PARTE 1-Cayetano Martínez de Irujo sobre la ausencia de su hermano Fernando en la exposición

Ficha técnica


Fecha 16/03/2026
Parte 1
Duración 00:03:59
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Sevilla
Firma Europa Press

Cayetano Martínez de Irujo explica el verdadero motivo por el que su hermano Fernando no pudo estar durante la inauguración de la exposición en memoria a su madre en el palacio de dueñas: "Es que se despistó. En la exposición, dices, ¿no? Sí, sí. Pero bueno, estábamos todos los demás, sí que es una satisfacción. Yo creo que fue Eugenia la que consigue eso. Vamos a llamar desde aquí a decirle a Eugenia que vuelva a conseguirlo, pero con Fernando incluido, que por supuesto que vendrá, porque se despistó con la fecha y un compromiso suyo para la conferencia". El hijo de la duquesa de alba lamenta que sus hermanos Jacobo y Alfonso no quieran participar en las conferencias para conmemorar el centenario de doña Cayetana: "Pues hombre, a mí me gustaría que participasen en la última conferencia en la que estemos todos los hermanos. Yo creo que cada hijo tendrá una visión, tendrá cosas que contar pues sería bonito que atendiesen la petición que a través vuestra pues les vamos a hacer, ¿no? Que vengan a la última conferencia", alegando que deberían estar todos unidos: "Claro, el momento es este, sí porque mi madre estaría contenta. Yo me acuerdo de que el padre Ignacio nos puso las manos en el féretro de ella cuando todavía estaba en el palacio de las dueñas, antes de llevar el féretro al ayuntamiento, y nos dijo que la mayor ilusión de ella es que hubiésemos estado unidos y que estuviésemos unidos. Bueno, pues sería bonito unirnos en esa conferencia que estuviésemos todos". Sobre la presencia de Alfonso Díez en los eventos: "Sí, sí, él ha venido a todo. Sí, hombre, bueno, a todo lo que pueda. Yo no sé si va a poder a todo, pero vamos a las conferencias. Alfonso, pero vamos, Alfonso es mi más fiel escudero y yo el suyo. Alfonso díez es un auténtico fenómeno. Yo le adoro y él a mí. Y entonces va a venir a todo, y en la exposición estuvo y estuvo en la presentación también". Cayetano Martínez de Irujo no puede evitar comparar al viudo de su madre con el que fue también su marido, Jesús Aguirre: "No, el pobre Jesús sabes que al final se le perdonan las cosas por todo lo que tuvo de infancia porque yo como yo he pasado lo mío, le entiendo. Ahora mejor, pero no, ha sido el polo opuesto a Jesús". Total Cayetano Martínez de Irujo - Cayetano, ¿qué tal? - Bueno, poco más que decir, ¿no? Yo creo que ha sido un acto muy bonito y como un inicio de conferencia, ¿no? - Don Cayetano, servirán estas conferencias no solo para conocer la figura histórica de su madre, sino también el ser humano. - Claro, claro. Generalmente el objetivo es que se conozca todos los actos en sí, también el serial, también el libro. Toda esa parte, porque se conocen mucho un poco los 20 últimos años de su vida, ¿no? Y se queda un poco folclórico la imagen, ¿no? En el buen sentido, pero es que ha sido un personaje histórico. Yo por eso la comparo con Isabel II, ¿no? Que además eran conocidas y amigas. Son dos personas de esas de verdad relevantes en la historia de un país y yo creo que era algo importante conocer todo lo demás que no se conoce. - Ha dicho usted que se ha emocionado incluso en la presentación. - Hombre, me emociona mucho porque, claro, oír a estas personas que son tan queridas por ella, personas que tienen tanta confianza con ella, y oír que cada uno cuente y que ella, darle a este homenaje que es el que ella se merece y todos los actos que vamos a hacer, pues es emocionante. - Y lo generosa que era, don Cayetano, que de eso podemos dar fe. - Por eso os he dado los datos, porque a mí es que no me da vergüenza. No me pasa. Mis hermanos les da vergüenza y yo también, o sea, es una cuestión educacional. Es lógico hablar de dinero, hablar de todo, de las circunstancias, pero a mí es que yo me he quitado eso, gracias a Dios. Me he quitado ese complejo o esa tara, llámala como quieras. Pues es que, fíjate las cifras que os he dado. Lo que me encontré yo el primer a que empecé a gestionar la casa es lo primero que me pasaron. Tuve que ir a ella para decir "mamá, esto se ha acabado". "¿Cómo que se ha acabado?". A mí que me ha puesto para llevar la casa le digo que se han acabado sus donaciones y sus repartos. Me miró así como diciendo Yo estaba pensando a lo mejor me destituye nada más ponerme, ¿no? Es que, claro, cuando le dije que tenemos una deuda de 14 millones, no se lo creía. Me dice, "pero ¿qué estás contando?" Me dice, "qué tontería". Pues que nadie te lo ha dicho. Es verdad que para la envergadura de la casa y de patrimonio que tienes no es una cifra escalofriante ni, gracias a Dios. Pues