Ficha técnica
Ana Rosa Quintana despide a su amigo Raúl del Pozo: "bueno, pues mira, se ha muerto con 89 años, era súper aprensivo. Entonces su enfermedad no ha sido muy larga, que para él es importante. Pues es el cronista de toda la transición. Es que tiene todo, escritor, poeta, pero de los que llamaba a los contactos, de los que estaba en el congreso. Luego con muchísima vida, ha vivido muchísimo y muy intensamente, o sea que se ha ido alguien irrepetible, porque luego ha creado un grupo de jóvenes que serán los que le sucedan, que le adoraban, que le han cuidado hasta el último momento. Y bueno, pues para mí era alguien de mi familia, un vecino, con el que pasábamos juntos la Nochebuena". Total Ana Rosa Quintana: - ¿Qué tal? Pues terrible, sí. Fundamentalmente, un amigo. Yo lo admiraba como periodista fundamentalmente como amigo. - ¿Cómo era? - Y ha estado muy bien hasta hace muy poco. Yo me lo cruzaba y se iba a jugar al golf este verano. - ¿Cómo lo definirías, Ana Rosa? - Bueno, pues mira, se ha muerto con 89 años, era súper aprensivo. Entonces su enfermedad no ha sido muy larga, que para él es importante. Pues es el cronista de toda la transición. Es que tiene todo, escritor, poeta, pero de los que llamaba a los contactos, de los que estaba en el Congreso. Luego con muchísima vida, ha vivido muchísimo y muy intensamente, o sea que se ha ido alguien irrepetible, porque luego ha creado un grupo de jóvenes que serán los que le sucedan, que le adoraban, que le han cuidado hasta el último momento. Y bueno, pues para mí era alguien de mi familia, un vecino, con el que pasábamos juntos la Nochebuena. Imágenes de Ana Rosa Quintana a su llegada a la capilla ardiente de Raúl del Pozo.
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