P1- Carlos Hipólito actúa en Mérida con su familia en 'Bacanal"

Ficha técnica


Fecha 26/07/2026
Parte 1
Duración 00:09:01
Sonido Totales
Edición Bruto Compactado
Localización Badajoz
Firma Europa Press

Carlos Hipólito se sincera sobre cómo se siente cuando se apagan las luces en una función: "Pues es una sensación muy difícil de explicar porque es algo muy mágico y la magia siempre es difícil de poner en palabras. Hombre, uno de mis sueños desde luego era pisar las piedras del escenario de este teatro romano de Mérida, que es un lugar especialísimo y extraordinario. Había estado como espectador, pero claro, nunca había estado trabajando como actor. Y la verdad es que está siendo un sueño cumplido, es una sensación pues muy mágica, ya te digo como a pesar de llevar tantos años en esto, es una ilusión enorme, casi infantil y la verdad es que estoy muy feliz y muy contento". También ha desvelado cuál ha sido su mayor reto interpretativo: "Bueno, pues uno de ellos desde luego ha sido el tema del movimiento, de bailar, porque claro, es que hay que bailar a un nivel que no dices que hay que moverse un poquito, es que hay que hacer cosas que a veces son difíciles. Pero bueno, Chedi ha conseguido que parezca que hacemos más de lo que hacemos realmente. Y el reto siempre es, siempre que se tienen textos, porque Juan Carlos rubio ha armado el texto, pero se ha basado mucho en textos clásicos. Entonces, claro, hay un tipo de lenguaje que no es el nuestro habitual. Entonces, siempre hay el reto de conseguir que esos textos, a veces un poco grandilocuentes y con unas palabras un poco rebuscadas, pues resulten familiares entonces eso en ese sentido hemos intentado hacer un trabajo de acercar todos esos textos no hacerlos de una manera pomposa sino intentar acercarlos al espectador para que se cree más empatía y eso en cuanto a la palabra y en cuanto al movimiento pues ya te digo intentar no estorbar". En cuanto a cómo es ver a su hija actuar, confiesa: "Bueno, mira, ver a actuar a tu hija es muy emocionante pero si encima lo hace bien es triplemente emocionante y en este caso Elisa lo hace muy bien. Entonces yo hay momentos de la función que me quedo prendado porque hay momentos en que el dios Dionisio es como espectador de lo que están haciendo las vacantes y una de las vacantes es mi hija. Entonces cuando ella hace su parte, su monólogo y tal, yo realmente hay momentos que me convierto en un espectador más de no lo puedo evitar. Y me llena una sensación de satisfacción y de, no sé, es una cosa que te hace sentir muy feliz. Ver que ella está haciendo lo que le gusta, lo que le mueve, lo que le motiva y que además lo hace muy bien". Entrevista Carlos Hipólito: - Bueno, Carlos, después de una trayectoria no tan extensa y de haber pisado prácticamente muchos escenarios del país, el Teatro Romano de Mérida dijiste que seguía siendo una asignatura pendiente. Cuando se apaga las luces, ¿no?, se hace ese silencio y te encuentras frente a frente de escenas ya iluminados. ¿Cómo te sientes? - Pues es una sensación muy difícil de explicar porque es algo muy mágico y la magia siempre es difícil de poner en palabras. Hombre, uno de mis sueños desde luego era pisar las piedras del escenario de este Teatro Romano de Mérida, que es un lugar especialísimo y extraordinario. Había estado como espectador, pero claro, nunca había estado trabajando como actor. Y la verdad es que está siendo un sueño cumplido, es una sensación pues muy mágica, ya te digo como a pesar de llevar tantos años en esto, es una ilusión enorme, casi infantil y la verdad es que estoy muy feliz y muy contento. - Se suele decir entre los profesionales que Mérida no es un escenario al uso, algo normal, sino como he escuchado que es como un organismo vivo que exige como una técnica a veces completamente distinta de lo que estáis acostumbrados a hacer a lo mejor en plantas normales de grabación ¿Cómo se logra a veces esa técnica tan complicada? No sé si viene a la especial, a lo mejor calibrar la voz de alguna forma o no sé si... - Bueno, esencialmente el trabajo del actor es siempre el mismo en cualquier tipo de escenario. Es verdad que te tienes que adecuar al lugar en el que estás, al espacio en el que estás para que la voz llegue más, llegue menos, etc. Pero lo que sí es verdad es que hay algunos teatros que tienen una magia especial, pues por su propia historia, por su configuración, siempre que se trabaja al aire libre hay una especie de energía especial, ¿no?, que se genera porque de repente estás por el texto hablando de la luna, haces así y está la luna ahí, o dices una nube, tapón, no sé qué, y de repente viene una nube y dices, Dios mío, ¿qué está pasando? Siempre se crea, como te digo, una energía especial al aire libre, pero claro, si encima el entorno es como el de este teatro romano, que es que realmente es de una belleza espectacular, es que es un lugar que aparte de la magia que tiene, de la energía que debe conservar después de dos mil años, pues imagínate, yo estaba en un momento apoyado así en una columna y pensé, uy, a lo mejor aquí