Álvaro Vargas Llosa, emocionado, recuerda sus paseos por las calles de Madrid junto a su padre

Ficha técnica


Fecha 13/04/2026
Parte 1
Duración 00:06:47
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Álvaro Vargas Llosa, emocionado, recuerda sus paseos por las calles de Madrid junto a su padre cuando se cumple un año de su fallecimiento: "desde aquí lo que recuerdo es las caminatas por Madrid. Lo acabo de decir, en la última etapa de su vida ya las fuerzas flaqueaban un poco, ya no tenía la misma vitalidad, pero aun así tenía unas ganas enormes de recorrer Madrid a pie. El Madrid viejo, el Madrid de los Austrias, el Madrid de las novelas de Pío Baroja y lo hacía cotidianamente aunque no se sintiera bien. Era casi como una obligación que él se imponía a sí mismo. Tuve la suerte enorme de acompañarlo en muchos de esos recorridos. De manera que él respiraba Madrid, lo hizo hasta el último instante y luego ya se fue a lima y ahí es donde falleció. Pero tuvo siempre por España y en particular por Madrid un cariño muy especial. De manera que, como dije ahora, era una especie de madrileño de Perú". El hijo de Mario Vargas Llosa acude a la entrega de la Medalla Internacional de las Artes a Título Póstumo que ha otorgado la Comunidad de Madrid al premio nobel de literatura: "bueno, pues estoy muy conmovido, lo está también mi familia. Mi familia está pasando unos días en lima, así que no han podido acompañarme, pero sí que lo han hecho de pensamiento. Y estoy muy agradecido a la presidenta de la Comunidad de Madrid por este homenaje a mi padre. Mi padre tenía por ella, como se lo acabo de decir en mis palabras de agradecimiento, mucha admiración, mucha gratitud y también mucha afinidad con ella. De manera que esté donde esté seguramente que está muy gratificado y nosotros en la familia pues muy honrados". Sobre cómo se encuentra su madre: "bien, se encuentra muy bien. Está en lima. Acaba de haber un homenaje muy bonito a mi padre en un teatro muy grande de lima que se llama el teatro municipal. Hemos estado allí con ella, toda la familia. Ella acaba de cumplir hace poco 80 años, así que ha sido también una ocasión muy hermosa. Hemos celebrado todos en familia y se encuentra muy bien, muy bien de salud, muy bien de ánimo y ya vendrá por aquí pronto seguramente". Álvaro Vargas Llosa habla de lo mucho que su padre hizo por mantener la familia unida a pesar de la distancia: "pues lo recuerdo muy entrañablemente. En privado era una persona muy entrañable, que se preocupaba mucho por su familia, que tenía siempre a todo el mundo muy presente, estuviera donde estuviera. Somos una familia que ha vivido siempre muy dispersa por el mundo de manera que no era fácil establecer una comunicación que nos mantuviera a todos al corriente de lo que pasaba con los demás, y sin embargo siempre se las arregló para que eso ocurriera. Y, además, encontrábamos siempre la ocasión de estar juntos en algún lugar del mundo. Las conversaciones privadas, personales, eran de una enorme riqueza, de una enorme intensidad, y todo eso está allí atesorado en la memoria". En cuanto al reconocimiento del rey Juan Carlos en Francia: "yo tenía que estar allí presente. Lamentablemente era imposible precisamente porque estoy aquí. Él tuvo la enorme amabilidad de invitarme, también me mandó su libro de memorias dedicado", y desvela cómo fue su último encuentro con el emérito en Abu Dabi: "estuve en Abu Dabi hace muy poco tiempo, hace días un poco antes de que estallara la guerra y, bueno, le quería agradecer la dedicatoria que me envió y me invitó a almorzar. Lo encontré bien, me dio mucho gusto encontrarle así. No esperaba encontrarlo también estaba muy bien y estaba muy consciente que había este homenaje en Francia. Tuvo la amabilidad de invitarme, lamentablemente por la