PARTE 7_Presentación del libro de la Duquesa de Alba, 'La última Duquesa'

Ficha técnica


Fecha 25/03/2026
Parte 1
Duración 00:04:19
Sonido Totales y Ambiente
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Presentación del libro "La última Duquesa" homenaje a la Duquesa de Alba. La escritora Ana Fernández pardo ha comenzado el acto explicando las parte del libro destacando el papel de la duquesa como abuela: "y hay una parte también que hemos querido dar mucha importancia y ya adelantaba Imelda, y es la participación de sus tres nietos más pequeños, Tana que no ha podido estar, hablé con ella y me dijo que no podía, Tana Rivera, Luis y Amina, que yo creo que han contado cosas que no nos esperábamos, porque me contaban una abuela muy divertida". Cayetano ha contado numerosa anécdotas como cuando su hermano Fernando y él tiraron huevos de pascua a varias familias reales: "Fernando y yo en el hotel royal, era en pascua, Eugenia era muy chiquitita, íbamos a verla, a ver nuestra niña, porque la llevaron ahí para que la viera la reina victoria. Los bombardeamos de huevos a todas las familias reales, las cuales les pagamos la cuenta del hotel". Cayetano recuerda lo difícil que fue crecer en un palacio: "no, en un palacio no es nada fácil. Todo el mundo piensa que es fácil, pero para todos ha sido difícil. Aquí tiene una disciplina y una mentalidad bastante especial". La duquesa cambió su educación estricta con sus nietos, a los que permitía todo: "yo cuando entré un día y veo saltando en la cama a los tres, digo, ¿pero se habéis vuelto locos o qué? Y me dice, cállate y déjales tranquilo que tú eres un maltratador. Me dice mi madre. Y claro, nosotros no nos podíamos ni sentar en unas sillas que eran pues como estas. Y ahí vamos a decir buenas noches, no, no, ahí no os sentéis en esa silla, no. Y de pie así, y de repente vi aquello y es que no me lo podía creer". Cayetano tiene varios momentos en los que habla de su hermana, Eugenia: "la niña de los ojos de todos, la verdad. Eugenia ha sido la niña de los ojos de todos". El hijo de la Duquesa de Alba ha querido concluir la presentación asegurando que su madre: "ha sido el personaje femenino más importante de este país. Mucha intuición. Tenía razón el 99% de las veces". Palabras de la escritora, Ana Fernández Pardo: "Muchas gracias Imelda, muchas gracias Cayetano, muchas gracias a todos por venir. Cuando a mí la editorial me propuso colaborar en este proyecto, me dijo Cayetano Martínez Dirujo quiere hacer un libro homenaje a su madre, claro, yo enseguida dije que sí, porque obviamente para mí es un honor participar y además formar parte de algo así, pero me acuerdo que en la primera reunión le dije, pero ¿qué queda por contar de tu madre? Digo, igual no hay tanta cosa nueva, ¿no? Ella publicó memorias, ella ha concedido muchas entrevistas y me dijo, queda mucho por contar y además quiero que participen muchas personas que la conocieron dando su testimonio para que sea un libro de recuerdos y de homenajes y además voy a poner a disposición de la editorial el álbum de fotos familiar, ¿no? Entonces con esas dos cosas, si ya la editorial me había convencido, pues Cayetano me convenció un poquito más porque para una persona que trabaja en esto, en la investigación, como es mi caso, pues es un reto y es una aventura y es algo que me apetecía muchísimo porque es un homenaje. El libro no es una biografía porque no se trata de eso, no es un libro de historia, se trata, como bien decía Cayetano, de hacer un homenaje y lo hemos estructurado en seis capítulos, cinco capítulos dedicados un poco a los referentes de la duquesa, a su faceta como hija, sobre todo toda la parte importante del abuelo Jacobo, no abuelo, hablo yo como si fuera del duque Jacobo, la parte también importante como esposa, como