un actor hace 1500 años también estuvo apoyado pensando, Dios mío, a ver qué tal me sale. No es que hagas nada especial simplemente te pones al servicio del lugar en el que estás porque nuestro trabajo es el mismo siempre intentar que los personajes sean creíbles y que la gente lo entienda el mensaje de lo que estás contando y que se cree empatía entre el patio de butacas y el escenario y tal pero claro, hay lugares que ayudan más que otros y este ayuda muchísimo. - Debutas con Bacanal, ¿no? cuéntame un poco sobre la obra, qué se lo interpreta y, bueno, hasta qué día vamos a poder disfrutarla. - Sí, bueno, Bacanal es un espectáculo muy especial, es un espectáculo diferente, yo creo que muy singular, que han creado Juan Carlos Rubio escribiendo el texto y Chevi Muraday en cuanto, bueno, él aportó muchas ideas también a Juan Carlos para la escritura de ese texto, pero Chevi además ha dirigido el espectáculo y es coreógrafo y claro, es un hombre que viene del mundo de la danza. Él fusiona teatro y danza, palabra y movimiento. Y en ese sentido yo creo que Bacanal es un espectáculo muy singular, como te digo, no solo por la fusión, porque ya se han hecho más cosas así, sino por la propia singularidad que tiene Chevy como coreógrafo. Él es un tipo con un nivel creativo impresionante fue premio nacional de danza es un coreógrafo que no se parece a ningún otro hay mucha gente que hace danza contemporánea pero él tiene un tipo de movimiento que es, no sabría cómo explicarlo, es más redondo todo. Y entonces consigue realmente una plasticidad en las imágenes, consigue crear unos cuadros que son como realmente hitos pictóricos en algún momento. entonces, bueno, nosotros hemos trabajado muy a gusto con todos los bailarines los actores que no somos bailarines profesionales pues hemos intentado meternos en esa rueda y he de decir que hemos tenido muchísima ayuda por parte de los bailarines de la compañía que son encantadores, aparte de excelentes profesionales son unas personas muy maravillosas y muy acogedoras que nos han ayudado mucho entonces, Bacanal, como te digo, es un espectáculo singular por todo esto que estoy contando y también por su propia estructura dramática como texto. Porque no es una obra en la que pasa esto, no sé qué, se va desarrollando y entonces el otro viene y me dice no sé qué y entonces yo reacciono y tal. Es una obra más simbólica que otra cosa. Se va haciendo una presentación de personajes, narra un encuentro entre Dionisio y Baco, que son los dioses griegos y romanos de lo mismo, del frenesí, del disfrute, del éxtasis, de la fertilidad y tal. Y en ese encuentro van surgiendo, a partir de una previa enemistad, va surgiendo un deseo común de conseguir un objetivo que es que las fiestas dionisíacas y bacanas, que el Senado romano ha prohibido, pues se vuelvan a celebrar. Entonces, en esa peripecia, digamos, van apareciendo otros personajes importantísimos como es el Corifeo con su coro, como son las tres vacantes, que van desgranando otros momentos de la historia, pero finalmente la obra tiene un sentido, digamos, como catártico con el público. Lo que se intenta es mandar un mensaje de libertad, de dejemos ya de someternos a tantas prohibiciones, intentemos que nos dejen en paz que no nos prueba porque sucesivamente los poder las distintas religiones los distintos gobiernos van como cercenando las libertades de la gente y todo lo que es bonito divertido, pues resulta que es pecado, entonces dicen, bueno, pues por qué no sé, es que vamos a intentar disfrutar, estos son los dioses del disfrute, pues claro, abogan por eso, entonces también se manda un mensaje de homenaje a la mujer, a las mujeres que han sido el motor muchísimas veces de la modernización de nuestra sociedad y que entonces hace un homenaje a tantas mujeres diciendo sus nombres como casi de una manera onírica. No sé, es un espectáculo que aboga por la danza y la aceptación del propio cuerpo y de los deseos del propio cuerpo como ley de vida. - Hablábamos de la danza y la palabra, una fusión. También lo decía Juana en una entrevista ¿Cuál ha sido para ti el mayor reto interpretativo? ¿Qué es lo que más te ha costado? - Bueno, pues uno de ellos desde luego ha sido el tema del movimiento, de bailar, porque claro, es que hay que bailar a un nivel que no dices que hay que moverse un poquito, es que hay que hacer cosas que a veces son difíciles. Pero bueno, Chedi ha conseguido que parezca que hacemos más de lo que hacemos realmente. Y el reto siempre es, siempre que se tienen textos, porque Juan Carlos Rubio ha armado el texto, pero se ha basado mucho en textos clásicos. Entonces, claro, hay un tipo de lenguaje que no es el nuestro habitual. Entonces, siempre hay el reto de conseguir que esos textos, a veces un poco grandilocuentes y con unas palabras un poco rebuscadas, pues resulten familiares entonces eso en ese sentido hemos intentado hacer un trabajo de acercar todos esos textos no hacerlos de una manera pomposa sino intentar acercarlos al espectador para que se cree más empatía y eso en cuanto a la palabra y en