Ficha técnica
Elisa Mouliaá reacciona con los nervios a flor de piel, al aviso del juez de detenerla si no se presenta en el juzgado el próximo 15 de junio: "estoy un poco harta ya de este tema (...) que me van a detener. A Begoña Gómez y a Feijóo no les detienen, pero al resto de ciudadanos sí. Es bastante injusto, la verdad. Creemos que al final nosotros nos merecemos las mismas garantías y los mismos derechos fundamentales como ciudadanos y es muy injusto la persecución que tiene que sufrir una víctima por denunciar a un poderoso". Mouliaá cuenta que están haciendo todo lo posible para que se paralice: "al final estamos haciendo todo lo posible con recursos, con escritos para que esto se paralice. Yo tengo una baja médica, tengo escritos psicológicos, que a mí esto me está generando muchísimo estrés postraumático y estoy mal. O sea, ya a mí esto no me ha dado nada bueno. Lo único que he hecho ha sido perder por decir la verdad y por decir que este tío era así, tal y como lo describían el resto de mujeres anónimas que tuvieron la valentía de denunciar de forma anónima lo que este señor había hecho. Yo lo único que hice fue decir que era verdad y a mí esto lo único que me ha traído esto son problemas". La actriz explica las razones por las que no ha ido a declarar por esta última causa: "Lo que queremos es realmente que la causa principal, que la tienen congelada y paralizada, que se active y que resuelvan. Y una vez resuelvan la causa principal, yo atenderé al resto de causas que han sido derivadas de esta causa principal, que es la de abuso sexual. La tienen paralizada, creemos, porque me quieren condenar por calumnias, el mundo al revés, y por atentado a la salud pública. Y así tienen una buena excusa para poder archivar y poder dar carpetazo a lo mío". Denuncia que su negocio también está sufriendo consecuencias: "mi negocio vino una redada de 30 policías, como si yo fuera Osama Bin Laden. Se llevaron, ni siquiera se llevaron una muestra de cada producto para analizarlo, se llevaron toda la tienda. Entonces, pues hemos denunciado violencia institucional y nada". Argumenta que aunque le vio el forense no está preparada para declarar: "Yo estoy de baja desde el día 3, es cierto que vino el forense el domingo y vio que obviamente yo hablar puedo, lo que pasa es que yo tengo un trauma por todo lo que pasó el año pasado, como se filtraron las imágenes, la presión que sufrí y yo no quiero ir, para mí supone una ansiedad y una presión brutal. Pero más allá de eso es que la causa principal la tienen paralizada y esto es violencia institucional. Y hasta que esta causa no la resuelvan, yo no me quiero ni me voy a presentar, porque además estoy en mi derecho, porque es una indefensión absoluta y porque estoy, gracias al artículo 24 de la Constitución, tengo derecho a una tutela judicial efectiva. Y creo que cualquier víctima en este país deberían otorgarle este derecho porque al final es sino una indefensión absoluta donde te quedas sintiendo que da igual lo que hagas, da igual lo que digas, todo se tergiversa, todo se le da la vuelta y eres tú la culpable y a la que se le va a condenar. Entonces, al menos que resuelvan y yo luego, yo no estoy en rebeldía, o sea, yo luego una vez resuelvan atenderé todas las causas derivadas de este proceso". Pese a todo, no se arrepiente de la decisión de denunciar que tomó en su momento: "Es que no me arrepiento porque yo soy una persona comprometidísima con las causas justas y creo que el bien colectivo está por encima del individual. Pero ya llega un punto en el que no puedo más y en el que sí que veo una mano negra y en el que sí que veo que está todo hablado, premeditado". Explica su último incidente en su domicilio en el que no descarta que haya sido provocado: "hay una concatenación de hechos que dices, y encima justo la tubería que se ha roto, que está justo arriba de mi casa en la azotea (...) se junta todo, ya me río por no llorar, pero que no sabemos, ahora lo van a investigar, van a ver las cámaras, van a ver si alguien subió aquel día, aquella noche de autos". Elisa cuenta qué le dice su familia: "Nada, que no huya, que no quieren verme detenida y que si tengo que perder, pues que pierda con la cabeza alta y sabiendo que he hecho lo que tenía