Rafael Amargo recuerda lo duro que ha sido pasar por prisión

Ficha técnica


Fecha 23/06/2026
Parte 1
Duración 00:05:22
Sonido Totales y Ambiente
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Rafael Amargo recuerda lo duro que ha sido pasar por prisión: "pero cuando te tratan los funcionarios, ¿tú qué te crees? Yo ni soy artista ni soy nada, ¿sabes? Es decir, que había que sonreír, que he sonreído, y aquí estoy vivo en un escenario, pero lo he pasado sin necesidad. Ninguna". El bailaor vuelve a los escenarios con el espectáculo "Alá! Iré": "aquí estoy porque en 'mirmidón producciones', a quien, desde aquí de la gracia, ha querido apostar jugándosela porque no sabemos ahora si la gente va a querer venir o no. Yo creo que sí, porque la gente no es tonta la gente quiere ver arte y llega un momento que todo se pasa, pero yo tengo también ese miedo porque ya me ha pasado esto en la vida". Aun así, el artista confiesa estar enfocado en otros proyectos profesionales aparte del baile: "yo pensaba hacer otra cosa. Tampoco quiero morirme bailando. No, yo ya estaba pensando en lo que iba a hacer que era dedicarme a la coreografía o a la actuación, o acabar mi carrera de psicología, que me encanta. La psicología para el artista, como por ejemplo, modelo, cantante que tiene bulimia. La psicología en ese mercado está muy bien y con mi amigo turronero, que tiene su departamento de Andalucía de clínica de salud mental. Estoy terminando mi carrera, y digo que bonito reciclarme en ayudar a las personas, pero no me han dejado terminar de bailar, entonces estoy como en ese... Es muy difícil". Rueda de prensa de Rafael Amargo: - Pero cuando te tratan los funcionarios, ¿tú qué te crees? Yo ni soy artista ni soy nada, ¿sabes? Es decir, que había que sonreír, que he sonreído, y aquí estoy vivo en un escenario, pero lo he pasado sin necesidad. Ninguna. Y entiendes muchas cosas. Mira, entiendo que se trata de trabajo, que eres amigo, pero es que los periodistas que son amigos, que han venido mis bodas, amigos, "no, es como si sabía que lo iba a arreglar contigo". ¿Pero qué vas a arreglar? Yo me voy y paso, hombre. Pero entiendo que si te lo dicen y no me conoces, venga, pues pongo lo que me han dicho. Pero que luego después y exagerar, lo puedo poner ahora mismo en el teléfono, perdóname, "es que si me pasa algo me muero, es que lo tengo que hacer porque si no me detenían". Eso está ahí, es un compañero vuestro, escribiendo en dos periódicos, en El Mundo y en El Español. Punto. Entonces, lo entienden a un momento dado, pero yo, por la vida y por la suerte, yo me como una papelería, pero uno Me como una papelería antes de hacerse daño, sabiendo. Porque si no lo saben, pero entrar a la jugada de ese juego, creo que... Pero lo mío ha sido muy duro. Después de mí, vinieron cinco casos más. El de la doctora Pinto, el de no sé qué... Algo de Villarejo y Nacho Cano. Los cinco. Pues este hombre ha perdido los cinco. Los ha perdido pero además y lo suben de cabo, ponen un sueldo vitalicio y le dan () Pensaba que no iba a venir nadie. Le decía a Azuzena que estaba cancelado y cuando he visto que hay muchas sillas llenas, de verdad, que os doy la gracia porque es muy difícil que una persona que ha hablado también ahora pueda hablar y creo que sería de justicia y sería de recibo, de recibo humano, ya es una cosa de calidad humana porque si no vamos para atrás en vez de para adelante. Estamos criticando la época de Franco pero creo que hay ahora creo que es peor porque se está encubriendo. Mascarilla, me lo llevo. Es que no puedo hablar porque no se lo creería nadie. No se lo creería nadie porque es para que Netflix Bueno, ahí empecé dos veces a rodar el documental. Me lo han parado dos veces, no quieren que lo haga. Me lo han parado y yo puedo decir la productora que era buenísima () Dos veces me lo han parado con el anticipo dado. Es que han llamado de arriba, ¿y qué arriba? ¿Qué arriba? ¿San Pedro con las llaves? Con las llaves, San Pedro. Es muy duro, ¿sabes? Porque también puedo contar mi historia. Farruquito, pobrecito mío, tuvo una tragedia pero cumplió su condena y subió a los escenarios. A mí no me han dejado subir al escenario. Aquí estoy porque en 'Mirmidón Producciones', a quien desde aquí de la gracia, ha querido apostar jugándosela porque no sabemos ahora si la gente va a querer venir o no. Yo creo que sí, porque la gente no es tonta la gente quiere ver arte y llega un momento que todo se pasa, pero yo tengo también ese miedo porque ya me ha pasado esto en la vida. Pero el fracaso en el escenario, y siempre lo sabéis, he hecho tres meses, cuatro meses como hacía Sara Baras, que es maravillosa, convocando, pero empezó con tres días porque me da miedo todo. No soy quien era, porque evidentemente no soy quien era, a lo mejor son mejor, pero ahora estoy prudente, estoy cauto, y en vez de brillar, ya lo que quiero es bailar. Es muy diferente, brillar es una cosa, porque no sé si el brillo. El brillar a este este precio, hubiera preferido no brillar. También me ha pillado una edad muy delicada porque yo estaba ya casi retirándome porque como bailar te reciclas. A una academia No. Yo pensaba hacer otra cosa. Tampoco quiero morirme bailando. No, yo ya estaba pensando en lo que iba a hacer que era dedicarme a la coreografía o a la actuación, o acabar mi carrera de psicología, que me encanta. La psicología para el artista, como por ejemplo, modelo, cantante que tiene bulimia. La psicología en ese mercado está muy bien y con mi amigo Turronero, que tiene su Departamento de Andalucía de clínica de salud mental. Estoy terminando mi carrera, y digo que bonito reciclarme en ayudar a las personas, pero no me han dejado terminar de bailar, entonces estoy como en ese... Es muy difícil. Pero ahora me han quitado mis kilillos, me veo que estoy muy en forma. Me pongo al lado de esta gente, tan guapa toda, y voy a bailar y ahora les vamos a hacer una pieza. Imágenes de la presentación del nuevo espectáculo de Rafael Amargo, "Alá! Iré".

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