Gabriela Guillén habla de las posibles deudas de Bertín Osborne: "Yo también tengo deudas"

Ficha técnica


Fecha 27/02/2025
Parte 1
Duración 00:06:31
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Gabriela Guillén habla de las posibles deudas de Bertín Osborne: "Mira, es como os he dicho antes, que a mí me preocupan mis proyectos, me preocupa... Yo debo muchísimo también, porque, bueno, para montar una empresa, pues, tienes que endeudarte, ¿no? Y me preocupan los míos de él, pues, se preocupará él, yo. ¿Qué quieres? O sea, que no me voy a poner más encima, más responsabilidades, preocupaciones. Con lo cual, estoy fenomenal y, nada, pues, centrada en mi proyecto y que siga creciendo. Y, bueno, pasar tiempo con mi bebé, que es lo más importante". Explica que no hay novedades sobre la pensión alimenticia que debería recibir por parte del cantante: "Sobre todo, pues, bueno, la tranquilidad que para mí es súper importante. Pero, bueno, estamos bien, con lo cual, no... Tampoco me urge, o sea, es algo que, bueno, si tiene su trámite, como todo, ¿no?". Asegura que nunca se opondría a que su hijo conociese a su padre en algún momento de su vida: "Bueno, eso, como lo he manejado hasta ahora de esta manera muy íntima, todo lo que respecta a mi hijo y su relación con su padre, pues bueno, eso lo tendrán que ver. Y bueno, la familia y también su padre. Yo no voy a oponer para nada y lo que le haga feliz a mi hijo, pues yo también estoy feliz, contenta, con lo cual...". Confiesa que aceptaría el perdón de Bertín Osborne: "Bueno, de humanos debe de errar, ¿no? Pero que bueno, eso es tiempo al tiempo". Este tema es en exclusiva. Total Gabriela Guillén - Gabriela, hija, qué bien, ¿no? Poder venir aquí a explicarte de tu negocio. - Hola, ¿qué tal? - Contenta, ¿no? De poder participar. - Hola, ¿qué tal? Sí. - De poder hablar de tus cosas, de tu negocio. - Muy bien, vamos para allá, que si no me van a pillar un segundito. Hola, ¿qué tal? - Bueno, me habías dicho que estabas centrada sobre todo en tu negocio y en tu niño, ¿verdad? - Exacto, correcto. Solamente no me queda más tiempo. Así que nada, ahora voy a verlo, que está malito, se me ha puesto... No, que ha empezado la guardia y, bueno, pillan todo. - Toca también a ti cogerlo, ¿eh? - Bueno, bueno, o sea, alejaros un poco. - No te preocupes. Bueno, que dentro de poquito es tu cumpleaños, ¿eh? He visto que es tu cumpleaños ya, ¿no? - ¿Cumpleaños? - ¿No? ¿Era el 9 de marzo? - Bueno, mi cumpleaños ha sido el 20 de diciembre. - Ah, pues se ponía en internet, ponía que era el 9 de marzo. - No, no, hoy es día San Gabriel, hoy es San Gabriel, eso sí. - Ah, entonces te puedo felicitar igualmente. - Sí, sí, sí, me puedes felicitar, sí. - Bueno, entonces nada, pregúntate cómo está el peque, si se ha resuelto algo del tema de la pensión alimenticia. - No, mira, como he dicho antes, estoy muy centrada en mi trabajo y la verdad es que no me ha dado tiempo de ni hablar siquiera con mi abogado. Con lo cual, cuando abra, o sea, cuando haya, pues, alguna notificación, me lo notificará y seguramente, pues, bueno, ya sabréis todo. Porque es que, de momento, no tiene ninguna... - No se saben los plazos, nada, ya por tu tranquilidad, que ya... - Sí, sobre todo, pues, bueno, la tranquilidad que para mí es súper importante. Pero, bueno, estamos bien, con lo cual, no... tampoco me urge, o sea, es algo que, bueno, si tiene su trámite, como todo, ¿no? Como que hasta ahora ha estado... - ¿Cómo salió a la luz el tema del dinero, de las deudas de Bertín? Que, bueno, incluso empezó a trabajar en un programa, pues, no sé si eso le podía afectar a ti a la hora de la pensión. Pero, bueno, creo que tampoco era tan así, ¿no? Como se dijo. - Mira, es como os he dicho antes, que a mí me preocupan mis proyectos, me preocupa... Yo debo muchísimo también, porque, bueno, para