que hacer. Lo que pasa es que yo, como sé la verdad, quiero ir hasta el final con la verdad". Total Elisa Mouliaá: - Bueno, ¿cómo estás? - Pfff - ¿Cómo te encuentras? - Estoy muy cansada con este tema. - Porque el día 15 de junio parece ser que tendrías que ir a testificar y que si no habría una denuncia ... - Sí, que me van a detener. A Begoña Gómez y a Feijóo no les detienen, pero al resto de ciudadanos sí. Es bastante injusto, la verdad. Creemos que al final nosotros nos merecemos las mismas garantías y los mismos derechos fundamentales como ciudadanos y es muy injusto la persecución que tiene que sufrir una víctima por denunciar a un poderoso. - Tu negocio también ha sufrido ¿no? - Sí, mi negocio vino una redada de 30 policías, como si yo fuera Osama Bin Laden. Se llevaron, ni siquiera se llevaron una muestra de cada producto para analizarlo, se llevaron toda la tienda. Entonces, pues hemos denunciado violencia institucional y nada. - ¿Cuántos dinero se han podido llevar? - Unos 3.000 y pico, sí. - ¿Te vas a presentar ahora? - Lo que queremos es realmente que la causa principal, que la tienen congelada y paralizada, que se active y que resuelvan. Y una vez resuelvan la causa principal, yo atenderé al resto de causas que han sido derivadas de esta causa principal, que es la de abuso sexual. La tienen paralizada, creemos, porque me quieren condenar por calumnias, el mundo al revés, y por atentado a la salud pública. Y así tienen una buena excusa para poder archivar y poder dar carpetazo a lo mío. - Tú has denunciado, ¿no? Por revelación de secretos. - Él me había puesto una querella a mí por calumnias, por haberle acusado de haber pactado la declaración con dos testigos y haber orquestado un poco todo. Y entonces él, acto seguido, filtró una conversación privada con esta amiga, cortando unas partes donde ella decía que había sido un cerdo y un baboso, algo que escuchó el juez y por lo que le ha procesado. Estas partes fueron cortadas acusándome a mí y difamándome porque hicieron pensar a todo el mundo que yo le estaba coaccionando para que mintiera cuando yo le estaba diciendo que dijera la verdad y enseñara los mensajes del día de los hechos donde yo le conté lo que ocurrió ese mismo día. - En las otras ocasiones no pudiste acudir porque estabas mal, ahora un forense médico ha ido y dice que estás bien. - Yo estoy de baja desde el día 3, es cierto que vino el forense el domingo y vio que obviamente yo hablar puedo, lo que pasa es que yo tengo un trauma por todo lo que pasó el año pasado, como se filtraron las imágenes, la presión que sufrí y yo no quiero ir, para mí supone una ansiedad y una presión brutal. Pero más allá de eso es que la causa principal la tienen paralizada y esto es violencia institucional. Y hasta que esta causa no la resuelvan, yo no me quiero ni me voy a presentar, porque además estoy en mi derecho, porque es una indefensión absoluta y porque estoy, gracias al artículo 24 de la Constitución, tengo derecho a una tutela judicial efectiva. Y creo que cualquier víctima en este país deberían otorgarle este derecho porque al final es sino una indefensión absoluta donde te quedas sintiendo que da igual lo que hagas, da igual lo que digas, todo se tergiversa, todo se le da la vuelta y eres tú la culpable y a la que se le va a condenar. Entonces, al menos que resuelvan y yo luego, yo no estoy en rebeldía, o sea, yo luego una vez resuelvan atenderé todas las causas derivadas de este proceso. - Y si no es así te tienen que detener. No sé cómo lo llevas con eso - No, no, obviamente, o sea, yo si no lo paralizan, yo al final estamos haciendo todo lo posible con recursos, con escritos para que esto se paralice. Yo tengo una baja médica, tengo escritos psicológicos, que a mí esto me está generando muchísimo estrés postraumático y estoy mal. O sea, ya a mí esto no me ha dado nada bueno. Lo único que he hecho ha sido perder por decir la verdad y por decir que este tío era así, tal y como lo describían el resto de mujeres anónimas que tuvieron la valentía de denunciar de forma anónima lo que este señor había hecho. Yo lo único que hice fue decir que era verdad y a mí esto lo único que me ha traído esto son problemas - Problemas de salud, económicos - De todo, de todo. Entonces yo