Raquel Meroño desvela cómo vivió el accidente de su hija Daniela con Juan Martín, hijo de Lydia

Ficha técnica


Fecha 17/09/2026
Parte 1
Duración 00:04:34
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Raquel Meroño devela cómo vivió el accidente de su hija Daniela Carbones: "pues, la verdad es que la intuición de madre. O sea, yo sabía ese día que algo pasaba, empecé a llamarla, no me cogía. Llamaba a Juan y no me cogía. Empecé a llamar amigos que tengo en Bali y, efectivamente, allí estaban con los dos socorriéndoles y ayudándoles a buscar, bueno, pues para ir a curarse al hospital y tal, porque sí, se metieron un buen bofetón. Pero tú fíjate, es que me vino y empecé a mover y a llamar como una loca cuando hacía unos días que no hablábamos. Pero ese día en concreto sabía que algo estaba pasando. Fue muy curioso". Explica que no es el momento de ser abuela: "yo tengo ganas de ser abuela, pero yo no tengo ganas de que mi hija sea madre. ¿sabes? Porque tienen todavía muy poca edad y tienen que disfrutar y vivir. Pero vamos, yo el día que me hagan abuela, voy a disfrutar. Con lo que sé ahora, un bebécito nuestro, va a ser increíble". Muestra su admiración a Lydia Bosch: "qué bien las mujeres, luchadoras, apasionadas. Que no sueltan sus sueños y su profesión, y que se reinventa la de veces que haga falta. Es que es fantástico". Este tema es en exclusiva Total Raquel Meroño: - Hola, muy buenas Raquel, ¿cómo estás? - Muy bien, con muchas ganas ya de septiembre de empezar un nuevo curso. - Cuéntanos algún tip de belleza infalible para ti. - Pues la belleza infalible realmente es cuidarse. Porque si no te cuidas la piel, vamos, sobre todo a ciertas edades se manifiesta. Pero una vez que te cuidas, tienes además un montón de productos ahora que te ayudan en la tarea. - Cuéntanos qué tal el verano, cómo ha sido, ¿has descansado? - Ha sido maravilloso, totalmente improvisado y ha sido muy divertido. Sí, sí, sí, no tenía nada planeado y los planes han ido surgiendo uno detrás de otro y al final ha sido muy variado y muy divertido. - ¿Con quién has ido ? ¿Con familia, con amigos, te has repartido? - Todo, empecé con familia. En Orense y al final luego he estado cambiando de grupo de amigos y está muy bien eso, porque así nadie se cansa de ti, entonces no te cansas de nadie. - Tienes tiempo para el amor, siempre te preguntamos, llevamos ya no sé cuánto tiempo preguntándotelo. - Sí, verdad, está al caer, está al caer. - Lo sientes, lo notas. Está en el aire. - No. No, no, no, Jajajajaja Lo noto, lo noto, de verdad te lo digo en serio. Sí, sí, claro, o sea, ya cuando se le piden tantas veces al universo, pues claro, el universo, pues, mueve sus hilos. - También me dieron un pequeño sustito, Daniela, creo que era tu hija, Daniela, ¿no? Con el accidente de moto y tal, ¿cómo lo llevas? Porque ya, bueno, son mayores, pero una para una siguen siendo sus niñas. - Pues, la verdad es que la intuición de madre. O sea, yo sabía ese día que algo pasaba, empecé a llamarla, no me cogía. Llamaba a Juan y no me cogía. Empecé a llamar amigos que tengo en Bali y, efectivamente, allí estaban con los dos socorriéndoles y ayudándoles a buscar, bueno, pues para ir a curarse al hospital y tal, porque sí, se metieron un buen bofetón. Pero tú fíjate, es que me vino y empecé a mover y a llamar como una loca cuando hacía unos días que no hablábamos. Pero ese día en concreto sabía que algo estaba pasando. Fue muy curioso. - Están en buenas manos el uno del otro cuando están solos. - Sí, bueno, estaba en casa de un amigo mío. Entonces sabía que estaban muy cuidados. - Supongo que has tenido oportunidad de conocer al bebé de Andrea. Bueno, no, todavía no. Que me estoy adelantando. No, no, no, que me estoy adelantando, yo creo. - Tengo ganas de ir a ver a Lidia al teatro. Eso sí que tengo ganas. - ¿Vas a ir a verla? - Sí, sí, sí, en cuanto pueda y estar aquí por Madrid. Hay que ir a verla porque me han dicho que la obra es fantástica. - Vimos a su hijo Juan que la vio, creo que fue en Mérida, que se emocionó hasta el punto de llorar y todo, el pobre. - Sí, sí, mi hija igual, estaba allí y nada, la verdad es que ellos dos fueron los que me contaron que la obra es fantástica y que ella está increíble. Me encanta. - Qué suerte estás consuegras, también ha venido. - Qué bien las mujeres, luchadoras, apasionadas. Que no sueltan sus sueños y su profesión, y que se reinventa la de veces que haga falta. Es que es fantástico. - Y cuando te dice lo que va a hacer cuando sea abuela, esa ilusión de ser abuela, ¿te despierta a ti también las ganas? - Yo no tengo muchas ganas de ser abuela. Bueno, te diré, mentira. Yo tengo ganas de ser abuela, pero yo no tengo ganas de que mi hija sea madre. ¿Sabes? Porque tienen todavía muy poca edad y tienen que disfrutar y vivir. Pero vamos, yo el día que me hagan abuela, voy a disfrutar. Con lo que sé ahora, un bebécito nuestro, va a ser increíble. - ¿Estás viendo el Masterchef ahora? - Veo siempre Masterchef. - ¿Por qué lo estás viendo? - Es que yo tengo información privilegiada. - Si no supieras nada. ¿Qué crees que lo está haciendo muy bien? - No, no, no, está bajo contrato.Es que yo fui de invitada cuando quedaban pocos, entonces por eso ya sé más o menos. Pero así...Ya sabes que en Masterchef estamos todos con la boca callada, que si no se desvela la ilusión. No spoilers. - Muchas gracias - Gracias a vosotros. Venga, chao, chao. Este tema es en exclusiva

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