coincidencia de fechas era imposible, y siempre hablando de España y echando de menos España. Esto lo sabe todo el mundo. Él quisiera volver a España". Total Álvaro Vargas Llosa: - Enhorabuena, ¿cómo ha sido recibir este premio por su padre que no ha podido? - Bueno, pues estoy muy conmovido, lo está también mi familia. Mi familia está pasando unos días en Lima, así que no han podido acompañarme, pero sí que lo han hecho de pensamiento. Y estoy muy agradecido a la presidenta de la Comunidad de Madrid por este homenaje a mi padre. Mi padre tenía por ella, como se lo acabo de decir en mis palabras de agradecimiento, mucha admiración, mucha gratitud y también mucha afinidad con ella. de manera que esté donde esté seguramente que está muy gratificado y nosotros en la familia pues muy honrados. - ¿Cómo ha sido este año, don Álvaro, sin él? Sabemos que duro pero ¿cómo está la familia? - Pues sí, se ha cumplido hoy justamente Se cumple un año de su ausencia y como decía yo en mi discurso todos sus seres queridos y próximos nos sentimos pues, nada, un poco más pequeños, un poco más vacíos, un poco más solos Pero nos queda el orgullo enorme de la obra que dejó detrás suyo y nos queda también su enseñanza. Su enseñanza de vida pero también enseñanza de ideas, muchas de las cuales forman parte de la comunidad de personas que han estado hoy presentes que son las ideas de la libertad, así que bueno, tiene un legado que lo sobrevivirá, así espero y eso nos consuela. - Después de este año, ¿qué es lo que más recuerda de su padre? ¿Qué es lo que más le ha quedado? - Desde aquí lo que recuerdo es las caminatas por Madrid. Lo acabo de decir, en la última etapa de su vida ya las fuerzas flaqueaban un poco, ya no tenía la misma vitalidad, pero aun así tenía unas ganas enormes de recorrer Madrid a pie. El Madrid viejo, el Madrid de los Austrias, el Madrid de las novelas de Pío Baroja y lo hacía cotidianamente aunque no se sintiera bien. Era casi como una obligación que él se imponía a sí mismo. Tuve la suerte enorme de acompañarlo en muchos de esos recorridos. De manera que él respiraba Madrid, lo hizo hasta el último instante y luego ya se fue a Lima y ahí es donde falleció. Pero tuvo siempre por España y en particular por Madrid un cariño muy especial. De manera que, como dije ahora, era una especie de madrileño de Perú. - Y como padre, ¿cómo lo recuerda? Porque todos sabemos cómo era como escritor, que era excepcional. ¿Y cómo lo recuerda usted como padre y también como abuelo? Porque sus nietos han tenido también hacia don Mario palabras muy bonitas. - Así es, así es. Pues lo recuerdo muy entrañablemente. En privado era una persona muy entrañable, que se preocupaba mucho por su familia, que tenía siempre a todo el mundo muy presente, estuviera donde estuviera. Somos una familia que ha vivido siempre muy dispersa por el mundo de manera que no era fácil establecer una comunicación que nos mantuviera a todos al corriente de lo que pasaba con los demás, y sin embargo siempre se las arregló para que eso ocurriera. Y, además, encontrábamos siempre la ocasión de estar juntos en algún lugar del mundo. Las conversaciones privadas, personales, eran de una enorme riqueza, de una enorme intensidad, y todo eso está allí atesorado en la memoria. - ¿Alguna enseñanza especial? Porque, por ejemplo, su sobrina Ariadna ha dicho que siempre lo hizo, que luchara por lo que le gusta, o sea que trabajara en lo que de verdad le gusta aunque cueste mucho. ¿Alguna enseñanza? - Sí, sí, siempre decía que una de las fuentes mayores de infelicidad en el mundo era que mucha gente tiene que dedicar su vida, lamentablemente, a cosas que no le agradan, a cosas que no le gustan y que él se sentía muy afortunado de haber dedicado su vida precisamente a algo que lo apasionaba, que era la