Rodolfo Sancho defiende su inocencia a la salida del juicio contra Silvia Bronchalo

Ficha técnica


Fecha 16/04/2026
Parte 1
Duración 00:06:34
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Rodolfo Sancho defiende su inocencia a la salida del juicio contra Silvia Bronchalo: "bueno, después de haber sido acusado de violencia de género, de maltrato psicológico continuado, de violencia vicaria, lo cual es ridículo. Mi hijo tiene 30 años. De vejaciones, resulta que hoy estoy aquí única y exclusivamente por un mensaje de WhatsApp que es considerado, como muchísimo, ya veremos, una falta leve. Y ese mensaje dice así, "esto nunca te lo ha dicho nadie, pero yo sí te lo voy a decir, tienes bipolaridad y tiene tratamiento". Ahora volveré a comentar sobre ese mensaje. Hace ya dos años dos años y pico, la señora Bronchalo se presentó en comisaría para poner una denuncia contra mi persona por unos supuestos mensajes vejatorios. La señora Bronchalo aportó en ese momento el mensaje que estamos tratando aquí hoy, el de la bipolaridad, y dijo que también tenía otros mensajes que eran "pirada, pueblo llano, no hablas inglés, eres incapaz", pero que no los iba a aportar en ese momento porque los tenía en otro terminal, en otro teléfono, que los aportaría más adelante. Cuando llegó el momento de aportar esos otros mensajes, ¡oh, sorpresa!, en realidad esos mensajes no existían. No los tenía y no los tenía por un sencillo motivo porque yo jamás, jamás he escrito esas palabras. En lo que yo entiendo que fue una huida hacia adelante la se Bronchalo se inventa que en realidad cambia el relato completamente. En realidad esas palabras se las dije yo en una conversación telefónica y que, casualmente, una amiga suya escucha esa conversación porque ella estaba hablando con el altavoz puesto. Bien, no sé si os acordáis y, si no os lo recuerdo yo, que este caso en primera instancia fue archivado en su totalidad. La jueza no entendió que había ninguna clase de delito por mi parte. Concretamente bueno, la señora Bronchalo llevó a esta amiga suya como testigo al juicio y en el auto dice más o menos estas palabras: "el testimonio de la señora Bronchalo y su amiga están llenos de contradicciones y son poco creíbles". En otras palabras, la jueza no se creyó la historia que estaban contando. En otras palabras, creyó que era mentira. Entonces yo creo que llegado a este punto, después de aguantar dos años esto, la pregunta que deberíais haceros es por qué la señora Bronchalo fue a comisaría y mintió sobre unos mensajes de WhatsApp que no tenía. Y por qué posteriormente mintió delante de la jueza, cosa que dicho sea de paso es un delito muy grave de falso testimonio. Bien, ahora llegamos, voy a comentar el mensaje de hoy. Defiendo y defenderé siempre que a pesar de ser en una conversación acalorada, este mensaje es claramente un consejo y por eso el mensaje acaba con "y tiene tratamiento". Si yo hubiese querido vejar a la señora Bronchalo hubiese dicho algo mucho más soez como "eres una loca de mierda", incluso si yo hubiese dicho "eres una maldita bipolar", sería un insulto y yo entendería que es un insulto. Pero cuando tú empiezas una frase diciendo "esto nunca te lo ha dicho nadie, pero yo sí te lo voy a decir. Tienes bipolaridad" y, sobre todo, y "tiene tratamiento", estás animando a esa persona, obviamente, a recibir tratamiento. Esto es como si le dices a un amigo, oye mira, eres alcohólico y tiene tratamiento. O le dices a un amigo, oye mira, tío, estás obeso, es malo para tu salud y necesitas un nutricionista. Bien, defiendo y defenderé siempre que es obviamente un consejo a pesar de ser en una conversación acalorada". El actor aprovecha la presencia de la prensa para lanzar un mensaje a algunos medios que en su día trataron la noticia: "he tenido que estar dos años y pico aguantando que una parte de la prensa, no toda. Hay una parte de la prensa que se ha portado bien, pero una parte de la prensa, esa parte de la prensa sensacionalista, inhumana, me hayan estado acusando de violencia de género, de maltratador, de violencia vicaria, de vejador, saltándose por completo la presunción de inocencia". Total Rodolfo Sancho: - ¿Qué tal? Buenas tardes. - ¿Qué tal? Bueno, para comentaros un poco Dejadme comentaros un poco. Bueno, después de haber sido acusado de violencia de género, de maltrato psicológico continuado, de violencia vicaria, lo cual es ridículo. Mi hijo tiene 30 años. De vejaciones, resulta que hoy estoy aquí única y exclusivamente por un mensaje de WhatsApp que es considerado, como muchísimo, ya veremos, una falta leve. Y ese mensaje dice así, "esto nunca te lo ha dicho nadie, pero yo sí te lo voy a decir, tienes bipolaridad y tiene tratamiento". Ahora volveré a comentar sobre ese mensaje. Hace ya dos años Dos años y pico, la señora Bronchalo se presentó en comisaría para poner una denuncia contra mi persona por unos supuestos mensajes vejatorios. La señora Bronchalo aportó en ese momento el mensaje que estamos tratando aquí hoy, el de la bipolaridad, y dijo que también tenía otros mensajes que eran "pirada, pueblo llano, no hablas inglés, eres incapaz", pero que no los iba a aportar en ese momento porque los tenía en otro terminal, en otro teléfono, que los aportaría más adelante. Cuando llegó el momento de aportar esos otros mensajes, ¡oh, sorpresa!, en realidad esos mensajes no existían. No los tenía y no los tenía por un sencillo motivo porque yo jamás, jamás he escrito esas palabras. En lo que yo entiendo que fue una huida hacia adelante la se Bronchalo se inventa que en realidad cambia el relato completamente. En realidad esas palabras se las dije yo en una conversación telefónica y que, casualmente, una amiga suya escucha esa conversación porque ella estaba hablando con el altavoz puesto. Bien, no sé si os acordáis y, si no os lo recuerdo yo, que este caso en primera instancia fue archivado en su totalidad. La jueza no entendió que había ninguna clase de delito por mi parte. Concretamente Bueno, la señora Bronchalo llevó a esta amiga suya como testigo al juicio y en el auto dice más o menos estas palabras: "El testimonio de la señora Bronchalo y su amiga están llenos de contradicciones y son poco creíbles". En otras palabras, la jueza no se creyó la historia que estaban contando. En otras palabras, creyó que era mentira. Entonces yo creo que llegado a este punto, después de aguantar dos años esto, la pregunta que deberíais haceros es por qué la señora Bronchalo fue a comisaría y mintió sobre unos mensajes de WhatsApp que no tenía. Y por qué posteriormente mintió delante de la jueza, cosa que dicho sea de paso es un delito muy grave de falso testimonio. Bien, ahora llegamos, voy a comentar el mensaje de hoy. Defiendo y defenderé siempre que a pesar de ser en una conversación acalorada, este mensaje es claramente un consejo y por eso el mensaje acaba con "y tiene tratamiento". Si yo hubiese querido vejar a la señoa Bronchalo hubiese dicho algo mucho más soez como "eres una loca de mierda", incluso si yo hubiese dicho "eres una maldita bipolar", sería un insulto y yo entendería que es un insulto. Pero cuando tú empiezas una frase diciendo "esto nunca te lo ha dicho nadie, pero yo sí te lo voy a decir. Tienes bipolaridad" y, sobre todo, y "tiene tratamiento", estás animando a esa persona, obviamente, a recibir tratamiento. Esto es como si le dices a un amigo, oye mira, eres alcohólico y tiene tratamiento. O le dices a un amigo, oye mira, tío, estás obeso, es malo para tu salud y necesitas un nutricionista. Bien, defiendo y defenderé siempre que es obviamente un consejo a pesar de ser en una conversación acalorada. Dicho esto, he tenido que estar dos años y pico aguantando que una parte de la prensa, no toda. Hay una parte de la prensa que se ha portado bien, pero una parte de la prensa, esa parte de la prensa sensacionalista, inhumana, me hayan estado acusando de violencia de género, de maltratador, de violencia vicaria, de vejador, saltándose por completo la presunción de inocencia. Puedo poner un ejemplo. Por ejemplo, y le tengo aquí enfrente mío, el señor Alejandro Rodríguez, ya teniendo el archivo de la causa Ya teniendo el archivo de la causa, en un programa insistió en hablar de las palabras "pirada, pueblo llano", etc., que ya habían sido descartadas. A mí, Alejandro, me deja dos conclusiones esto. O lo haces por maldad barra ambición o sencillamente eres intelectualmente incapaz de entender el archivo de una causa cuando lo lees. Sinceramente yo no creo que seas mala persona con lo cual solo me queda la otra opción, por desgracia. Tienes la oportunidad ahora mismo de pedirme disculpas si tú quieres. - ¿Silvia te pidió consejo? - ¿Consejo de qué? No, no, no, estoy hablando yo. Estoy hablando yo. Y bueno, deciros que nada, es algo muy contento del juicio, que creo Que espero que vaya a salir todo bien y en cualquiera de los casos siempre defenderé que esa frase es clarísimamente un consejo, a pesar de ser en una conversación acalorada, y lo que me parece muy doloroso es que la prensa no respete la presunción de inocencia a la que todo ciudadano tiene derecho en un Estado democrático. Por ejemplo, hubo otro periodista, el señor Nacho Abad, que mirando a cámara, o sea, dirigiéndose a mí personalmente, dijo, ¿de verdad, Rodolfo, "pirada", de verdad? Pues, mire, señor Nacho Abad, no. Se equivoca usted, ha cometido un gravísimo error. Yo ha quedado probado y demostrado que jamás he dicho esa palabra y, bueno, creo que debería usted, que es un, por cierto, me gusta mucho su programa. Me gusta como comunicador, pero debería usted saber que tiene que respetar la presunción de inocencia y no dejarse cegar por ganar medio ridículo punto más de audiencia. Y desde aquí, sin acritud, le digo que no le guardo ningún rencor, que le perdono por ese momento, pero que no estaría de más unas disculpas. Y no tengo nada más que decir. - ¿Cómo ha sido el reencuentro? - Muchas gracias, buenos días. No, no, no. Y, Alejandro, tienes la oportunidad de disculparte. - ¿Pero qué ha pasado en sala? - () Imágenes de Rodolfo Sancho a la salida del juicio.

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