mira, yo en cinco años me quité la mitad. Pero tú imagínate el nivel de ayuda que hacía ella, contestaba todas las cartas. Por eso a mí, cuando no me contesta alguien, no me contesta un dirigente político, a mí me molesta, pero es una cuestión educacional. Yo es que, claro, me siento tan reflejado en tantas cosas con ella. Ella contestaba a todo el mundo. Yo contesto a todo el mundo, pero todas las cartas que recibía. Claro, yo no tengo esa dimensión, entonces por eso he reducido, porque al morirse ella, pues yo creo que la gente se pensaba, entonces yo dije, no, no, es que mi dimensión es la maqueta de lo que era la de ella, ¿no? Pero contestaba a todo el mundo y ayudaba a todo el mundo. Tú imagínate, en un año tenía un millón y pico de donaciones, de ayudas directas. O sea, es que ella era Santa Claus realmente. Era una cosa alucinante. - La gente tiene que conocer su generosidad también. - Claro. Por eso entiendo perfectamente que la Junta de Andalucía, su presidente, el alcalde de Sevilla y el ayuntamiento, se han volcado. Se han volcado. Yo por eso no quería poner ningún patrocinador privado porque, obviamente, no nos llevamos ni un duro ni Pepe Cobo, que me está ayudando, ni yo. Entonces para cubrir todos esos actos, pues Cajasol ha sido el que más ha aportado porque las cinco conferencias es el mayor coste y luego el Ayuntamiento, y la Junta de Andalucía. - ¿Usted echa de menos a alguien en estos homenajes que le están haciendo, tanto en las conferencias? ¿Echa de menos a lo mejor alguna persona que también podría haber hablado de su madre o que usted sienta que podría haber estado? - No, yo creo que han estado todos. Sinceramente, a todo lo que se lo he pedido, pues ha estado. No, yo creo que no, yo creo que no ha faltado nadie. Han participado en el libro, en el serial, pues todas las personas Hombre, han faltado dos hermanos míos, ya lo he dicho. Hay que decir la verdad. ¿Por qué? Pues no lo sé. Yo no puedo juzgar los actos de los demás, ellos sabrán por qué ahora sí. - Jacobo y Adolfo, según los datos que usted ha dado, usted no ha dado nombre. - Jacobo y Alfonso. - Eso es, sí, Jacobo y Alfonso. - Estuvieron, sin embargo, el otro día en la inauguración de la exposición saludando al rey, pero no han querido participar en todo lo demás. O no han podido, o no han querido, no lo sé. - ¿No han dado motivos? Ha hecho usted un llamamiento en la presentación. - Pues hombre, a mí me gustaría que participasen en la última conferencia en la que estemos todos los hermanos. Yo creo que cada hijo tendrá una visión, tendrá cosas que contar Pues sería bonito que atendiesen la petición que a través vuestra pues les vamos a hacer, ¿no? Que vengan a la última conferencia. - El momento es este, ¿verdad? - Claro, el momento es este, sí porque mi madre estaría contenta. Yo me acuerdo de que el padre Ignacio nos puso las manos en el féretro de ella cuando todavía estaba en el Palacio de las Dueñas, antes de llevar el féretro al ayuntamiento, y nos dijo que la mayor ilusión de ella es que hubiésemos estado unidos y que estuviésemos unidos. Bueno, pues sería bonito unirnos en esa conferencia que estuviésemos todos. - Se dijo que el último día, el día de la presentación de la exposición, que doña Cayetana había conseguido reunir de nuevo a todos sus hijos. - Sí, faltaba Fernando. Es que se despistó. En la exposición, dices, ¿no? Sí, sí. Pero bueno, estábamos todos los demás, sí que es una satisfacción. Yo creo que fue Eugenia la que consigue eso. Vamos a llamar desde aquí a decirle a Eugenia que vuelva a conseguirlo, pero con Fernando incluido, que por supuesto que vendrá, porque se despistó con la fecha y un compromiso suyo para la conferencia. - Claro que sí. - ¿No echa un poco de menos también, teniendo en cuenta lo importante que es que es el centenario al marido de su madre, al último marido? - Pero sí estuvo, estuvo. - Ah, estuvo, perdón. No lo vi. - Sí, sí, él ha venido a todo. Sí, hombre, bueno, a todo lo que pueda. Yo no sé si va a poder a todo, pero vamos a las conferencias. Alfonso, pero vamos, Alfonso es mi más fiel escudero y yo el suyo. Alfonso Díez es un auténtico fenómeno. Yo le adoro y él a mí. Y entonces va a venir a todo, y en la exposición estuvo y estuvo en la presentación también. - Es que la que no estuve fui yo. Nada que ver con Jesús Aguirre. - (Se ríe) No, el pobre Jesús Sabes que al final se le perdonan las cosas por todo lo que tuvo de infancia porque yo como yo he pasado lo mío, le entiendo. Ahora mejor, pero no, ha sido el polo opuesto a Jesús. - Muchísimas gracias. Imágenes de Cayetano Martínez de Irujo durante la presentación del ciclo de conferencias conmemorativas por el centenario de la Duquesa de Alba.

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