Ágatha Ruiz de la Prada cumple su tregua con Carmen Lomana: "Si prometo algo lo hago"

Ficha técnica


Fecha 19/02/2026
Parte 1
Duración 00:06:22
Sonido Totales
Edición Editado
Localización Madrid
Firma Europa Press

Ágatha Ruiz de la Prada, sobre su tregua con Carmen Lomana y las críticas que ha recibido por haber asistido al Mar-a-lago, en Florida, en la residencia de Donald Trump: "no, no, yo no puedo hablar por contrato. No, no, no. Tampoco voy a hablar, porque yo cuando yo, contrariamente a otra gente, cuando prometo una cosa, la hago. Primero, yo no soy mentirosa, no me importa nada decir la verdad. Y luego, si yo prometo algo, lo hago. O sea que no coment". La diseñadora asegura que le gustaría conocer a un hombre con el que brindar, pero subraya: "para brindar. Sería muy guay con estos vinos tan ¿y si no le gusta el vino? ¿qué hacemos?". Ágatha desvela lo mucho que le gusta que su nieta le llame abuela: "claro, es que a mí me gusta eso. ¡Qué pereza qué me dijera Agatha!". Y asevera que la niña le tiene: "enamoradísima". Por lo que no piensa, especialmente, en convertirse en abuela de nuevo: "mira, ya no puedo pedir más, ¿sabes? Tampoco quiero abusar. Tengo una nieta que te muere de bonita, de guapa, de simpática. Y yo creo que me va a querer muchísimo". Este tema es en exclusiva Total Ágatha Ruiz de la Prada: - Bueno, Agatha, nueva aventura, cuéntanos. - Otra aventura, acabo de llegar ayer de Nueva York y estoy presentando mis vinos, vino blanco, vino tinto, que son extraordinarios Y bueno, estos días que he estado fuera, por ahí, viendo tiendas, viendo museos, viendo de todo, todos los diseñadores del mundo están haciendo lo que yo hacía hace 20 años, que es otros productos, como vajillas, como vasos, como chocolates y como vinos. Y yo había hecho algunas veces etiquetas de vino hace muchos años, desfiles, en La Rioja, he hecho muchas cosas y tal, pero nunca había hecho un vino tan, tan, tan, tan ágata. Y además lo hemos sacado hace nada, lo estamos sacando hoy. Bueno, pues ha venido genial para San Valentín. Y es un vino muy romántico, muy bonito y muy bueno. - ¿Eres más de vino tinto o de vino blanco? - Siempre había sido vino tinto hasta que me divorcié y que empecé con el vino blanco. - ¿Qué tiene que ver? - Pero fue brutal, fue una cosa, no sé lo que tiene que ver. Y ahora tampoco sé lo que tiene que ver. Estoy volviendo al vino tinto, ¿qué me estará pasando, no? - Oye, así va a ser que por Pedro le cogiste manía al vino tinto, volviste al blanco y ahora te vas a como reconciliar un poquito esas heridas. - Tiene que haber algo psicológico que no conozco, pero está pasando algo porque de repente descubrí el vino blanco, una fiesta de vino blanco. Ahora tú imagínate que a veces te invita un señor a cenar y pide agua. Me ha pasado. ¿Qué haces? Qué triste, ¿no? Entonces, bueno. Es un producto fantástico. Estoy con una ilusión muy grande que me he inventado yo, que quiero hacer una fiesta en Nueva York, otra en Oporto, otra en París, la primera en París. Una pequeña tienda de comidas, un ultramarino, como se decía antiguamente, un ultramarino lleno de productos y lleno de productos, y con mis productos Ágatha, y ¿sabes cuántos me salen? 