Ficha técnica
Lidia Torrent reconoce las ganas que tiene de ver a su pareja, Jaime Astrain: "no, no, creo que tenemos muchas ganas de verle. Muchas, muchas. Porque ha sido como, desde el jueves, ahora estamos a martes, como por dios. Se me ha hecho más eterna esta semana hasta verle que todo lo que ha llevado de concurso, sabes, como ya por dios, o sea, que se termine esta agonía. Muchas gracias, ya os contaré". Confiesa que no sabe si su relación saldrá fortalecida después de esta experiencia: "no lo sé, tengo que verle, tengo que hablar con él". Sobre el estado de salud del exfutbolista, explica: "hombre, me preocupa un poco qué es la primera vez que creo que la rodilla le parte desde esta debilidad. O sea, él siempre la tiene que trabajar porque tiene como dolores continuamente. Cada año que yo he estado con él ha sido un problema para él, pero no de esta manera, nunca la ha tenido tan deteriorada, dijéramos. Así que, bueno, sé que es una persona muy disciplinada y muy constante. Con ayuda de profesionales y su cabezonería, lo sacará adelante". Asegura que su hija es consciente de que por fin va a reencontrarse con su padre: "sí, sí, yo ya le he puesto en contexto. Papá ya ha cogido todas las cosas de Honduras, está de camino. De hecho, decía, es lo que le voy a decir a la profe en cuanto la vea. Digo, claro que sí. Entonces, sí, está muy ilusionada, muy contenta y muchas ganas también de verle, muchas, muchas". Total Lidia Torrent: - Bueno, Lidia, cuéntanos qué perfumes te gusta que te regalen. - Pues, ¿sabes qué pasa? Que a mí me pasa una cosa, que no tengo como un perfume predilecto, esto que digas, desde los 16 años uso uno, o sea, es como que he ido pasando por varias fases y en cada fase me ha apetecido uno, o para cada momento, o sea, que soy como muy, tengo un abanico muy disparo en eso. - No sé si te atreves a regalarlo o no. - Pues te diré que, yo qué sé de las que le gusta regalar, sí que me atrevo, porque me parece que al final, no sé, hay como tanta... Cuando tú conoces a alguien sabes un poco qué es lo que más se mimetiza con esa persona, o sea que sí, sé de regalar perfumes. - Y ahora que tienes a Jaime cerquita, bueno, todavía no lo has visto, no has podido tocar ni oler. - No, le toqué y le olí en la isla, pero aquí no, llega justo esta noche, o sea que deseando, deseando. No le veré hasta la una, no voy a fantasear más de la cuenta, pero deseando, deseando verles y que me cuente y que nos contemos los dos. - ¿Y te preocupa esa recuperación? A ver cómo lo va a llevar, ahora lo de la rodilla. - Hombre, me preocupa un poco qué es la primera vez que creo que la rodilla le parte desde esta debilidad. O sea, él siempre la tiene que trabajar porque tiene como dolores continuamente. Cada año que yo he estado con él ha sido un problema para él, pero no de esta manera, nunca la ha tenido tan deteriorada, dijéramos. Así que, bueno, sé que es una persona muy disciplinada y muy constante. Con ayuda de profesionales y su cabezonería, lo sacará adelante. - ¿Elsa ya es consciente que esta noche vuelve su papá? - Sí, sí, yo ya le he puesto en contexto. Papá ya ha cogido todas las cosas de Honduras, está de camino. De hecho, decía, es lo que le voy a decir a la profe en cuanto la vea. Digo, claro que sí. Entonces, sí, está muy ilusionada, muy contenta y muchas ganas también de verle, muchas, muchas. - ¿Le habéis preparado algo especial o simplemente con vuestra presencia? - No, le hemos hecho un dibujo gigante, rollo pancarta, y también le he comprado como todas las cosas que más le gustan. Un gazpachito, su helado favorito. Le tengo la nevera como repleta de las cosas que más le gustan. - Se libra de esta vuelta de Marisa, ¿no? Que igual iba a ser cañera. - No sé de eso, como no la he vivido, ya está. Ahorrada queda. - Le va a dar pena el haber tenido, porque al final también lo han expulsado porque él también la ha pedido. ¿Tú crees que le va a dar pena el no haber podido vivir esa final? Porque era muy merecedor también de esa final. - Yo es que además no me imaginaba otra cosa que no verle el 12 de junio. O sea, para mí era imposible otro escenario. Pero creo que está tan seguro de que ha quemado todos los cartuchos. O sea, está tan seguro de que no ha podido hacer otra cosa que estará en paz, que es lo importante, ¿sabes? O sea, que no se lamentará tanto porque sabe que lo que ha hecho ha sido sabiendo que ha dado todo de él. - A él lo que más le preocupaba es cómo estabais vosotras y sobre todo la niña, pero está todo perfecto, tanto tú como ella. - Sí, sí, sí, está todo genial. Muchas gracias. - ¿Habéis salido más fortalecidos todavía? - No lo sé, tengo que verle, tengo que hablar con él. - ¿Estás nerviosa? ¿Quieres hacer que no pero? - No, no, creo que tenemos muchas ganas de verle. Muchas, muchas. Porque ha sido como, desde el jueves, ahora estamos a martes, como por Dios. Se me ha hecho más eterna esta semana hasta verle que todo lo que ha llevado de concurso, sabes, como ya por Dios, o sea, que se termine esta agonía. Muchas gracias, ya os contaré.
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