Fabiola Martínez, tajante ante el reencuentro de Bertín y Gabriela: "No sé nada de su vida"

Ficha técnica


Fecha 06/05/2026
Parte 1
Duración 00:06:55
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Fabiola Martínez muy tajante con Bertín Osborne: "yo no sé nada de su vida". Sé lo que tengo que saber. No sé cuáles son sus planes, no sé cómo es su día a día. No conozco su agenda. Él tampoco sabe de la mía". La ex mujer del cantante asegura no saber nada sobre el encuentro de Bertín con Gabriela y su hijo: "no sabía nada. Me acabo de enterar. Es que tampoco me lo tienen que decir". Total Fabiola Martínez: - Oye, eh... Las mujeres, hoy mandan ellas. - Bueno, y tú, ¿no? ¿O tú te quedas fuera? - Hoy mandamos, es verdad. Ya es hora. - Sí, bueno, se van dando pasitos. - Y tú... ¿Dónde hemos llegado las mujeres y a lo que nos queda todavía por llegar, no? - Mira, el otro día estaba viendo una peli, porque a mi hijo Kike le encantan las películas del oeste, y flipé con una cosa que no somos conscientes de eso. Había una escena donde llegaba un hombre, no sé quién era ni qué papel tenía, pero como le hablaba a una chica que no le... que era como insolente, en la escena era que la cogía, se la ponía en las piernas y le empezaba a dar en el culete. Digo, eso lo veíamos en televisión. Parecía normal, o sea, yo miraba a Kike a ver si, sabe, digo, igual me mira como diciendo eso que es. Porque, obviamente, gracias a Dios, eso él no lo ha vivido, no lo ha visto, no, no. Entonces, sí que hemos dado pasos, o sea, creo que hay muchas cosas que tienen que cambiar, iba a decir off course, por supuestísimo, pero también hay que... que sí que se ha hecho y que se ha cambiado. - ¿Complicado sacar tiempo, en tu caso, del poder venir a estos temas? Dices, bueno, vas a los temas... - Bueno, hoy llevo doblete. Una cosa benéfica y ya me he venido para acá. Un poquito de las dos cosas. - Es complicado cuadrar las agendas con la entregada que estás. Es verdad que lo repetimos y lo decimos una y otra vez, pero es que es la realidad, es que tu día a día es así. - Sí, exactamente. Sí, bueno, me dedico mucho a Kike, pero...Afortunadamente tengo mi familia que me ayuda y me apaño, y Carlos, que también ya se va siendo mayor y he hecho una manita. Por ejemplo, hoy está con mi madre y Carlos, y le he dicho Carlos, la abuela no puede con Quique, así que tienes que estar pendiente para levantarlo de la cama, ponerlo en la silla. - Siempre hablamos de Quique, hombre. - Es que Carlos mide dos metros. También es alto. Alto que su papá. - Siempre hablamos de Quique, pero y Carlos. - Carlos es maravilloso, hermano adolescente. Tiene momentos de me quiero morir, pero pero es bueno. - Carlos también hay que atender a Carlos. Lo que te quiero. - No, pero yo eso lo he hecho siempre. O sea, a ver, todos podemos ser mejores padres, mejores madres, seguro. O sea, por mucho que pongamos empeño, siempre nos equivocamos en algo. Ahora yo he sido muy consciente de que Quique se llevaba gran parte de mi tiempo. Entonces siempre buscaba esos momentos para compartir con Carlos. Y que espero que la edad de él me permita seguir haciéndolo. Porque yo siempre planifico un viaje, nos vamos juntos, solos. Hablamos, probamos cosas nuevas, comemos. - ¿Cómo es la relación de los hermanos, de Carlos y Quique? - Bueno, ha habido etapas. Ahora están en la etapa de... Quique demanda mucho la atención de Carlos. Sí, claro. Pero Carlos dice...Bueno, voy a estar jugando con la pelotita. Sí. Pero bueno... Carlos seguirá creciendo y supongo que eso también cambiará. Ya tendrá otro rol con su hermano. Claro, sí. Y Carlos va siendo también más consciente de...Entonces está muy pendiente siempre. Mamá, si te puedo ayudar, ¿me avisas? Esas cosas. - Eso te iba a decir. Carlos es una persona que te insiste para ayudarte, que haces cosas sin que tú se las tengas que decir. - Bueno, a ver. Él podría ocuparse de sus cosas, que ya me quitaría a mí. Bueno, está pendiente de otras cosas. - Bertín también está ahí siempre ayudando y colaborando en lo que su tiempo también le permite. Ahora está viviendo un gran momento. Al final está tranquilo. ¿Haces un gesto? - Yo no sé nada de su vida. - ¿No sabes nada de Bertín? - No, a ver. Sé lo que tengo que saber. ¿Está vivo? ¿Respira? No, mentira. Que no sé de su vida. No sé cuáles son sus planes, no sé cómo es su día a día. No conozco su agenda. El otro día me enteré por otra persona. No, pero es que, vamos a ver, él tampoco sabe de la mía. O sea, yo me levanto, cierro. - De tus hijos, sí. - Ah, bueno, claro, pero es que mis hijos ya no son unos pajaritos parlantes. Carlos ya sabe cómo moverse y sabe lo que hace papá y lo que hace mamá. Y eso es lo que... Él no viene de Cotilla a contarme cosas. ¿Sabes qué pasa? Que yo soy cero Cotilla. El otro día me decía, jo, mamá, pero no te gusta el salseo. - ¿Sabes lo del encuentro? - ¿De qué encuentro? - De Gabriela y Bertín. - Ah, pues no, no sabía nada. Me acabo de enterar. - ¿Ni siquiera te lo ha dicho tu hijo Carlos? - No. Bueno, sí, Carlos lo ha hablado con su papá, que no lo sé. No me ha dicho nada. Es que tampoco me lo tienen que decir. - Es hermano. Pero es que tiene 17 años. Este año, por ejemplo, él puede decidir si quiere pasar el verano con su papá o con su mamá. Entonces, imagínate, él me va a compartir su relación. Él toma sus decisiones. Y gracias a Dios es un niño bueno y tiene la cabeza bien amueblada. Tengo fe. Sí, sí. Por eso te decía que lo dije con humor negro, lo de respira, está vivo y tal. Porque no tengo malas noticias, quiero decir. Entonces entiendo que va todo bien. Sí, sí, sí. Es que vosotros me mantenéis al día. Muy bien. Bueno, muchas gracias. - Que sigamos con las mujeres ahí.

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