esposa de Alfonso X y como esposa también de Luis Martín de Irujo, padre de sus seis hijos también la parte de faceta como monárquica y como católica. Y luego la parte como madre desde la perspectiva de Cayetano, pero obviamente teniendo en cuenta que tuvo seis hijos. Y hay una parte también que hemos querido dar mucha importancia y ya adelantaba Imelda, y es la participación de sus tres nietos más pequeños, Tana que no ha podido estar, hablé con ella y me dijo que no podía, Tana Rivera, Luis y Amina, que yo creo que han contado cosas que no nos esperábamos, porque me contaban una abuela muy divertida, una abuela incluso, me voy a atrever a decir, casi traviesa, porque decía que jugaba con ellos, que de pequeños les permitía a todos saltar, los peluches, toda esta diversión que ella no pudo tener en su infancia y que probablemente no fue tan permisiva con sus hijos como sí lo fue con sus tres últimos nietos. Entonces el libro tiene esa estructura circular que parte de la infancia de la duquesa, cuando Realmente no pudo ser la niña que merecía ser, porque todos los niños merecen ser niños, y tuvo que vivir, como decía Imelda, las dos guerras. Tuvo que enfrentarse en una situación un poco complicada, un duque más estricto, más autoritario, pero además una madre ausente porque estaba enferma de tuberculosis y no podía acercarse a ella. Y luego anécdotas agridulces. Ella contaba en sus memorias que en la primera comunión recordaba haber ido al Panteón de Loeches porque su madre había fallecido recientemente. Entonces, ese recuerdo agridulce de un día tan importante. O que en la primera menstruación no tenía referencias y no sabía lo que le estaba pasando y era un susto porque no había tenido amigas de colegio o hermanas mayores a las que contar todo esto. Entonces, acaba con esta parte de los nietos porque es interesante ver justo cómo fue niña cuando realmente no tocaba, pero cuando realmente la vida le permitió serlo. Y me decía Cayetano, su cuarto estaba decorado rosa, que parecía Disneylandia, lleno de peluches, y los niños saltando y todos divertidos. Bueno, pues es un poco esa estructura circular que hemos mantenido. Por no enrollarme yo más, que también yo hablo mucho y ya voy, ya voy a dejaros paso a vosotros, Estamos aquí en el Palacio de Liria. Una de las cosas que a mí me sorprendió más es de los primeros consejos que le había dejado el duque Jacobo, consejos para Mitanuca, que me encanta ese título, que deje esos consejos para Mitanuca. Le hablaba de toda la disciplina, de todo lo importante que era el peso y el honor, las dos cosas, las dos partes de una misma moneda, el honor de pertenecer a esta familia, el legado histórico, pero también el peso y la responsabilidad. Y cuando el Palacio de Liria sufrió el bombardeo en la Guerra Civil, le prometió, ella, en la BBC, en Londres, la había visto por la BBC, le prometió reconstruirlo y cumplió su promesa. El duque había fallecido en el año 53, el duque Jacobo, pero este palacio se inauguró en el año 56. Y don Luis Maríansón estuvo en la inauguración, entonces le iba a preguntar por esto, precisamente, 13 de junio, si no me equivoco, del año 1956. Creo que así es miércoles esto ya no sabíamos sabía 13 de junio pero lo de miércoles no pues y usted estuvo en la inauguración no sé qué recuerdos pueda compartir de ese día sí. - Luis María Ansón: "el gran protagonista hoy de este acto y el que está deseando todo el mundo escuchar es a Cayetano Martínez de Irujo, no a mí, que soy bastante aburrido. Soy tan aburrido que yo suelo empezar mis discursos y conferencias advirtiendo lealmente, ruego a los que en el transcurso de mis palabras abandonen el salón que lo hagan por favor en silencio, para no despertar a los que se queden. No he llegado todavía a la perfección de Carlos