PARTE 4 - Aitana Sánchez Gijón, emocionada ante su vuelta al Teatro Español con 'La Malquerida'

Ficha técnica


Fecha 10/03/2026
Parte 1
Duración 00:03:28
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Aitana Sánchez Gijón, emocionada ante su vuelta al Teatro Español con la obra de teatro 'La Malquerida': "os podéis imaginar la emoción que tengo de volver a pisar las tablas del teatro español casi 40 años después de haber estrenado esa versión de miguel narros. Desde entonces he pisado las tablas del español más veces, pero esta función no se había vuelto a hacer a nivel nacional. Creo que se hizo un montaje en Murcia hace unos años, pero no se había vuelto a hacer desde que hicimos nosotros aquel montaje en el que yo era la acacia, que ahora es Lucía Juárez. Cuando Natalia me propuso participar, ser nada más y nada menos que la raimunda, me quedé un poco en shock. De primeras no le dije que sí, le dije déjame que me piense esto porque si hay algo que no me esperaba en absoluto es volver a hacer 'La Malquerida' y más en el personaje de la raimunda que, además, desde los ojos de esa acacia de 19 años, que era yo por aquel entonces, viendo a Ana Marzoa, a la grandísima Ana Marzoa, cada noche atravesar esa barbaridad con esa profundidad dramática que ella tenía. Me imponía mucho ya en el recuerdo. Y ahora que ya estamos a punto de estrenar aquí, pienso que no podría ser de otra manera, no concibo no haberme embarcado en este proyecto contigo. Y lo considero un cierre de círculo de estos que te regalan la vida de vez en cuando, que es como una travesía de vida. Fui la hija, ahora soy la madre, no hay una abuela que para hacer dentro de 20 años no la hay, pero bueno, quizás a lo mejor lucía dentro de 30 o 40 años acaba siendo también la raimunda, sería ya rizar el rizo del círculo". La actriz explica cómo se siente al interpretar esta vez a la Raimunda: "yo me siento como raimunda. Me siento incluida en esa malquerida porque hay una copla que cantan en el pueblo por quererla quien la quiere le dicen la malquerida tal, entonces, bueno parece que la acacia es 'la malquerida', la única malquerida de la función, pero la raimunda es la gran malquerida de esta función. Entonces ese cartel al que tú aludes, pues obviamente, claro, yo soy Aitana, pero luego soy actriz e interpreto personajes, lo que ves en el cartel es un personaje. Entonces yo me debo al personaje. Estamos contando una tragedia y es muy elocuente, o sea, hay un disparo en el corazón, quiero decir, hay una herida en el corazón y por lo tanto esa es la imagen que es. Lo he descubierto todo en realidad porque una cosa es verlo desde fuera interpretado por otra actriz desde el rol de hija que, además, mi mirada hacia ella era el de esa hija sufriente que siente que su relación con su madre realmente está dañada prácticamente desde el origen. Un vínculo muy complejo entre esa madre y esa hija, pero yo lo veía desde los ojos de la hija. Ahora estoy en el otro lado y es un universo entero el que se me abre. Lo que sí me parece muy rico y muy difícil es pasar por todas las contradicciones constantes por las que pasa la raimunda. Es una mujer que va en la búsqueda inexorable de la verdad a una sabiendas de que esa verdad puede acabar por destruirla. A medida que va descubriendo o se le van revelando partes de esa verdad, automáticamente pega un paso atrás y la niega. Entonces, es estar yendo hacia la luz y queriendo volver a cuando parecía que no pasaba nada. Entonces, eso nos pasa a los seres humanos constantemente, que muchas veces no soportamos la verdad, aunque sabemos que una vez que ya se ha revelado no hay nada que hacer, no hay vuelta atrás, y eso es lo que más me interesa del personaje y de la función". Sobre qué le diría a la Aitana de 20 años, quien interpretó a acacia: "yo sé que le diría últimamente me preguntan mucho ¿qué le dirías a tu yo de 20? ¿qué le dirías a tu yo de 30? Pues yo qué sé, yo no le diría nada que haga su camino por lo que hice, con mi edad, con mis inseguridades, con mi poca experiencia. Absorber, aprender de todos a mi alrededor, estar muy alerta y con todos los sentidos abiertos a nutrirme de todo lo que me rodea. Bueno, a que esto es una carrera de fondo, no sé, ¿no? Lucía, ¿te sirve esto? Pero es que lucía ya tiene mucha más trayectoria de la que tenía yo cuando hice a la acacia porque yo tenía 19, tú tienes unos cuantos más y has pisado ya muchas tablas. Yo era el segundo montaje que hacía en mi vida entonces bueno, estaba un poco encogida y no sé, le diría intenta relajarte y disfrutar, pero no vas a poder del todo". La intérprete ha aprovechado la presentación de la función para apoyar el lema "no a la guerra": "a mí me parece absolutamente oportuno. Me parece bien y de hecho déjame que vuelva a la función porque, mira, lo íntimo y lo intrafamiliar al final es un reflejo de quienes somos también como sociedad. En esta función