PARTE 1 - Raphael habla como nunca del amor que siente por su mujer, Natalia Figueroa

Ficha técnica


Fecha 13/02/2026
Parte 1
Duración 00:05:20
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Boadilla del Monte
Firma Europa Press

Raphael habla como nunca del amor que siente por su mujer, Natalia Figueroa: "Gran señora, gran señora. Maravillosa. Yo con ella sí que me tocó la lotería, el mayor premio. Ella opina siempre porque, además, debe y puede. Es aquella mujer de la que yo me enamoré una vez, un día, y no ha bajado nunca. En el ranking sigue la primera". El cantante se ha abierto como nunca a la hora de hablar de sus hijos durante una relajada entrevista junto a su amigo Pedro Piqueras en la inauguración del auditorio que lleva su nombre en Boadilla del Monte: "Yo creo que, ante todo, son personas. Personas maravillosas. No me preocupa No sé, no voy a decir lo que han estudiado, lo que han aprendido. Yo les miro el corazón.Yo en ellos, y cuando me veo en sus ojos, estoy contento por la suerte que hemos tenido tanto mi mujer como yo de conseguir tres maravillosas personas". Raphael no ha dudado en expresar lo que siente por cada uno de ellos: "Jacobo Es un tío, como se habla hoy en día. No, tiene chiste. Es un tío bárbaro. Es un tío bárbaro. Muy buena persona, muy buena persona y estoy especialmente de tenerlo en la tribu. Alejandra ¡Ah, ya! Y aquel desgraciado que se acerque, tenemos que tener primero un parle. Y Manuel es el querido de la familia, pero querido por todos nosotros. Sí, sí, por todo el que le conoce, la verdad. Y aparte, que oiga la gente, y el que más liga, pero nosotros lo vemos como el hermano que es y el hijo que es". Sobre cómo pidió la mano de su mujer en su día: "Yo iba temblando. Nunca en la vida yo podía figurar que iba a ser tan fantástico día para mí. Como digo se llevaba siempre de maravilla de maravilla porque además él era muy 'raphaelista' () Esa es una canción mía diga lo que diga pero yo creo que fui más no sé, más directo todavía. Yo lo que decía es suave. Yo vengo a lo que vengo, como usted ya sabe, pero si tiene la mayor objeción a esto, yo me marcho. Porque lo primero en este mundo para ella es su padre. A usted lo ama con locura. Y yo no vengo a complicarle la vida. No voy a quitarla de en medio. Muy al revés, voy a procurar que sea la mujer más feliz del mundo y usted me esté agradecido". Por su parte, Pedro Piqueras también ha dedicado unas bonitas palabras para su gran amiga Natalia: "Digo aquí esto una cosa, le voy a decir que Natalia era de las personas más cultas que yo he conocido en mi vida, la verdad. Es una enciclopedia. Yo le digo que tiene que escribir, que tiene que contar todo, no solo contigo, sino lo que conoce Natalia, porque es una maravilla. Hablar con ella es no parar, es una delicia". PARTE 1 - Piqueras: ¿Qué tal? No os engaño si os digo que este acto a mí me produce una especial emoción. Primero porque somos amigos desde hace bastantes años. Y segundo porque... - Raphael: No digas cuántos. - Piqueras: No, no. De edades no vamos a hablar aquí. Ya ha dicho alguien algo antes. Pero bueno, ver aquí a su familia y además verlos emocionados, pues a mí es algo que me llena de emoción también, de sentimientos, de sentimientos positivos. Mirad, no hace falta que lo presente, ya ha sido presentado y lo conoce todo el mundo, pero sí podría decir que Raphael, de niño, era un niño que amaba los teatros y que le gustaba. y pensó, y más adelante pensó también y le gustó tener un teatro, ¿verdad? Era una de sus grandes ilusiones. - Raphael: ¿Por qué no? - Piqueras: Sí. Y ahora el Ayuntamiento de Villalba... - Raphael: Yo ahora estoy aquí, esperando. - Piqueras: Bueno, pues aquí está. Un teatro, el auditorio, que lleva tu nombre y yo imagino que eso te llena de orgullo y de todo. Y además en la ciudad, en el pueblo donde habitas. - Raphael: Eso es maravilloso porque puedes sentirte en tu casa siempre aunque t no estés en tu casa. Estés en el vecino, en el otro, en el otro Todos me están viendo crecer pues ya 52 años ¿a quién? - Piqueras: ¿Aquí? - Raphael: 52 años decía el alcalde y me imagino de quién fue la idea de venir a Valdemorillo Yo me lo imagino. No, yo a Valdemorillo, perdón. A Boadilla del Monte. Es que os voy a contar una cosa. Mi mujer es de Boadilla. Y me la llevé a Valdemorillo. Por eso el lapsus tiene su justificación. Bueno, ¿de quién fue la idea de venir a Boadilla? - Raphael: Pues yo creo que fue el primer dueto que hicimos Natalia y yo Salir del casco de la ciudad y ver y respirar, ver pájaros y, no sé. Estar dentro de Madrid, pero un poquito al lado para disfrutar de esta maravilla que es esta parte de Madrid también que llevamos todos en el corazón y estamos encantados de estar aquí, sin ningún pensamiento de salir a otro lado. - Piqueras: Mirad, yo cuando era niño tendría pocos años, 12, 13 o cosas así, y mi padre cuando sonaba en la radio la voz de Raphael nos decía tsss, para oír a Raphael. El niño de Linares. La verdad es que sigue teniendo cara de niño, a pesar de que los años pasan. Tiene cara de ese niño pillo que se escapaba de su casa para ver teatro. Si me gustaría que contaras para los habitantes de Boadilla del sí me gustaría que contaras cómo eran aquellas salidas tuyas. Salidas nocturnas para ver teatro para ver espectáculos y que tu madre te reprendía y te decía que no lo hiciera. - Raphael: Toda mi vida desde que yo tengo pues no sé A los nueve ya estaba yo todos los días. Yo me acuerdo el gran acontecimiento de mi vida fue la primera bofetada que me dio mi madre porque yo noche tras noche sal al teatro y claro mi madre ya un día se cansó. ¿Pero al teatro por qué? Me acuerdo de que me levantó la mano y me pegó una bofetada porque era la una de la mañana. - Piqueras: ¿Y qué edad tenías entonces? - Raphael Pues nueve, diez, once, doce. Fijaos. Es que ya desde entonces ya fue un diario. Iba al teatro todos los día. No al cine, al teatro. No es que tengo nada en contra el cine, pero lo mío era el teatro. Y le dije por mucho que me pegue, voy a seguir yendo. Vamos a ponernos de acuerdo que día sí, que día no y vamos a hacerlo por las buenas. Y, efectivamente, ella fue tan lista que dijo no me lo ocultes nunca. Me dices que vas al teatro y ya está. - Piqueras: Se fiaban de ti además, que ibas al teatro, eso seguro. - Raphael: Y fui al teatro todos los días. Todos los días que mis pobres pesetas, eran pocas, pero para ver teatro se convertían en millones.

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