14, 14, caviar, sal y pimienta, sal y pimienta, chocolates, el vino, el aceite, los carritos de la compra, una sardinita que tengo de porcelana súper guay de Bordalo Piñeiro, y un montón de productos más nuevos, alucinantes, palomitas. En fin, qué divertido, ¿no? Hacer una fiesta en un - Totalmente. ¿Y cuál es la razón que tienes más inmediata para brindar? Ahora mismo, ¿por qué brindarías? - Bueno, mira, por ejemplo, la semana pasada he estado primero en Miami, luego en Palm Beach, luego otra vez en Miami, luego en Nueva York, y he dicho, bueno, ¿cómo me puedo salir una semana más bonita, más romántica? Me han dado premios, he hecho un desfile, lo he pasado colosal. He salido, he visto unas exposiciones, y digo, esto es trabajo, me da vergüenza que eso sea mi trabajo. Me da vergüenza, que me divierta tanto trabajar. - ¿Qué ha pasado con Trump? Has sido un poco criticada la cuestión por, además, fíjate, de parte de Carmen Lomana, yo sé que habíais hecho una tregua de seis meses. - No puedo hablar de eso por contrato, nada de eso por - ¿Ah, la tregua es por contrato? - No, no, yo no puedo hablar por contrato. No, no, no. Tampoco voy a hablar, porque yo cuando yo, contrariamente a otra gente, cuando prometo una cosa, la hago. Primero, yo no soy mentirosa, no me importa nada decir la verdad. Y luego, si yo prometo algo, lo hago. O sea que No coment. - Aunque te pinchen - Y aparte que no puedo por contrato. Tendría que vender la tienda, mi casa, a mis niños Tendría que venderlo todo, para pagar a Tele 5. No, no me compensa. Gracias - ¿qué tal la nieta? - La nieta - Por ella sí que brindas - La nieta, espectacular. Mira, tengo Como porque ayer no la vi, hoy tampoco la he visto. Mañana me voy a Barcelona. Pasado me voy a una fábrica en Alicante. Pero me voy a pasar el fin de semana con mi nieta. Así - Enamoradísima, te tiene - Enamoradísima. - ¿Tienes ganas de que Cósima te haga de nuevo abuela? ¿O crees que será primero Tristán, otra vez? - Mira, ya no puedo pedir más, ¿sabes? Tampoco quiero abusar. Tengo una nieta que te muere de bonita, de guapa, de simpática. Y yo creo que me va a querer muchísimo. - Hombre, eso seguro. - Espero. - Hombre, la abuela favorita vas a ser. - Tengo que serlo. Pobre, me da pena por la otra, que estupenda, pero Pero yo tengo que ¡Abuela, abuela, abuela, abuela! - Y se dirige a ti tal cual, abuela. - Claro, es que a mí me gusta eso. - Hombre, hay gente que no, hay gente que por, no sé, por una cuestión un poco - ¡Qué pereza qué me dijera Ágatha! qué maravilla mis vinos. - ¿No te gustaría un señor en tu vida para brindar? - Para brindar. Sería muy guay con estos vinos tan ¿Y si no le gusta el vino? ¿Qué hacemos? - ¿Pasamos a otro? - Sí. Un beso muy fuerte, qué alegría que hayas venido. - ¿Qué buscas, Ágatha? Cuéntanos, porque sí que has tenido como parejas muy variopintas. - Es lo que decía Antonio Garrido cuando decía_ "¿qué buscas? Y dice, voy buscando encontrar. - ¿Qué te gustaría encontrar? - Nunca sabes. Pero desde luego me encantaría aprovechar mis vinos. Estos son buenísimos. Ahora mismo, en cuanto se acabe esta entrevista, os voy a dar una copita de vino. ¿Tenéis más trabajo? ¡Qué horror! ¿Por las mañanas no trabajas o sí? - No, normalmente por las tardes. Bueno, pues qué pena. El vino es extraordinario, ¿eh? Porque podría haber sido malo. Yo estaría haciendo un papelón. Pero no, el vino es extraordinario. Gracias, gracias. Brinda por la vida. Imágenes de Ágatha Ruiz de la Prada junto a sus stands de vinos. Este tema es en exclusiva

Relacionados