sinceramente lo que pido es respeto y que mi causa se resuelva. Y hasta que no se resuelva no voy a atender a nada - ¿Crees que hay una mano negra en todo eso? - Hombre, claro que la hay. Y hasta que no haya una separación de poderes en este país, cualquier cosa va a estar sujeta y supeditada al poder que esté en ese momento gobernando. Y es horrible porque, lo digo yo, que soy una mujer de izquierdas y que valore los derechos sociales, pero desde luego hay que denunciar la hipocresía, sea del bando que sea. Y a mí esto me parece que no es nada justo. - ¿Tienes miedo de lo que pueda ocurrir a partir del día 15 de junio? - Hombre, claro que tengo miedo porque yo no quiero, o sea, lo que yo quiero y lo que mi abogada quiere es que esto se resuelva y que no cojan esa excusa de condenarme por calumnias, cosa que además fue que yo lo hice en defensa propia y lo hice una vez, vi el vídeo de la declaración del testigo confesando que sí había pactado la declaración con Errejón, cuando no se conocían más que de aquella noche. Entonces, yo sé que como me están metiendo tanta presión, lo que quieren es condenarme. Me quieren condenar para tener una excusa para poder dar carpetazo a lo mío. Que de momento no lo pueden hacer porque hay pruebas suficientes y hay autos del juez carretero mandándole al banquillo. Por tanto, ahora no lo pueden archivar, lo tienen congelado. Es bastante obvio lo que quieren hacer. - Has sido muy valiente en denunciarlo, pero no sé si en algún momento te arrepientes por todo lo que estás pasando. - Es que no me arrepiento porque yo soy una persona comprometidísima con las causas justas y creo que el bien colectivo está por encima del individual. Pero ya llega un punto en el que no puedo más y en el que sí que veo una mano negra y en el que sí que veo que está todo hablado, premeditado. Y además hay una querella contra 22 magistrados en este país. O sea, ya está abierta una querella contra 22 magistrados por banda criminal, por todo lo que black rock y todas las multinacionales americanas han hecho. Como pagan a magistrados para bueno, pues para conseguir intereses económicos aquí y esto ya cada día se está demostrando. No tenemos una tutela judicial efectiva aquí, cada uno mira por su interés y el que más poder tiene es el que gana. Entonces es un poco triste la verdad. Yo voy a luchar hasta el final porque se resuelva mi causa de abuso sexual, que es la que tienen paralizada y la que tienen que resolver. Y hasta que no lo resuelvan yo no voy a atender a causas derivadas de esta. - ¿Crees que si hubieras podido acudir a alguna de estas citas se hubiera hecho solucionado ya? - ¿A qué citas? No, es que no quiero atenderlo porque realmente veo muy claro la presión que hay para condenarme, para poder dar carpetazo a lo mío. Yo lo veo muy claro, por tanto, hasta que no lo resuelvan, que no lo pueden archivar, porque hay pruebas de absolutamente todo y hay dos autos del juez mandándole a juicio verbal abreviado y al último, a juicio oral, que es la última fase. Entonces, yo lo único que quiero es que la justicia sea igual para todos. Que si me detienen a mí, que detengan a Begoña Gómez y a Feijoó. Y ya está. Es lo único que pido. - Se te ve alterada, se te ve nerviosa. - Bueno, pues normal, porque estoy un poco harta ya de este tema, ¿sabes? - Y encima lo que te ha pasado en tu casa, ¿no? - Ah, bueno, claro. Es que además dices, soy una concatenación de hechos que dices, y encima justo la tubería que se ha roto, que está justo arriba de mi casa en la azotea. - Hombre, ¿ahí también hay mano negra? - No lo sabemos, tío, no lo sabemos, porque ya es como, o sea, pues eso, que se junta todo, ya me río por no llorar, pero que no sabemos, ahora lo van a investigar, van a ver las cámaras, van a ver si alguien subió aquel día, aquella noche de autos. - ¿Qué te dice tu familia, tus amigos, los más cercanos, los que te apoyan? - Nada, que no huya, que no quieren verme detenida y que si tengo que perder, pues que pierda con la cabeza alta y sabiendo que he hecho lo que tenía que hacer. Lo que pasa es que yo, como sé la verdad, quiero ir hasta el final con la verdad. - Muchas gracias. - Nada, nada. Imágenes de Elisa Mouliaá por la calle.
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