninguna le hace gracia. Lo que pasa es que ella pues pone mala cara, porque le da igual. - ¿Tú muchas veces has tenido que poner buena cara cuando en realidad estabas fastidiadísima? - Hombre, hay veces que por ejemplo las fotos... O sea, a mí me da igual porque yo obviamente no estoy al nivel de que me pidan tantas fotos como a ella y tal. Pero yo pues a veces típico que estás de noche, fiesta y a lo mejor te apetece menos. Pero te la haces igualmente. Normal, o hay momentos yo que sé, estoy discutiendo con mi novio y se acerca alguien. Pues te la haces, pero claro, te la haces, no pasa nada, pero... - Y luego sigues discutiendo como si nada. - Y luego como si nada. - Oye, pues nada, te dejamos, que disfrutes. - Gracias, sí, sí, hoy no ha sido muy complicado. Imágenes de Susana Molina en la VIII Edición de los Cosmopolitan Influencer Awards by Pandora.

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