Puigdemont, que se durmió el tío en el Parlamento catalán mientras pronunciaba su propio discurso, pero espero algún día conseguir esa hazaña. Y yo creo además, Ana, que tenías que haber empezado contando lo que ha ocurrido cuando hemos entrado aquí en el Palacio de Lidia. Ana venía, yo se lo agradezco mucho, llevaba en la mano la revista El Cultural, que es una revista que yo presido desde hace 40 años, y se le puso, en fin, empezó a gruñirle un perro de palacio, y se puso un poco agresivo, y entonces ella enrolló la revista para pegarle, y en ese momento llegó Cayetano, y al verla en esa situación le dijo, pero Ana, no le pegues con esa revista no le pegues, léesela léesela, y efectivamente Ana abrió la revista, empezó a leer en voz alta, el artículo de Luis María Anzón, y claro, el perro abrumado por tamaña crueldad se echó mansamente a sus pies, bueno esa es la realidad que tenías que haber empezado a contar y darle inmediatamente la palabra a Cayetano que es la persona a la que todos los que están aquí están deseando escuchar. Cayetano Martínez de Irujo: "Esta noche, Luis María, simplemente he encabezado a todos mis hermanos para homenajear a nuestra madre. A mí me interesa mucho que tú, que eres quizá el que más sabe de la casa de Alba, de la relación que tuviste con ella, que nos cuentes cosas, que nos cuentes cómo fue esa inauguración del Palacio de Liria, que nos cuentes anécdotas, que nos cuentes cosas de esta casa, de nuestra madre, que yo la verdad es que esto he aprendido mucho con todo lo que hemos investigado, que has investigado tú con el libro y aprendió mucho en el documental, también he aprendido de lo que han dicho mis hermanos, anécdotas, cosas, eso es lo bonito que yo quería y que queremos todos sus hijos que quede de ella, no los últimos 20 años nada más, sino realmente el legado de una mujer irrepetible. Cuéntanos cosas". Luis María Ansón: "Pues mira, la inauguración de Lidia, yo creo que estuvieron tus dos hermanos mayores que eran niños entonces, pero estuvieron. y fue en la biblioteca, se hizo en la biblioteca. Yo era un chiquito de 22 o 23 años, yo tenía ocho años menos que la duquesa de Alba. Y resultó un acto emocionante, a pesar de la disputa que hubo entre Luis Martínez de Irujo y su mujer con relación a quien había que invitar, porque la duquesa de Alba era una persona al servicio a 100% de don Juan y don Juan no quería la relación con las gentes del régimen de la dictadura de Franco. Entonces, en cambio, el duque de Alba, que tenía los pies puestos sobre la realidad, se dio cuenta de que por lo menos el ministro de Agricultura y el ministro de Comercio, por las razones de las actividades de la Casa de Alba, debían asistir. Y al final Cayetana, que tenía siempre muy buen sentido y que tenía además también un gran sentido familiar, lo aceptó y estuvieron. Esos dos ministros acudieron. Éramos a lo mejor un centenar de personas, yo me acuerdo con mucho detalle. Y ella había escrito de su puño y letra el discurso, y el discurso era lo que la duquesa de habla significó a lo largo de su vida. Terminaba diciendo, yo no he reconstruido este palacio para tener una mansión más, que son todas muy agobiantes para mí. Lo he reconstruido para que los estudiosos puedan venir a consultar la biblioteca, para que los amantes del arte puedan venir a ver las esculturas y las pinturas que tiene el palacio, para que Madrid cuente con uno de los edificios más importantes que ha tenido a lo largo de los últimos 300 años. Termino así, estaba vestida, a ti que interesa mucho eso, veo los trajes, vestida de verde pálido. Sí, sí, además Estaba vestida de verde pálido, me acuerdo muy bien. Así me lo contaste. Y tuvo, pronunció un discurso precioso, la gente rompió a aplaudirla con emoción y fue un acto que yo creo que demostró lo que