literatura. Y entonces lo que les recomendaba a sus nietos, a los seis nietos, mis hermanos Mi hermana tiene dos hijas, mi hermano dos hijas y yo un hijo y una hija, les recomendaba siempre lo mismo: encontrar aquello que te guste y dedicarle tu vida, aunque sea difícil, aunque sea En fin, que haya obstáculos que vencer y superar, les decía eso, hay que encontrar aquello que te gusta y dedicarle tu vida, porque si no vas a ser infeliz. - ¿Cómo se encuentra su madre? - Bien, se encuentra muy bien. Está en Lima. Acaba de haber un homenaje muy bonito a mi padre en un teatro muy grande de Lima que se llama el Teatro Municipal. Hemos estado allí con ella, toda la familia. Ella acaba de cumplir hace poco 80 años, así que ha sido también una ocasión muy hermosa. Hemos celebrado todos en familia y se encuentra muy bien, muy bien de salud, muy bien de ánimo y ya vendrá por aquí pronto seguramente. - Don Álvaro sabe que don Juan Carlos ha recibido un premio en Francia, donde además estuvo hace poco con su padre. No sé si él le ha podido felicitar por este reconocimiento que hoy le ha entregado la presidenta de la Comunidad de la República. - Yo tenía que estar allí presente. Lamentablemente era imposible precisamente porque estoy aquí. Él tuvo la enorme amabilidad de invitarme, también me mandó su libro de memorias dedicado. Y yo estuve - ¿Qué le ha parecido? - Muy bien, me parece un libro admirable que ojalá todos los españoles puedan leer. Es un libro muy importante para entender la historia de España, la historia contemporánea de España, y la transición española y la figura del propio rey. No es común que un rey escriba memorias. Estuve en Abu Dabi hace muy poco tiempo, hace días Un poco antes de que estallara la guerra y, bueno, le quería agradecer la dedicatoria que me envió y me invitó a almorzar. Y tuve un almuerzo con él muy - ¿Lo encontró bien? - Lo encontré bien, me dio mucho gusto encontrarle así. No esperaba encontrarlo también estaba muy bien y estaba muy consciente que había este homenaje en Francia. Tuvo la amabilidad de invitarme, lamentablemente por la coincidencia de fechas era imposible, y siempre hablando de España y echando de menos España. Esto lo sabe todo el mundo. Él quisiera volver a España. - Se ha comentado que él quiere volver a España. - Él quiere volver a España, esto no es un secreto. No se me ocurriría nunca revelar conversaciones privadas, pero esto es una cosa que no es un secreto. Lo ha dicho en sus memorias también, él quiere volver a España y pues ojalá se den las circunstancias. - ¿Usted cree que lo veremos? - Yo creo que sí, yo creo que sí. Yo tengo la enorme esperanza de que sí, creo que todas las personas responsables de eso lo saben muy bien y espero que lo veamos aquí porque es lo que quieren. - ¿Le ha felicitado por este reconocimiento? - Todavía no hemos tenido ocasión, todavía no hemos tenido ocasión, pero bueno, seguramente que lo hará. Es una persona, en fin, el día que falleció mi padre me llamó por teléfono desde Abu Dabi. - Tenían amistad. - Muchísima, eran muy amigos, cuando le concedieron la nacionalidad española a mi padre fue quien lo llamó para, en fin, comunicárselo. Cuando le dieron a mi padre el premio Nobel le otorgó el título de marqués En fin, ha tenido a lo largo de la vida de mi padre gestos muy hermosos. Tuve ocasión ahora en Abu Dabi de agradecerle personalmente una vez más. - ¿Usted tiene deseo que vuelva también y poderse encontrar aquí con su majestad? - Por supuesto, es un deseo que tienen muchísimos españoles, por cierto. Así que volverá. - Enhorabuena y gracias. - Gracias. Un millón de gracias. Imágenes de Álvaro Vargas Llosa durante la entrega la Medalla Internacional de las Artes, a título póstumo a Mario Vargas Llosa

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