montar una empresa, pues, tienes que endeudarte, ¿no? Y me preocupan los míos de él, pues, se preocupará él, yo. ¿Qué quieres? O sea, que no me voy a poner más encima, más responsabilidades, preocupaciones. Con lo cual, estoy fenomenal y, nada, pues, centrada en mi proyecto y que siga creciendo. Y, bueno, pasar tiempo con mi bebé, que es lo más importante. - El tiempo pasa volando y de bebé ya va quedando un poco, casi. - Bueno, ya casi, o sea, es que me sube en las mesas, con lo cual, es un monito. - ¿Y cómo ha llevado este cambio de ir a la guardería? - Pues, muy bien, se portó muy bien. El primer día estuvo fenomenal, ni lloró, nada, jugando con sus compis. Y la verdad es que, bueno, me ha sorprendido, la profe me ha dicho que se ha portado muy bien. Ha comido bien y nada, pues es que lo malo de la guardería es que se pillan todo. Entonces ya ha empezado y hoy pues estaba con fiebre y lo tuve que dejar en casita a descansar así que... - Bueno, es un niño feliz. - Es un niño maravilloso, feliz, guapísimo. Bueno, ¿qué te puedo decir yo? Que soy su madre, que estoy enamorada de él y que lo veo y me quedo tonta. - Bueno, pues a ver si algún día, ya sé que lo decimos siempre, no sé si algún día cuando el niño sea un poquito más mayor a lo mejor pregunta y a lo mejor él le quiere dar una respuesta a su hijo. - Bueno, eso, como lo he manejado hasta ahora de esta manera muy íntima, todo lo que respecta a mi hijo y su relación con su padre, pues bueno, eso lo tendrán que ver. Y bueno, la familia y también su padre. Yo no voy a oponer para nada y lo que le haga feliz a mi hijo, pues yo también estoy feliz, contenta, con lo cual... - Yo creo que siempre hay tiempo para rectificar. Te pierdes en lo que se haya perdido, pero bueno, siempre hay tiempo para rectificar. - Bueno, de humanos debe de errar, ¿no? Pero que bueno, eso es tiempo al tiempo. - Bueno, pues que siga bien y estas cosas de la guardería, que son las que tocan y mira, hija, eso ya... Es lo que hay. Eso lo sabe todo el mundo, que al final es la guardería, es así. La cosa es que si no lo lleva demasiado mal lo de entrar a la guardería, es ya buena cosa. - Es muy bueno. Me dice la profesora que es una escapista, porque se escapa, se va corriendo de clase a clase cogiendo cosas. Es terrible. - Eso es salud. - Sí, sí. - Gracias, ¿eh? Espera, hemos cortado. Es que no tenía uñas para cogerlo, hija, lo he intentado. Ah, bueno, con los productos, sí. - Sí, lo de las formaciones que vamos a dar. - Ah, bueno, cuéntamelo si quieres. Bueno, venga. Venga, a ver, cuéntame. Bueno, veo que tampoco pierdes el tiempo porque estáis aquí maquinando y estáis pensando en nuevas cosas para ampliar el centro, para hacer cosas nuevas, ¿verdad? ¿Qué nos podéis contar? - Sí, pues estamos aquí con Federico, hemos venido a dar un poco una pasada de nuestros servicios y que vamos a implementar también los cursos de nuestra técnica de maderoterapia y pronto vamos a sacar nuevas cositas que van a sorprender. - Igual además tampoco hay muchas escuelas para esto, ¿o sí, aquí en Madrid? - Es algo especial nuestro, o sea, lo ha hecho Duomar, una técnica Duomar, entonces lo queremos compartir con muchas personas, profesionales y no profesionales. - ¿Para quién es adecuado este tipo de...? O sea, ¿a quién luego pueden dar servicio estas personas que se formen con la maderoterapia? O sea, ¿para quién estaría indicado el tratamiento de la maderoterapia? - Para todo tipo de persona que se quiera sentir bien en tanto interior y exterior, porque esto al final son masajes, pero al final es un bienestar, un salud y bienestar, de la salud viene el bienestar y luego la belleza. Así que... - De fuera para afuera y fuera para adentro. - Exacto. - Muchas gracias a vosotras. - Gracias. Adiós, adiós. ESTE TEMA ES EN EXCLUSIVA

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