la duquesa de Alba era en todo sentido, en el sentido de la familia a la que pertenecía, pero también en el sentido de su vocación artística, de su vocación intelectual, de su vocación social. Eso es lo que pasó, Cayetano, tú no vivías entonces. Esto que decía ahora además me hace reflexionar, porque de hecho lo hemos hablado bastante de cara al libro, es la figura de tu padre, la figura de don Luis, esa parte de estar a la sombra, o de saber estar diciendo lo que tenía que decir, pero siendo muy consciente del papel de consorte que no es fácil en los años 50, en los años 60". Cayetano Martínez de Irujo: "Bueno, agradezco mucho que hay muchos miembros de la familia Martínez Irujo esta noche aquí, que los hemos invitado. Estamos muy contentos porque es una casa tan importante, la Casa de Sotomayor, y yo que en mi caso me ha tocado el privilegio de tener Arba y Senea. Para mí es una reliquia. Y lo que has contado tú, o sea, mi padre, como dijo mi hermana muy bien en el documental, pues fue el gran desconocido, desgraciadamente se nos fue muy joven. Gracias a lo que él hizo, esta casa, toda la estructura de la casa de Alba, que es tan enorme, ha llegado hasta aquí. O sea, que qué hubiera sido si hubiera vivido un poco más, como dijo Eugenia, ¿no?". Luis María Ansón: "Y yo creo que además, sabes, tu padre Luis tenía una presencia en la vida intelectual española de relieve, era miembro de dos academias, cultivó muchísimo a todo el mundo de la literatura, de la pintura, de la escultura, de las artes, y luego, se podrá decir que tenía claro una mujer arrolladora, pero él tenía una personalidad absolutamente indiscutible. Don Juan III le nombró jefe de la casa de la reina Victoria, llevó la casa de la reina Victoria de manera ejemplar. Yo que tuve que hacer muchas veces de enlace entre la madre y el hijo porque no quería que pasasen las cosas por España para que Franco no las detectara, y yo me estaba asombrado de cómo actuó. Más os voy a decir algo que aunque sea un poco, en fin, demasiado estricto, pero yo creo que conviene que la gente que no lo conozca que lo conozca. Murió la reina Victoria. La reina Victoria, tal y como describes en el libro, en la casa donde vivía era, lo tenía todo de blanco alguna cosa amarilla así alguna cosa amarilla los colores del papa y qué tal y cuando murió don Juan no dejó entrar a casi nadie yo tuve la suerte de que me dejó entrar había ido con Guillermo Luca de Tena Guillermo Luca de Tena era también miembro del consejo privado de don Juan y y habría un centenar de royals todos en el hotel Royal, por cierto, todos en él. Y al final nadie paga un céntimo, todo lo pagó el duque de Alba. Lo pagó nuestro padre, exactamente. Lo pagó todo, absolutamente todo. Eso era el jefe de una casa que estaba en el exilio, pero que él se comportó como si estuviera... estuviesen en el trono de Madrid de manera permanente. Fue admirable la actitud. Luego enfermó y desgraciadamente se nos fue demasiado joven, pero tuvo un gran prestigio. Supo saber lo que había significado el Duque Jacobo. Yo antes le explicaba a Carlos que los periodistas le estamos especialmente agradecidos al Duque Jacobo porque le salvó la vida a Luis Calvo, que luego fue director de ABC, nueve años. fue mi director, yo tengo un recuerdo permanente de él, y adoraba al duque Jacobo, que el duque Jacobo le sacó, le habían condenado a muerte por espía, que era mentira, y él llamó a las 10 de la noche del día que a la madrugada le iban a ahorcar, porque era la manera de justicia que le iban a aplicar, y le llamó por teléfono a Churchill y bajo su responsabilidad le dijo, Luis es completamente inocente, le han tendido una trampa en Madrid, es una cosa lamentable y bajo mi autoridad y bajo mi deferencia yo pido que le indulte. Y efectivamente, C

Relacionados