estamos hablando de cuando se desbocan unas pulsiones y unas pasiones subterráneas que no podemos controlar y que pueden acabar destruyendo la vida de los que te rodean. Bueno, pues cuando no hay un comportamiento civilizado, un encauzamiento de esas pasiones, de esas pulsiones, estamos en manos del caos y de la ley del más fuerte, que es lo que está sucediendo en el mundo, yo creo, ahora y que nos está llevando al desastre. Entonces 'no a la guerra', lonas por favor no solo en la puerta del sol, sino en todas partes en todo el mundo, todo el tiempo". Junto a Aitana Sánchez Gijón, 'La Malquerida' de Natalia Menéndez se completa con el elenco formado por Juan Carlos Vellido, Lucía Juárez, Goizalde Núñez, José Luis Alcobendas, Dani Pérez Prada, Alex Mola y Antonio Hernández Fimia. Completan el equipo Natalia Menéndez (dirección y adaptación), Juan Carlos Rubio (adaptación) y Mónica Regueiro (producción ejecutiva). RDP Aitana Sánchez-Gijón: - Aitana: Os podéis imaginar la emoción que tengo de volver a pisar las tablas del Teatro Español casi 40 años después de haber estrenado esa versión de Miguel Narros. Desde entonces he pisado las tablas del Español más veces, pero esta función no se había vuelto a hacer a nivel nacional. Creo que se hizo un montaje en Murcia hace unos años, pero no se había vuelto a hacer desde que hicimos nosotros aquel montaje en el que yo era la Acacia, que ahora es Lucía Juárez. Cuando Natalia me propuso participar, ser nada más y nada menos que la Raimunda, me quedé un poco en shock. De primeras no le dije que sí, le dije déjame que me piense esto porque si hay algo que no me esperaba en absoluto es volver a hacer 'La Malquerida' y más en el personaje de la Raimunda que, además, desde los ojos de esa Acacia de 19 años, que era yo por aquel entonces, viendo a Ana Marzoa, a la grandísima Ana Marzoa, cada noche atravesar esa barbaridad con esa profundidad dramática que ella tenía. me imponía mucho ya en el recuerdo. Y ahora que ya estamos a punto de estrenar aquí, pienso que no podría ser de otra manera, no concibo no haberme embarcado en este proyecto contigo. Y lo considero un cierre de círculo de estos que te regalan la vida de vez en cuando, que es como una travesía de vida. Fui la hija, ahora soy la madre, no hay una abuela que para hacer dentro de 20 años no la hay, pero bueno, quizás a lo mejor Lucía dentro de 30 o 40 años acaba siendo también la Raimunda, sería ya rizar el rizo del círculo. Me gusta mucho lo que ha pasado desde ese montaje a este, en el sentido de la adaptación que han hecho Juan Carlos Rubio y Natalia. Primero, pues eso, de 20 casi que éramos, yo creo, no sé si éramos 20, pero No sé si éramos 18, pero a 8 personajes han hecho una labor realmente de encaje de bolillos con la versión y creo que han potenciado el texto de Benavente. Creo que en el siglo XXI ya se necesitaba una visión como esta, limpiar un poco de esa paja costumbrista que tan bien funcionaba a principios del siglo XX. 1913 es cuando se estrenó esta función, nada más y nada menos que por doña María Guerrero, que realmente la escribió para ella. Y tenía ese lenguaje costumbrista se alargaba mucho la función y para mía se metía en vericuetos que no ayudaban tanto a la trama principal. Y lo que han hecho Natalia y Juan Carlos es precisamente ir al hueso de la historia y elevar el aliento trágico del texto y la poética del texto. Hay ecos lorquianos... Bueno, podríamos decir que es al revés, que Lorca tiene ecos benaventinos, porque es antes Benavente, y que Lorca bebió también de la fuente de Benavente. Y aquí con esta versión creo que está muy claro. Nos vienen ecos de 'La casa de Bernarda Alba', de 'Bodas de Sangre', también de las tragedias clásicas como 'Edipo Rey' o como 'Electra'. Creo que es de una potencia emocional que nos arrastra a nosotros, los actores, cada noche, en cada pase, y creo también que va a arrastrar a los espectadores. Soy muy feliz con este elenco, soy muy feliz con esta productora valiente realmente y solo estoy deseando que la veáis y que la compartáis con nosotros. Gracias. - Madre mía, ¿qué digo yo ahora? - Aitana: Que se lo diga a ella lo que le diría a mi Acacia de entonces. Igual se lo tengo que decir a ella. Bueno, yo he sido soy muy respetuosa con su proceso no he querido interferir en su visión o la visión de Natalia y ella del personaje de la Acacia porque además, curiosamente, me acuerdo más de lo que hacían los demás que de lo que yo misma hacía. O sea, tengo muy vívidas las voces de todos sobre todo de Ana Marzoa, que era mi madre y era a la que más miraba y es ella la que me habita más. Obviamente la Acacia está por ahí en algún lugar, pero observo eso. Estamos haciendo en cualquier caso también una versión distinta, hay muchas cosas que son muy distintas. Y bueno, me siento como Es cierto que cuando empezamos a ensayar yo ya, hay algo como si se hubiera quedado en el ADN, como