cuanto al movimiento pues ya te digo intentar no estorbar. - Hablábamos de que es un proyecto como en familia, ¿no? Porque participa tu mujer, también participa tu hija. Es un componente emocional que creo que es muy particular y es que comparte el reparto con ellas. Es una profesión donde el teatro a menudo exige sacrificios, y se separa un poco de la familia como otras cosas ¿Cómo se gestiona la experiencia inversa? Ahora estar con ellas constantemente en ensayos y en la interpretación. - Mira, a nosotros somos una familia singular también en el sentido de que los tres, mi mujer, mi hija y yo, nos dedicamos a ser actores. Eso no es muy común y eso nos da una capacidad de compartir cosas enormes porque si estamos trabajando en proyectos diferentes pues lógicamente compartimos lo que nos va pasando y sabemos que las otras dos personas entienden perfectamente de qué estamos hablando porque se dedican a lo mismo y en el caso de Bacanal que nos ha reunido a los tres, es la primera vez que los tres estamos juntos en un escenario yo había trabajado con mi hija mi hija es Elisa Hipólito y está trabajando desde muy pequeña en teatro musical hizo una de las niñas pequeñas de sonrisas y lágrimas cuando yo hice el Capitán Fontrap en la Gran Vía de Madrid, un gran montaje. Después hizo conmigo también Billy Elliot, un espectáculo brutal que era uno de los grandes musicales del mundo que se hizo en Madrid y donde ella hacía una de las niñas y ahí habíamos compartido. Luego con Mapis a Gasseta, con mi mujer, he compartido escenario porque hemos hecho juntos una obra que se llamaba Rita, que es donde estábamos los dos solos, también hicimos otra obra que se llamaba La Mentira, y siempre nos hemos entendido muy bien, tanto con mi hija como con mi mujer. Pero nunca habíamos coincidido los tres, entonces esta maravilla de que Chevi nos haya llamado a los tres para trabajar juntos, pues nos ha dado muchísima alegría. ¿Y cómo se gestiona eso? Pues en nuestro caso con mucha normalidad. la verdad es que estamos muy a gusto, nos entendemos muy bien, nos ayudamos, nos intentamos apoyar unos a otros y a lo mejor hay gente que piensa, madre mía, qué pesadilla, estar las 24 horas del día con tu mujer y con tu hija, porque para mucha gente el trabajo a lo mejor es una forma de escapar durante unas horas. Pero en nuestro caso no es así, si fuera así no aceptaríamos trabajos juntos, pero como lo pasamos muy bien, pues así sí queremos seguir haciéndolo. - ¿Ve a tu hija Liza no defender su trabajo en un marco tan importante como es el Teatro Romano de Mérida, donde muchos actores quieren actuar allí? ¿Cómo es? Supongo que es un orgullo ¿Cómo es actuar? ¿Cómo es ver a tu hija allí actuando? - Bueno, mira, ver a actuar a tu hija es muy emocionante pero si encima lo hace bien es triplemente emocionante y en este caso Elisa lo hace muy bien. Entonces yo hay momentos de la función que me quedo prendado porque hay momentos en que el dios Dionisio es como espectador de lo que están haciendo las vacantes y una de las vacantes es mi hija. Entonces cuando ella hace su parte, su monólogo y tal, yo realmente hay momentos que me convierto en un espectador más de no lo puedo evitar. Y me llena una sensación de satisfacción y de, no sé, es una cosa que te hace sentir muy feliz. Ver que ella está haciendo lo que le gusta, lo que le mueve, lo que le motiva y que además lo hace muy bien. - Las estancias en el Festival de Mérida tienen ese carácter, pues yo lo llamaría casi vertiginoso, no sé como semanas de trabajo, ensayos para concentrarlo todo en apenas unos días desde el miércoles hasta el domingo ¿Cómo se asimila la idea de que cada función es la función y se va? - Sí, bueno mira, todos los que hacemos teatro tenemos muy asumido que el teatro es muy efímero porque aunque tú estés durante Yo, por ejemplo, he hecho obras con las que he estado tres años seguidos, hemos llegado a hacer casi mil representaciones, pero llega un momento en que se acaba. El teatro siempre se acaba y además desaparece, solamente vive en la memoria de quien lo ha visto. Eso es, por un lado es un poco triste, pero por otro lado es muy bonito, porque esa cualidad de efímero le da un valor especial a cada día que estás trabajando entonces es verdad el esfuerzo para hacer Bacanal ha sido enorme hemos estado ocho semanas trabajando como bestias toda la compañía muchas horas al día mucha repetición, mucho calor porque era verano y en Madrid también el verano es tremendo y sabes que solo vas a hacer cinco representaciones que solo el público solo lo va a ver cinco veces. Pero bueno, eso lo convierte en algo también especialmente singular, de manera que hace que vivas cada día como con una intensidad tremenda. - Sé que lo que te voy a pedir es un poco complicado, pero si tuvieras que destacar un momento exacto hasta ahora, hasta el día de hoy, ¿qué es con lo que te quedarías? - Pues fíjate, yo creo que hubo un día en la sala de ensayos de la compañía Los de DAE, que es el grueso, digamos, del reparto, donde ensayába

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