que ya está integrado en tus células, que está ahí, que no entras de nuevas, hay algo ya instalado, algo ya hecho. Y como que he entendido muy rápidamente el código, que es el de la tragedia. No es un código naturalista, no es un código realista, hay una estilización, hay una búsqueda de una esencialidad y de no temer hacer las cosas grandes, porque si lo haces chiquito se te va el melodrama, se te va a una cosa que pierde y se te va al culebrón, porque lo que ocurre en esta función es un pedazo de culebrón. Señoras y señores, es fascinante. - Otelo también. - Aitana: Claro, Otelo y Edipo, y todas las historias que cuentan grandes pasiones y grandes conflictos que tienen que ver también en lo pasional y en lo emocional, son por concepto un poco culebrones. Ahora, depende de cómo lo trates. Y yo creo que tanto en el montaje de Miguel como aquí se ha buscado la grandeza. La grandeza que trasciende el conflicto y no dejar nunca que caiga del lado del melodrama eso ha sido fundamental. - ¿Qué le dirías a tú yo de 20 años? - Yo sé que le diría Últimamente me preguntan mucho ¿qué le dirías a tu yo de 20? ¿qué le dirías a tu yo de 30? Pues yo qué sé, yo no le diría nada que haga su camino Por lo que hice, con mi edad, con mis inseguridades, con mi poca experiencia. Absorber, aprender de todos a mi alrededor, estar muy alerta y con todos los sentidos abiertos a nutrirme de todo lo que me rodea. Bueno, a que esto es una carrera de fondo, no sé, ¿no? Lucía, ¿te sirve esto? Pero es que Lucía ya tiene mucha más trayectoria de la que tenía yo cuando hice a la Acacia porque yo tenía 19, tú tienes unos cuantos más y has pisado ya muchas tablas. Yo era el segundo montaje que hacía en mi vida entonces bueno, estaba un poco encogida y no sé, le diría intenta relajarte y disfrutar, pero no vas a poder del todo. - A mí me gustaría saber si estáis intentando sin querer - Aitana: En esto de quitarle el artículo al título de la función, yo me siento como Raimunda. Me siento incluida en esa malquerida porque hay una copla que cantan en el pueblo por quererla quien la quiere le dicen la malquerida tal, entonces, bueno Parece que la Acacia es 'La Malquerida', la única malquerida de la función, pero la Raimunda es la gran malquerida de esta función. Entonces ese cartel al que tú aludes, pues obviamente, claro, yo soy Aitana, pero luego soy actriz e interpreto personajes, lo que ves en el cartel es un personaje. Entonces yo me debo al personaje. Estamos contando una tragedia y es muy elocuente, o sea, hay un disparo en el corazón, quiero decir, hay una herida en el corazón y por lo tanto esa es la imagen que es. Lo he descubierto todo en realidad porque una cosa es verlo desde fuera interpretado por otra actriz desde el rol de hija que, además, mi mirada hacia ella era el de esa hija sufriente que siente que su relación con su madre realmente está dañada prácticamente desde el origen. Un vínculo muy complejo entre esa madre y esa hija, pero yo lo veía desde los ojos de la hija. Ahora estoy en el otro lado y es un universo entero el que se me abre. Lo que sí me parece muy rico y muy difícil es pasar por todas las contradicciones constantes por las que pasa la Raimunda. Es una mujer que va en la búsqueda inexorable de la verdad a una sabiendas de que esa verdad puede acabar por destruirla. A medida que va descubriendo o se le van revelando partes de esa verdad, automáticamente pega un paso atrás y la niega. Entonces, es estar yendo hacia la luz y queriendo volver a cuando parecía que no pasaba nada. Entonces, eso nos pasa a los seres humanos constantemente, que muchas veces no soportamos la verdad, aunque sabemos que una vez que ya se ha revelado no hay nada que hacer, no hay vuelta atrás, y eso es lo que más me interesa del personaje y de la función. - También hay que enarbolar otra vez ese lema el "no a la guerra", porque bueno ya vimos en el 8M que desde la manifestación se proclamó, digamos y desde el gobierno parece que también. Muchas gracias. - Aitana: A mí me parece absolutamente oportuno. Me parece bien y de hecho déjame que vuelva a la función porque, mira, lo íntimo y lo intrafamiliar al final es un reflejo de quienes somos también como sociedad. En esta función estamos hablando de cuando se desbocan unas pulsiones y unas pasiones subterráneas que no podemos controlar y que pueden acabar destruyendo la vida de los que te rodean. Bueno, pues cuando no hay un comportamiento civilizado, un encauzamiento de esas pasiones, de esas pulsiones, estamos en manos del caos y de la ley del más fuerte, que es lo que está sucediendo en el mundo, yo creo, ahora y que nos está llevando al desastre. Entonces 'no a la guerra', lonas por favor no solo en la Puerta del Sol, sino en todas partes en todo el mundo, todo el tiempo. Imágenes de Aitana Sánchez-Gijón durante la presentación de 'La Malquerida'.

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